Compartir: 
  • La recuperación de la economía mundial avanza de forma dispar y a distintas velocidades. Gracias a su limitada exposición a la crisis financiera global y a la temprana introducción de importantes planes de estímulo, el ritmo de salida de las economías emergentes está siendo muy superior al de los países avanzados.

  • El reciente rebrote de su tasa de inflación ha disparado las alarmas ante un posible sobrecalentamiento.

  • El encarecimiento global de las materias primas está detrás de las renovadas tensiones inflacionistas pero existen indicios de que una excesiva presión de la demanda también está contribuyendo a ellas.

  • ¿Estamos ante un sobrecalentamiento de los emergentes o el repunte inflacionista que están registrando en los últimos meses es mera consecuencia de presiones sobre los precios de las materias primas y alimentos?

  • Los resultados de nuestro análisis confirman que, además del incremento de los precios mundiales de alimentos y energía, las presiones de demanda también contribuyen de forma determinante a la inflación en emergentes clave como China o Brasil.

  • La estabilidad macroeconómica en dichas economías y, en última instancia, la consolidación de la recuperación global, exigen atajar cualquier riesgo de aterrizaje forzoso y ello pasa por enfriar una demanda interna excesivamente espoleada por unos soportes públicos que deberían haberse ajustado con mayor determinación.

Compartir: