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Documentos de trabajoSandra Jódar-Rosell
  • Para las entidades españolas, el cierre de los mercados a finales de 2008 desencadenó una fuerte presión para reducir la dependencia de la financiación mayorista y aumentar el peso de los depósitos. A fin de afrontar los elevados vencimientos de 2011 y 2012, las entidades se están viendo obligadas a generar liquidez mediante la reducción de la diferencia entre créditos y depósitos (el gap comercial).

  • El gap comercial puede reducirse siguiendo diversas estrategias. Por tipología de entidades, la evolución entre 2008 T3 y 2010 T2 de las variables de negocio muestra cómo los bancos medianos han logrado reducirlo captando más depósitos pero sin aparentemente contraer el crédito. En cambio, aquellas cajas que han terminado recibiendo algún tipo de ayuda en forma de capital han aumentado los depósitos a la par que reducido el crédito.

  • Son múltiples los factores que originan este comportamiento diferenciado entre tipos de entidades. En particular, entre los más importantes se encuentran los niveles de liquidez y solvencia que cada entidad mantenía al inicio de la crisis. Así, aquellas entidades que no acumularon unos colchones de liquidez y capital adecuados a su dependencia de la financiación mayorista y su estructura de costes deben competir más intensamente por los depósitos y tienen menos capacidad para seguir concediendo crédito.

  • Las consecuencias de la gestión de la liquidez no son desdeñables, tal y como muestra el caso de las cajas que han necesitado ayudas. Comparadas con el resto de cajas, 3,3 p.p de su mayor crecimiento acumulado en depósitos y 1 p.p. de su menor crecimiento del crédito pueden asociarse al hecho de mantener unos menores colchones iniciales para hacer frente a las tensiones de liquidez.

  • El análisis también revela la importancia de poder ajustar rápidamente los costes a un entorno que requiere ser más agresivo en precios. En efecto, dado el difícil acceso de las cajas a los mercados de capitales, los beneficios recurrentes son cruciales para mantener su solvencia. En este sentido, una estructura de costes con un elevado peso de los costes fijos limita la capacidad de competir por los depósitos. En consecuencia, cajas con una gran necesidad de reducir su gap comercial no captan suficientes depósitos y deben recurrir a un menor crecimiento del crédito para reducirlo. Comparadas con los bancos medianos, 2,2 p.p. de su menor crecimiento del crédito pueden explicarse por esta menor flexibilidad para ajustar costes.

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