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Documentos de trabajoInmaculada Martínez Carrascal
  • El número de oficinas bancarias aumentó en España un 18% entre 2001 y 2008. El crecimiento no fue homogéneo entre tipos de entidades: el sector de las cajas aumentó su número de oficinas en un 26% y los bancos en un 6%.

  • El crecimiento de oficinas estuvo claramente asociado al crecimiento del crédito. Las provincias con mayor expansión crediticia presentaron crecimientos de oficinas superiores a la media.

  • La crisis ha puesto de manifiesto que ese incremento del negocio no era sano: las provincias con mayor crecimiento del crédito son las que presentan mayor tasa de morosidad. Esta relación se cumple también a nivel de entidad, y aquellos grupos que más crecieron son también los que más activos problemáticos presentan. Las cajas nacionalizadas se sitúan en este grupo.

  • Tras el boom crediticio, el sistema bancario español ha empezado a ajustar su estructura: desde los niveles máximos y hasta junio de 2012, se ha reducido el número de oficinas y empleados en un 14% y un 13%, respectivamente.

  • La reducción de oficinas está siendo generalizada, afectando a la práctica totalidad de las entidades, y de forma más intensa a aquellas nacionalizadas o que se han fusionado.

  • En el corto plazo, los procesos de reestructuración exigidos por la Comisión Europea para las entidades receptoras de ayudas y la eliminación de duplicidades de redes en entidades fusionadas contribuirán a reducir aún más la capacidad instalada.

  • La comparación del nivel de estructura del sistema financiero español con el de otros países muestra un exceso en el número de oficinas, aunque el número de empleados está en línea con el resto. El mayor nivel de competencia, mayor porcentaje de pymes y menor penetración de internet ayudan a explicar, en parte, que existan más oficinas en España. De todos modos, alcanzar una estructura comparable a la de otros países requeriría una reducción del número de oficinas de alrededor de un 35% desde los máximos.

  • El ajuste en la estructura de los sistemas financieros es un proceso generalizado dentro de la Unión Europea y tampoco parece haber finalizado. En algunos países, el ajuste en oficinas ha sido próximo al 50%, pero son países con características distintas a España y su ajuste desde máximos no es extrapolable.

  • En el futuro inmediato, la oficina bancaria mantendrá su importancia como punto de asesoramiento y elemento potenciador de la vinculación del cliente, mientras que otras operaciones transaccionales más habituales se irán trasladando hacia otros canales.

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