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Contención salarial, competitividad y exportacionesContención salarial, competitividad y exportacionesContención salarial, competitividad y exportaciones

La contención de los costes laborales que están llevando a cabo las empresas debería de ser clave para la recuperación de la economía española. Este ajuste tendría que servir para que las empresas mejorasen su competitividad y, por lo tanto, su capacidad exportadora y de creación de empleo, algo que, al mismo tiempo, ayudaría a amortiguar el efecto de la caída de la demanda interna y a corregir los desequilibrios de la economía. Sin embargo, de momento no parece que la caída de los cotes laborales unitarios se esté traduciendo en una caída de los precios de exportación, un elemento que parece imprescindible para que los ajustes salariales se puedan traducir en mayor competitividad. ¿Está atascado el mecanismo de transmisión?

La forma más directa de comprobarlo es analizando la relación entre los costes laborales y las exportaciones. Durante el periodo 2009-2012 los costes laborales disminuyeron un 7,6% y las exportaciones crecieron un 30,2%. Aunque estas cifras sugieren que existe cierta relación, es innegable que el aumento de las exportaciones podría ser resultado de otros factores como, por ejemplo, un incremento de la demanda de los productos españoles. Para hacer el análisis más riguroso, comprobamos que esta relación también se mantiene entre las distintas industrias. Si las agrupamos en función del esfuerzo salarial que realizaron entre 2009 y 2011, observamos que las industrias españolas que redujeron más sus costes laborales fueron las que más aumentaron las exportaciones durante este periodo. La relación causal entre la contención de los costes laborales y la evolución de las exportaciones, por lo tanto, es ahora más difícil de cuestionar. Entonces, ¿por qué parece que los precios de las exportaciones no responden a la contención salarial?

Una vez más, el análisis a nivel de industria nos ayuda a responder la pregunta. El efecto de la contención salarial debería ser distinto en cada una: aquellas cuya producción requiere una proporción más elevada de trabajadores (industrias intensivas en trabajo) deberían haberse beneficiado más de la contención salarial. Para verificar si esta relación existe, clasificamos las industrias entre intensivas y no-intensivas en trabajo. Como presumíamos, la reducción en costes laborales ha sido mayor en las industrias intensivas en trabajo. Más interesante todavía es el hecho que la reducción asimétrica en los costes laborales también parece que se está traduciendo en los precios de las exportaciones. El aumento del precio de las exportaciones en las industrias intensivas en trabajo ha sido menor. Además, las exportaciones también crecieron más en las industrias intensivas en trabajo.

La reducción de los costes laborales, por lo tanto, parece que ha ayudado a evitar una mayor subida del precio de las exportaciones. Un factor imprescindible para que las empresas hayan podido mejorar su posición competitiva en el plano internacional y, por lo tanto, su capacidad exportadora.

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