Compartir: 
La compleja coyuntura económica en los países emergentes y la inestabilidad en Ucrania generan preocupación entre los inversores.La compleja coyuntura económica en los países emergentes y la inestabilidad en Ucrania generan preocupación entre los inversores.

"Huída a la calidad". Durante la semana pasada, la demanda de los inversores se desplazó hacia activos con un menor perfil de riesgo, como la deuda pública de los países centrales (EE. UU. y Alemania) y el oro. Las noticias económicas procedentes de China han ensombrecido las expectativas de crecimiento global, presionando las bolsas a la baja. En concreto, los índices europeos han acumulado una caída media cercana al 3,5%. Por su parte, las materias primas también han descendido con fuerza, siendo el cobre la más afectada.

El euro, en el punto de mira del BCE. Pocos días después de la reunión oficial del Consejo de Gobierno de la entidad, Mario Draghi comentó que "la fortaleza del euro está siendo cada vez más relevante en la valoración de la estabilidad de precios". En este sentido, reiteró que el BCE está dispuesto a utilizar medidas no convencionales si es preciso. Sin embargo, la reacción inmediata en los mercados fue tenue: el euro, que había rozado los 1,40 dólares, se depreció muy ligeramente y cerró la semana en 1,39, el nivel más alto de los últimos dos años.

Compartir: