Compartir: 
La recuperación de la demanda interna reanima el crecimiento pero deshace la mejora del saldo exteriorLa recuperación de la demanda interna reanima el crecimiento pero deshace la mejora del saldo exteriorLa recuperación de la demanda interna reanima el crecimiento pero deshace la mejora del saldo exterior

La demanda interna toma el relevo al sector exterior e impulsa el crecimiento del PIB en el 2T 2014. Como se esperaba, tanto el consumo de los hogares como la inversión presentan un importante ritmo de avance. El gasto público, tras el sorprendente aumento del 1T, se mantiene. La otra cara de este cambio en el patrón de crecimiento es el deterioro del saldo exterior. La recuperación de las exportaciones en el 2T, tanto de bienes como de servicios, no compensó el repunte de las importaciones. Fruto de ello, el saldo corriente volvió al terreno negativo en junio (-1.008 millones de euros en términos acumulados de 12 meses frente a los 7.965 millones de euros de diciembre de 2013).

La inflación no responde al mayor ritmo de actividad y se adentra en terreno negativo. En agosto se situó en el -0,5% (-0,3% en julio), impulsada por la bajada de los precios de los lubricantes y carburantes. Aunque la recuperación de la inflación está siendo más lenta de lo esperado, el avance de la actividad hace poco probable que se mantenga en tasas negativas de forma prolongada. El escenario más probable es el de una recuperación gradual, aunque muy lenta.

El ajuste del déficit público avanza a buen ritmo, aunque con matices. La recuperación de la actividad favorece la reducción del déficit del Estado, que, en julio, se situó 5 décimas por debajo del nivel de 2013 (3,1% del PIB). Sin embargo, esta mejora responde, en parte, a la caída de las transferencias a otras administraciones públicas. Por tanto, aunque el cumplimiento del objetivo de déficit parece bien encarrilado, todavía no permite bajar la guardia. 

Compartir: