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La caída del precio del petróleo se deja sentir en la economía española, favoreciendo el crecimiento y el saldo corriente, pero reduciendo la inflaciónLa caída del precio del petróleo se deja sentir en la economía española, favoreciendo el crecimiento y el saldo corriente, pero reduciendo la inflaciónLa caída del precio del petróleo se deja sentir en la economía española, favoreciendo el crecimiento y el saldo corriente, pero reduciendo la inflación

Sorpresa positiva del PIB en el 4T: con un avance del 0,7% intertrimestral, la variación interanual se sitúa en el 2,0% y el total anual, en el 1,4%. Todavía no se dispone del detalle por componentes, pero todo apunta a que el consumo privado se mantiene como el principal motor de crecimiento: las ventas minoristas crecieron un 6,5% interanual en diciembre y la confianza del consumidor de enero muestra que esta tendencia se mantiene en el 1T.

El precio del petróleo presiona el IPC a la baja. La inflación se situó en el -1,4% en enero, cuatro décimas por debajo del registro de diciembre, debido, sobre todo, a la caída del precio del petróleo (-17%).

El saldo por cuenta corriente registra un déficit de 848 millones en noviembre (acumulado de 12 meses), lo que supone una leve mejora respecto al saldo de octubre. Dicha mejora se ha apoyado en el avance del superávit turístico, la disminución del déficit de rentas y la caída del precio del petróleo. Este último factor seguirá apoyando, temporalmente, la mejora del saldo corriente en los próximos meses.

El déficit público, muy cerca del objetivo fijado para 2014, del 5,5% del PIB. La desviación que muy probablemente se producirá en el déficit de las CC. AA. se compensará con los buenos registros de la administración central, local y de la Seguridad Social.

La recuperación del crédito coge impulso. En el conjunto de 2014, la nueva concesión de crédito a hogares para la adquisición de viviendas registró un fuerte crecimiento (23,5%). También aumentó el crédito destinado a pymes (8,6%). En cambio, el nuevo crédito a grandes empresas todavía sigue por debajo de los niveles de 2013, en parte porque estas empresas prefieren otras formas de financiación.

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