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El consumo en EE. UU. inicia el año con un pulso algo más débil, y los precios en China revelan la ralentización económica del paísEl consumo en EE. UU. inicia el año con un pulso algo más débil, y los precios en China revelan la ralentización económica del país

El precio del petróleo afectó a las ventas minoristas estadounidenses de enero. Estas cayeron un 0,8% con respecto al registro del mes anterior (+3,3% interanual), en gran medida por la caída del precio del crudo, aunque también por las fuertes tormentas de nieve que han asolado el país. Si excluimos las partidas más perjudicadas por el factor petróleo, las ventas minoristas crecieron ligeramente, hecho que ratifica que el consumo sigue siendo uno de los pilares de la expansión estadounidense.

En China prosigue la tendencia bajista de la inflación, que cae hasta mínimos desde finales de 2009. El IPC de enero avanzó un 0,8% interanual, siete décimas por debajo del registro de diciembre. Esta trayectoria a la baja refleja, en buena parte, el proceso de desaceleración de la economía asiática. Sin embargo, la caída del precio del petróleo y los lentos avances de los precios de los alimentos también han apoyado esta moderación. Así, la inflación subyacente (sin alimentos ni energía) se situó en el 1,2%, solo una décima por debajo del dato de diciembre.

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