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Ajuste fiscal en la periferia: un trabajo a mediasAjuste fiscal en la periferia: un trabajo a medias

Los países de la periferia han llevado a cabo un importante esfuerzo de consolidación fiscal durante los últimos años. Sin embargo, medir este esfuerzo y analizar su composición correctamente no es tarea sencilla. Por ejemplo, en un contexto de recesión, el balance presupuestario se suele deteriorar dado que los ingresos tributarios se reducen por la caída de la actividad económica y algunas partidas de gasto, como las prestaciones por desempleo, aumentan. También pueden surgir gastos extraordinarios, como la asistencia financiera al sector bancario. En un contexto de recuperación, sucede lo contrario. Por tanto, para medir correctamente el esfuerzo fiscal es importante tener en cuenta el efecto de aquellos factores ligados al ciclo.

El balance ajustado de los efectos del ciclo económico con los gastos por intereses descontados se conoce como ba­­lance estructural primario. Si observamos su evolución en los países de la periferia entre los años 2009 y 2013, vemos que el ajuste fiscal1 fue superior a 1 p. p. del PIB al año y que, en general, este se centró en las partidas de gasto cuyo descenso fue, en promedio, de 4 p. p. del PIB en la periferia, mientras que el aumento de ingresos fue de 2 p. p.

Centrándonos en la evolución de los gastos, el ajuste más importante se produjo en la inversión pública, que se redujo prácticamente a la mitad en el conjunto de países de la periferia y representó la mitad del ajuste total del gasto público, 2 p. p. del PIB concretamente. Destaca la reducción en las partidas de infraestructura de transporte, defensa militar y la inversión relacionada con la prestación de servicios generales. El ajuste en las otras partidas de gasto fue menor pero no despreciable: el gasto corriente en educación y sanidad cayó un 9%, mientras que la re­­ducción del consumo intermedio y del gasto salarial de otros funcionarios fue del 6%.

Para llevar a cabo dichos ajustes y situar con celeridad el déficit en una trayectoria descendente, se recurrió mayoritariamente a medidas de rápida implementación. Algunas de estas medidas pueden haber afectado negativamente la prestación de los servicios públicos, aunque en la mayoría de casos no es fácil medir el impacto. Por ejemplo, los recortes en el gasto sanitario han supuesto un aumento de las listas de espera en los países de la periferia y parecen haber afectado la calidad del servicio provisto: la proporción de ciudadanos satisfechos con la disponibilidad de una atención sanitaria de calidad, en general, ha disminuido.2 De todas formas, también se aprobaron medidas de carácter estructural que deberían mejorar la eficiencia y la transparencia con la que se proveen los servicios públicos. En este sentido, destaca el fomento de las plataformas electrónicas y las centrales de compras en la contratación pública y la reestructuración y simplificación de las empresas y organismos públicos.

El análisis del ajuste del déficit en la periferia en los últimos años muestra que, en términos estructurales, este se centró, sobre todo, en las partidas de gasto. Sin embargo, el cómo se ha llevado a cabo este ajuste pone en duda que sea sostenible en el tiempo. Primero, porque la mayor parte del ajuste recayó en la inversión pública, y esta juega un papel importante a la hora de determinar el crecimiento potencial de los países. De he­­cho, dado el elevado volumen de deuda pública, la elevada tasa de paro y las pobres perspectivas de crecimiento en varios países de la periferia, esta es una de las partidas que menos se debería haber ajustado. Y segundo, porque la calidad de los servicios públicos también parece que se ha resentido, algo que la ciudadanía difícilmente aceptará a medio plazo. En definitiva, para que el ajuste del gasto público sea estructural y sostenible en el tiempo, la atención debe centrarse en la mejora de la eficiencia con la que se proveen los servicios públicos.

1. Un episodio de consolidación fiscal se suele definir como un periodo de dos o más años consecutivos de mejora en balance estructural primario.

2. Véase «OECD, Government at a Glance 2015».

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