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Informe Mensual - Coyuntura
Avance robusto de la actividad económicaAvance robusto de la actividad económicaAvance robusto de la actividad económicaAvance robusto de la actividad económicaAvance robusto de la actividad económicaAvance robusto de la actividad económicaAvance robusto de la actividad económicaAvance robusto de la actividad económicaAvance robusto de la actividad económica

El ritmo de crecimiento siguió siendo elevado en el 4T. Los datos más recientes muestran el buen tono expansivo de la actividad económica, ligeramente por encima de lo previsto hace unos meses. Por esta razón, hemos revisado 1 décima al alza nuestra previsión de crecimiento del PIB del 4T, hasta el 0,8% intertrimestral (en línea con la estimación del Banco de España), con lo que el cómputo anual del 2015 se sitúa en el 3,2% (frente al 3,1% anterior). Tras un año muy notable en lo referente al aumento del PIB, en 2016 esperamos que la velocidad de avance se modere ligeramente, hasta el 2,7%, a medida que se desvanezca el impacto de los apoyos temporales recibidos a lo largo de 2015, como la rebaja fiscal o la caída del precio del petróleo. Sin embargo, irán ganando peso algunos elementos que ayudarán a sostener un crecimiento más equilibrado a largo plazo. En concreto, esperamos que la mejora de las condiciones de financiación se consolide, que el sector inmobiliario vuelva a sumar y que las reformas estructurales sigan dando frutos, sobre todo en el mercado laboral, donde la creación de empleo podría superar los 400.000 puestos de trabajo. Con todo, los riesgos en torno a este escenario no son menores, sobre todo los que proceden del exterior a causa de la posible desaceleración de los países emergentes, por lo que es imprescindible seguir fortaleciendo los cimientos para estar preparados ante las eventualidades. En este sentido, los resultados de las recientes elecciones, que, tal y como se esperaba, han derivado en una fragmentación parlamentaria notable, aumentan la incertidumbre sobre el panorama político y, en particular, sobre la capacidad de continuar implementando reformas. La rapidez con la que se consiga formar un nuevo Gobierno y la solidez del mismo serán claves para mantener el escenario de recuperación robusta.

Los indicadores de actividad muestran que la economía se mantiene en una cómoda zona expansiva. Según el índice de sentimiento empresarial (PMI) de noviembre, el avance de la actividad fue sólido en el último tramo del año. Otros datos corroboran esta mejora. En concreto, la cifra de negocios del sector servicios aumentó un notable 5,8% interanual en octubre, lo que confirma el liderazgo de los servicios en la recuperación. El sector industrial, algo más rezagado, depara cada vez mejores datos: dicho índice, por ejemplo, avanzó un 3,1% inter­anual en el mismo mes. Además, la buena evolución de la entrada de pedidos industriales, en especial los procedentes del exterior, hace prever la continuidad de la buena marcha del sector.

El crédito bancario sigue fluyendo a buen ritmo, lo que contribuye a apuntalar la recuperación de la economía. Por un lado, la demanda de crédito está siendo respaldada por el hecho de que el proceso de desapalancamiento de los hogares y las empresas ha avanzado mucho (véase el Focus «El desapalancamiento de la economía española: un largo camino por recorrer» en este mismo informe). Por el lado de la oferta, las entidades bancarias están ahora en mejor posición de conceder crédito gracias al profundo proceso de saneamiento (la tasa de morosidad se redujo en 1 décima, hasta el 10,6%, en octubre) y reestructuración que han llevado a cabo. Como resultado, desde principios de año hasta el mes de octubre, el flujo de nuevo crédito a hogares y pymes ha crecido a tasas del 17%, una tendencia que prevemos que se acentúe en 2016. Destaca el fuerte crecimiento del crédito hipotecario, impulsado por la recuperación del sector inmobiliario.

Continúa la mejora de las condiciones de financiación. Poco a poco, el diferencial de tipo de interés de los nuevos préstamos de menos de un millón de euros (los más utilizados por las pymes) entre España y los principales países europeos se va reduciendo. Según los datos más recientes, del mes de octubre, dicho tipo de interés fue, en promedio, del 3,2% en España, frente al 2,6% y 2,1% en Alemania y Francia, respectivamente. Si bien la tasa española sigue estando por encima de la de otros países, el diferencial con respecto a la alemana, por ejemplo, ha disminuido en 0,9 p. p. desde octubre de 2014. Para que el proceso de desfragmentación financiera no se detenga el próximo año, será determinante que, a nivel nacional, se disipe la incertidumbre que rodea la formación del nuevo Gobierno, hecho que contribuiría a que la prima de riesgo a corto y medio plazo se mantuviera en niveles bajos. A nivel europeo, será clave que se siga avanzando en el fortalecimiento de la unión bancaria (véase el Focus «Hacia la culminación de la unión bancaria» en este mismo informe).

La recuperación del sector inmobiliario se consolida. Los menores costes de financiación están ayudando a activar la compra de viviendas, que avanzaron un 11,7% interanual en octubre (en el acumulado de 12 meses). A corto plazo, esperamos un aumento de la compra de viviendas por parte de individuos que han estado esperando a que la situación del mercado inmobiliario se estabilizara (demanda retenida) y por parte de los inversores, gracias a la mayor rentabilidad del alquiler en comparación con otros activos. Esta fortaleza de la demanda hace prever que la tendencia al alza de los precios se mantenga en los pró­­ximos trimestres, aunque la evolución será muy heterogénea, ya que los incrementos de precios se centrarán en las re­­giones con menor stock de vivienda nueva por vender.

La contención salarial ayuda a recuperar la competitividad. En el 3T, los costes salariales por hora aumentaron un moderado 0,6% interanual en España (frente al 2,3% en Alemania y el 1,6% en Francia). En el 4T, los salarios crecerán algo por encima de esta cifra, puesto que en octubre se restituyó cerca del 25% de la paga extra de 2012 a los empleados públicos, como ya sucedió en el 1T. Este incremento transitorio de los salarios del sector se repetirá en 2016, cuando se retorne el 50% restante. Más allá de estos vaivenes, los aumentos salariales seguirán contenidos dadas la elevada tasa de paro y la baja inflación. Por tanto, el apoyo a la demanda interna de los incrementos salariales seguirá siendo limitado. En cambio, lo que sobre todo respaldará el consumo será el elevado ritmo de creación de empleo, que, aunque esperamos una modesta desaceleración, seguirá en niveles considerables. Así, en noviembre, la tasa de variación interanual de afiliados a la Seguridad Social se mantuvo en el 3,2%. La robustez de los servicios (no solo los relacionados con el turismo), la industria y la construcción han compensado la menor aportación de la Administración pública en el segundo semestre.

La corrección del desequilibrio externo sigue progresando. La mejora de competitividad, gracias, en parte, a la moderación salarial, pero también a los esfuerzos de las empresas españolas para internacionalizarse, ha sido clave para impulsar las exportaciones. De esta manera, desde principios de año hasta octubre, las exportaciones de bienes no energéticos se incrementaron, en promedio, un 5,9% interanual respecto al 2,1% del mismo periodo de 2014. Destaca el excelente comportamiento de las exportaciones de bienes de consumo, cuyo peso sobre el total de ex­­portaciones es del 38% y que registraron aumentos del 13,5% interanual, en promedio, de enero a octubre. Las ventas al exterior de coches, que re­­presentan un tercio del total de bienes de consumo, han tenido un papel muy notable, con subidas del 24,8% interanual, en promedio. En cambio, las exportaciones energéticas siguieron lastrando el crecimiento como resultado de la intensa caída del precio del petróleo. Las importaciones crecieron en lo que va de año a un ritmo menor que las ex­­portaciones (3,2% interanual, en promedio), por lo que es de es­­perar que el saldo exterior haya seguido mejorando.

La inflación recupera cotas positivas. Según el avance del IPC de diciembre, la inflación se situó en el 0,0%, 3 décimas por encima de la tasa del mes anterior, a causa de la caída más atenuada de los precios de la energía (en términos interanuales). Esperamos que la inflación subyacente, ajena a las fluctuaciones de la energía y de los alimentos frescos, haya seguido la senda de subidas muy graduales gracias a la mayor robustez del consumo de los hogares, que sigue apoyado por la mejora continuada del mercado laboral y de las condiciones de acceso al crédito. De esta forma, el promedio anual de la inflación de 2015 fue del –0,5%. Esperamos que la inflación siga al alza en 2016 y que se sitúe en el 1,2% en promedio, respaldada por un escenario de paulatina recuperación del precio del petróleo.

El sector público continúa el proceso de consolidación fiscal pero el ajuste todavía no se ha completado. La ejecución presupuestaria hasta octubre muestra que el Estado podría tener cierto margen para compensar una parte de la desviación del objetivo de déficit de las comunidades autónomas y de la Se­­gu­­ridad Social, aunque será insuficiente para evitar una desviación del conjunto de las Administraciones públicas. La corrección del déficit estructural es uno de los focos de atención de la Comisión Europea. En concreto, el informe de seguimiento de la agenda reformista de la economía española que este or­­ganismo publica semestralmente señala de manera positiva los avan­­ces que se han hecho para mejorar la eficiencia de la Administración pública, como, por ejemplo, llevar a cabo una simplificación de los entes públicos. No obstante, la Comisión Europea reitera que para apuntalar el crecimiento y mantener la prima de riesgo en cotas bajas, los esfuerzos de la consolidación fiscal deben proseguir.

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