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Datos mixtos en EE. UU. y positivos en China, mientras que en Turquía aumenta la incertidumbreDatos mixtos en EE. UU. y positivos en China, mientras que en Turquía aumenta la incertidumbre

Los indicadores de actividad estadounidense apuntan a un avance algo tibio en el 3T. Así, el estudio de campo elaborado regularmente por la Reserva Federal (Beige Book), aunque siguió mostrando avances de la actividad económica en la mayoría de distritos, mostró ritmos algo más lentos en alguno de ellos. Por su parte, el índice de sentimiento empresarial de servicios (ISM) de agosto descendió con fuerza hasta los 51,4 puntos (55,5 en julio), lo que se une a la debilidad mostrada por su homólogo de manufacturas (49,4).

En China, los datos del sector exterior mejoran en agosto, con unas exportaciones e importaciones que amortiguan su caída. En particular, en el acumulado de doce meses, las exportaciones cayeron un 7,4% interanual (7,6% en julio), mientras que las importaciones retrocedieron un 10,9% (12,2% en julio). La debilidad del yuan y los menores precios de los combustibles son factores que han contribuido a la mejora de las exportaciones y de las importaciones, respectivamente. Por su parte, la inflación bajó en agosto de forma significativa, hasta el 1,3% (1,8% en julio), aunque, en buena parte, por la bajada del componente de alimentos.

Desaceleración económica en Turquía. En el 2T de 2016 el PIB creció un 3,1% interanual, frente al 4,7% interanual anterior y lejos del 5,7% del 4T 2015. Como viene sucediendo desde mediados de 2015, la ralentización se vio atenuada por el fuerte impulso del consumo público (avance del 15,9% en dicho 2T). El aumento de la incertidumbre política tras el fallido golpe de Estado del 15 de julio y la persistencia de desequilibrios macroeconómicos importantes (en especial, el déficit corriente y la inflación) hacen prever un final de 2016 y un 2017 mediocres en términos de crecimiento.

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