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Casos como el de Enron, que ocurre en un marco institucional en el que se supone existe la máxima protección para los accionistas, han puesto una vez más de actualidad el debate social sobre el gobierno corporativo. La separación entre propiedad y gestión de las empresas permite que inversores y directivos asuman las funciones que mejor se adaptan a sus preferencias y habilidades, contribuyendo así eficazmente a la creación sostenida de riqueza. Pero esta especialización conlleva un riesgo: que quien controla los recursos financieros invertidos (el directivo) aproveche en beneficio propio los fondos recibidos, en contra, incluso, de los intereses del propietario; con el agravante de que el riesgo natural del negocio es muy difícil de separar del riesgo de tomar decisiones intencionadamente contrarias al interés del inversor.

El término «gobierno de la empresa» hace referencia al conjunto de mecanismos, internos y externos a la propia organización, establecidos para proteger a los inversores del riesgo de abuso una vez pierden el control sobre los recursos financieros que invierten. A la vez, permite aumentar su confianza en conseguir una rentabilidad satisfactoria, haciendo posible al mismo tiempo la gestión profesional de las empresas. En este volumen, Vicente Salas, catedrático de la Universidad de Zaragoza y uno de los más reconocidos expertos en este tema, expone las principales aportaciones y enfoques sobre este debate.

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