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Informe Mensual - Coyuntura
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Las perspectivas económicas de la eurozona continúan mejorando. Tras una primera mitad del año poblada de buenos datos económicos, los datos disponibles para la segunda mitad siguen sorprendiendo al alza y sugieren una continuada mejoría de las perspectivas económicas del área. Así, más allá de la sorpresa positiva de los datos del PIB del 3T, se confirma el clima de elevada confianza, el crecimiento del empleo se mantiene firme y el consumo privado continúa beneficiándose de unas condiciones financieras favorables. Asimismo, la mayor sincronización económica entre los países miembros del área añade impulso al ritmo de crecimiento. La inflación representa el único apunte negativo de la coyuntura actual, dado que se mantiene por debajo del objetivo del BCE. Ello es debido en parte al elevado grado de holgura que subsiste en el mercado de trabajo y que limita las presiones al alza sobre los salarios. Con todo, CaixaBank Research ha revisado las previsiones de crecimiento de la eurozona al alza en 0,1 y 0,2 p. p. hasta el 2,3% y el 2,2% para el 2017 y el 2018, respectivamente. La actualización de las previsiones de la Comisión Europea se mueve también en este sentido. Aun así, como es natural, existen factores de riesgo que podrían descarrilar la buena evolución de la economía. En el ámbito externo, destacan los riesgos de naturaleza geopolítica, como las tensiones derivadas del conflicto norcoreano. En el ámbito financiero, estos pueden materializarse tanto por la vía de una aceleración del proceso de normalización de las políticas monetarias por parte de la Fed y el BCE, o por el riesgo que supone el elevado crecimiento de la deuda en varios países emergentes, entre los que destaca China. También es de relieve el riesgo que supone un crecimiento por encima de lo esperado del precio del petróleo. En el ámbito interno, el fracaso de las negociaciones para formar una coalición de gobierno en Alemania entre los conservadores, los liberales y los verdes (coalición Jamaica) aumenta las probabilidades de repetir las elecciones, aunque no se descarta una repetición de la Gran Coalición con los socialdemócratas. Los datos disponibles hasta el momento sugieren que el impacto a corto plazo sobre la economía de este episodio de incertidumbre será limitado, aunque el desenlace final puede tener consecuencias sobre el impulso reformador de la eurozona. En este sentido, la repetición de la Gran Coalición constituye el escenario más favorable en términos de mantener la agenda reformista. Otro factor clave de riesgo es el brexit. Las negociaciones siguen estancadas alrededor de la cuestión financiera, aunque se espera que en pocos días el gobierno conservador aumente la oferta para asegurar el compromiso de la UE en el próximo Consejo de Estados del 14 y 15 de diciembre de progresar hacia la segunda fase de negociaciones. De confirmarse este escenario, ello disminuiría la probabilidad de una salida desordenada del Reino Unido de la UE.

El crecimiento de las mayores economías de la eurozona sorprende al alza. La eurozona mantuvo un sólido ritmo de crecimiento en el 3T con un avance del 2,5% interanual (0,6% intertrimestral). Asimismo, destacan los buenos datos de cre­­cimiento de Alemania (2,8% interanual), Francia (2,2%) e Italia (1,8%). De hecho, Alemania sorprende no solo por su buen dato de crecimiento del 3T (0,8% intertrimestral), sino también por la revisión al alza del dato del 1T (del 0,7% al 0,9%). España y Portugal también arrojaron buenos datos, con crecimientos del 3,1% y 2,5%, respectivamente, pero que estaban en consonancia con lo esperado. Fuera de la eurozona destaca la buena andanza de Polonia, que crece un 5% interanual, mientras que el Reino Unido, cuya economía empieza a resentirse del efecto incertidumbre y la depreciación de la libra causada por el brexit, avanza un tímido 1,5%.

Los indicadores de actividad sugieren que la eurozona seguirá creciendo con vigor en el 4T. En conjunto, el cuadro de indicadores sigue mostrando datos positivos y de acuerdo con la buena tendencia mostrada en los trimestres anteriores. Así, el índice de sentimiento empresarial compuesto (PMI) repuntó con fuerza en noviembre y alcanzó los 57,5 puntos, una subida de 1,5 puntos respecto al mes anterior y un nivel significativamente por encima del promedio de 56,1 puntos de la primera mitad del año. Asimismo, el índice de sentimiento económico (ESI) en noviembre subió 0,5 puntos respecto al mes anterior hasta llegar a los 114,6 puntos, un máximo que no se alcanzaba desde el año 2000. Finalmente, el índice de producción industrial de septiembre creció un 3,2% interanual, una tasa muy superior al promedio del 1,4% de la primera mitad del año.

El consumo de los hogares se mantiene como principal propulsor de la economía. Ello se explica por la mejora de la confianza, un entorno crediticio favorable y las buenas perspectivas del mercado laboral. Tras una contribución de 0,5 p. p. al crecimiento del PIB en el 2T (crecimiento del 0,7% intertrimestral), CaixaBank Research prevé que el consumo privado contribuya en 0,6 p. p. al crecimiento del PIB en el 3T y el 4T. Los buenos datos arrojados por los indicadores de consumo corroboran este escenario. Así, el índice de confianza del consumidor alcanzó los 0,1 puntos en noviembre, un máximo sobre los da­­tos de los últimos 15 años. Del mismo modo, las ventas minoristas en septiembre repuntaron con fuerza y crecieron un 3,6% interanual, significativamente por encima del 2,5% que se re­gistró, en promedio, durante la primera mitad del año.

La tasa de desempleo mantiene la tendencia a la baja. La buena andanza del mercado laboral continúa apoyando la mejora de la confianza de los hogares. Así, la tasa de paro cayó 1 décima en septiembre, hasta alcanzar el 8,9%, lo que representa un descenso de 1 p. p. respecto al nivel de septiembre del año anterior. Sin embargo, el recorrido para que el mercado laboral siga mejorando sigue siendo amplio. Una muestra de ello es que la tasa de desempleo se mantiene significativamente por encima del mínimo del 7,3% que se alcanzó antes de la crisis financiera.

La inflación mantiene un crecimiento moderado en noviembre. Así, la inflación recuperó el ligero retroceso del mes anterior y se situó en el 1,5%. El avance de la inflación se debió enteramente a la mayor contribución del componente energético, lo cual también explica que la inflación subyacente registrara el mismo nivel que en octubre (1,1% interanual). De cara a los pró­­ximos trimestres, prevemos que la inflación subyacente continúe subiendo de la mano de la recuperación de la actividad, que más que compensará la presión a la baja que ejercerá la recién apreciación del euro. En cualquier caso, todo apunta a que la inflación seguirá escalando posiciones de forma muy gradual, por lo que en 2018 se mantendrá por debajo del objetivo del BCE (por debajo, pero cerca, del 2%).

Portugal

La economía lusa avanza con firmeza. Tras un breve bache en el 2T en el que el crecimiento del PIB cayó hasta el 0,3% intertrimestral, en línea con lo esperado por CaixaBank Research, la economía repuntó en el 3T y creció un 0,5% intertrimestral (2,5% inter­anual). El detalle por componentes nos informa de que la demanda interna se mantiene como el principal motor de crecimiento aupado por la evolución del consumo privado y la inversión. Los indicadores de actividad disponibles hasta la fecha sugieren que la economía mantendrá un buen tono de cara al próximo trimestre. Así, el indicador coincidente de actividad del Banco de Portugal, un índice sintético construido a partir de indicadores de alta frecuencia de la economía lusa, creció un 2,7% interanual en octubre, algo por debajo del mes anterior, pero por encima del promedio del 2,4% registrado durante la primera mitad del año. Asimismo, el índice de sentimiento económico (ESI) subió 0,2 puntos hasta alcanzar los 115,8 puntos, un nivel muy por encima del promedio de la primera mitad del año (111,5 puntos). Los datos de ventas minoristas también confirman la buena tendencia de la economía con un crecimiento del 3,9% interanual en septiembre, 0,7 p. p. más que el mes anterior. El único apunte negativo proviene de los datos de producción industrial cuya tasa de crecimiento, que en los últimos cuatro meses se había situado por encima del 4% interanual, ha caído en octubre hasta el 1,2%. Aun así, el cuadro de indicadores se mantiene en positivo. Muestra de ello es la revisión al alza que la Comisión Europea ha introducido en sus previsiones de crecimiento de Portugal, que se sitúan en el 2,6% para 2017 y en el 2,1% para 2018.

El empleo continúa apoyando el crecimiento económico. Así, la tasa de desempleo en septiembre cayó hasta el 8,6%, la tasa más baja desde el inicio de la recesión. En términos de ocupación, en el 3T, el empleo creció un 3,2% interanual, lo que equivale a un aumento del empleo de 147.000. Con este dato, ya van tres trimestres consecutivos en el que el empleo crece por encima del 3% en términos interanuales. Un elemento destacado es que la mejora de las perspectivas laborales es generalizada entre los distintos segmentos de población y entre sectores. Por ejemplo, en una comparativa con los valores del mismo periodo del año anterior, la tasa de desempleo de los jóvenes entre 15 y 24 años ha caído en 1,9 p. p., hasta el 24,2%, una tasa muy por debajo del máximo del 42,5% que se alcanzó en el 1T 2013. Asimismo, la tasa de desempleo de larga duración también ha caído de forma notable: 1,8 p. p. respecto al mismo periodo del año anterior, hasta situarse en el 4,9%. A nivel sectorial, destaca la buena evolución del sector servicios y, en especial, del turismo, que asegura un buen ritmo de creación de empleo de cara a los próximos trimestres.

La inflación mantiene la trayectoria al alza. En octubre, la in­­flación general subió por tercer mes consecutivo 0,3 p. p. respecto al mes anterior y alcanzó el 1,9%. Por componentes, destacan las contribuciones del sector turístico como son los restaurantes y hoteles, y los transportes. Este efecto se prevé que sea temporal y que en los próximos meses la inflación se ralentice y oscile en torno al 1,6%.

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