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El FMI reduce sus previsiones de crecimiento mundial y mantiene un balance de riesgos sesgado a la bajaEl FMI reduce sus previsiones de crecimiento mundial y mantiene un balance de riesgos sesgado a la bajaEl FMI reduce sus previsiones de crecimiento mundial y mantiene un balance de riesgos sesgado a la baja

El FMI reduce sus previsiones de crecimiento mundial y mantiene un balance de riesgos sesgado a la baja. Aunque la economía mundial seguirá creciendo en tasas de avance significativas (3,7% en 2018 y 2019), son cifras inferiores a las que manejaba el Fondo en anteriores previsiones. La revisión se ha debido en gran medida al menor crecimiento previsto en los emergentes y es el resultado de dos tendencias opuestas: mientras la recuperación del petróleo justifica mejorar las perspectivas de los exportadores energéticos, otros emergentes van a ver penalizado su crecimiento futuro debido al giro proteccionista (el FMI menciona explícitamente China e India). Caso aparte son los emergentes que, además de sufrir la combinación de tendencias globales poco propicias (endurecimiento de las condiciones financieras globales, tensiones geopolíticas y efectos de la guerra comercial), exhiben debilidades idiosincráticas (por ejemplo, Argentina, Turquía, Irán y Brasil). Entre las economías avanzadas, la eurozona ha visto también revisadas a la baja sus perspectivas de crecimiento, aunque en este caso el ajuste deriva, más que de un cambio profundo de la narrativa, de la constatación de que los datos de actividad han sido más bajos de lo esperado. Por lo que se refiere a las restantes economías desarrolladas, cabe destacar que EE. UU. se beneficiará este año 2018 del estímulo fiscal, pero en 2019 se va a ver penalizado por los aranceles a las importaciones chinas. Siendo este el escenario central, el FMI recuerda que los riesgos a la baja siguen siendo importantes (riesgos geopolíticos, de recrudecimiento de las sanciones arancelarias y de otras barreras comerciales, ajustes bruscos de las entradas de capitales en los emergentes, etc.).

La inflación de EE. UU. continuó suavizándose en agosto, pero se mantiene en niveles firmes. En concreto, la inflación general se emplazó en el 2,3% en septiembre, 4 décimas por debajo del registro del mes anterior. Por su parte, la inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos, se situó en el 2,2% (mismo dato que en agosto). Esta moderación de la inflación se debió a una fuerte desaceleración de los precios energéticos (el 4,9% en septiembre, frente al 10,3% en agosto), mientras que la fortaleza de la actividad económica sigue apoyando unas tendencias subyacentes firmes. Todo ello respalda la intención de la Fed de seguir con las subidas de tipos en los próximos trimestres.

Las exportaciones chinas repuntan. En particular, estas aumentaron un 14,5% interanual en septiembre, lo que supone un importante avance tras el dato de agosto (9,1% interanual). Con este registro, el avance acumulado de 12 meses se sitúa en el 11,6%. Con todo, de cara a los próximos meses, es probable que el ritmo de avance de las exportaciones sea menos dinámico debido a las tensiones comerciales entre China y EE. UU.

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