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El Gobierno rebaja las previsiones de crecimiento de 2018 por la incertidumbre relacionada con la situación en CataluñaEl Gobierno rebaja las previsiones de crecimiento de 2018 por la incertidumbre relacionada con la situación en CataluñaEl Gobierno rebaja las previsiones de crecimiento de 2018 por la incertidumbre relacionada con la situación en Cataluña

El Gobierno rebaja las previsiones de crecimiento de 2018 por la incertidumbre relacionada con la situación en Cataluña. El nuevo cuadro macroeconómico contempla un crecimiento del PIB del 2,3% en 2018, 3 décimas por debajo del previsto anteriormente. Esta cifra sigue siendo superior al avance previsto en la mayoría de economías desarrolladas.

El saldo comercial de bienes se debilita. En particular, en agosto, el déficit comercial de bienes fue del 2,1% del PIB (acumulado de 12 meses), superior al 1,7% del mismo periodo de 2016. Este deterioro se debió, en buena parte, al aumento del precio del petróleo, que incrementó considerablemente las importaciones energéticas. También pesó en el deterioro la aceleración en el crecimiento de las importaciones no energéticas. Por su lado, las exportaciones se mantuvieron dinámicas, con un avance del 6,9% interanual, la mayor tasa desde junio de 2012.

La deuda pública aumenta ligeramente. En agosto, la deuda del conjunto de las Administraciones públicas se situó en los 1,1 billones de euros, lo que representa un incremento del 2,7% respecto a agosto de 2016. El elevado nivel de deuda pública, que roza el 100% del PIB, recuerda la necesidad de seguir con los esfuerzos de consolidación fiscal.

Fuerte corrección de la morosidad en el 2T. La caída de la tasa de morosidad fue especialmente marcada en el segmento promotor por la venta de carteras de activos dudosos. Con todo, esta todavía se sitúa en un elevado 21,5% y supera con creces la morosidad del resto de segmentos. Para el conjunto del sector ya se han publicado datos hasta agosto, y tras la corrección en el 2T (del 8,8% al 8,4%), en dicho mes el dato se mantuvo prácticamente plano (8,5%).

El proceso de desapalancamiento del sector privado sigue su curso. En el 2T 2017 se mantuvo la tendencia descendente de la deuda de los hogares y de las sociedades no financieras, que se situó en el 63,2% y el 100,0% del PIB, respectivamente. De cara a los próximos trimestres, se espera que el crecimiento del PIB en términos nominales permita que el desapalancamiento continúe y sea compatible con un incremento en los flujos de crédito nuevo hacia las familias y las empresas.

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