Compartir: 
También disponible:
Informe Mensual - Focus
El nuevo ciclo político-económico chino: ¿la hora de la verdad para el gigante asiático?

En octubre se celebró en Pekín el 19.º Congreso del Partido Comunista de China (PCCh), acontecimiento que tiene lugar cada cinco años. La cita era muy esperada por todos los analistas dado que el PCCh constituye el núcleo del poder político en China y ejerce una influencia muy notable sobre el resto de instituciones políticas y económicas.1

Para empezar, cabe destacar que el secretario general del PCCh y presidente chino, Xi Jinping, ha salido reforzado del Congreso y afrontará su segundo mandato con menos ataduras para poder implementar su agenda. Los números hablan por sí mismos: el nuevo Politburó, el organismo de toma de decisiones de los máximos dirigentes del PCCh formado por 25 miembros, cuenta con 15 aliados muy cercanos a Xi Jinping, cifra que se limitaba a seis en el Politburó saliente. En paralelo, los miembros afines a otras co­­rrientes como son las de los expresidentes Hu Jintao y Jiang Zemin, respectivamente, han perdido mucho peso en el nuevo Politburó.

La consolidación del poder de Xi se ha visto reflejada en dos hechos simbólicos pero de una relevancia indudable. El primero es que se ha reformado la Constitución del PCCh para que esta reconozca la importancia del pensamiento político de Xi, una deferencia que solamente se tuvo con Mao Zedong.2 El segundo es que los dos militares que son miembros del Politburó son personas muy afines a Xi.

Sin embargo, no se han despejado las dudas sobre quién será el líder chino a partir de 2022, una vez Xi finalice su segundo (y, teóricamente, último) mandato. Así, por primera vez desde principios de los años noventa, no se ha ungido en el Comité Permanente del Politburó un grupo de siete miembros del Politburó encabezado por el secretario general y que representa el máximo escalafón de la jerarquía china, a un sucesor del líder al inicio de su segundo mandato. Algunos analistas lo han interpretado como un allanamiento del camino para que Xi pueda continuar siendo el máximo mandatario chino más allá de 2022, aunque ello continúa siendo una incógnita hoy en día. Lo cierto es que, en teoría, el secretario general del PCCh podría permanecer más de dos mandatos en dicho cargo si no se respetasen los límites de edad,3 convención seguida en los últimos 20 años que establece que las personas con 68 años o más no pueden ser elegidas para formar parte del Comité Permanente.4 De hecho, con los actuales límites de edad, solamente tres miembros del Politburó, ninguno de los cuales forma parte del Comité Permanente, podrían suceder a Xi en 2022 y gobernar hasta 2032: Chen Min’er, muy afín a Xi Jinping; Ding Xuexiang, también cercano al actual líder, y Hu Chunhua, proveniente del sector más proclive a Hu Jintao.

En materia económica, la elección del asesor económico y estrecho colaborador de Xi, Liu He, como nuevo miembro del Politburó, parece indicar que la política económica no sufrirá grandes alteraciones, al menos a corto plazo. Así, se espera que el cambio de modelo productivo continúe de forma paulatina. El gran interrogante pivota en torno a si el presidente chino, con un margen de maniobra mayor, decide avanzar de forma más decidida por el camino de las reformas para reducir el elevado endeudamiento del país.

Sea como fuere, Xi Jinping dio algunas pistas en el discurso inaugural del Congreso sobre cómo va a afrontar su segundo mandato. En particular, el líder chino enfatizó la ne­­cesidad de que el crecimiento económico sea sostenible, anunció que las reformas de las empresas públicas para mejorar su eficiencia van a proseguir y aseguró que continuarán trabajando para mantener la estabilidad financiera. Todas ellas, señales inequívocas de que se seguirán tomando medidas para que el proceso de cambio del modelo productivo sea lo más suave posible.

Con todo, es importante matizar que las autoridades chinas siguen siendo ambiciosas en los objetivos de crecimiento que se imponen. En este sentido, Xi dejó entrever que mantiene el objetivo, fijado en el Congreso de 2012, de duplicar la renta per cápita china entre 2010 y 2020. El reto no es menor: para alcanzar el objetivo, China debería crecer anualmente, según nuestras estimaciones, en torno a un notable 6,5% de promedio entre 2018 y 2020.

1. Véase el Focus «Juego de tronos en China: claves y complejidades del sistema político» en el IM10/2017.

2. También se reconoció la importancia del pensamiento de Deng Xiaoping, pero a título póstumo.

3. En cambio, la Constitución china establece que el presidente del país no puede optar a un tercer mandato.

4. Xi tendrá 69 años en 2022, cuando se celebre el próximo Congreso del PCCh.

Compartir: