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El PIB de Japón sorprende positivamenteEl PIB de Japón sorprende positivamente

El PIB de Japón sorprende positivamente. La economía nipona creció un significativo 0,5% intertrimestral en el 1T 2017 (1,6% interanual). Con este avance, Japón encadenó cinco trimestres de avances positivos, algo que no había ocurrido en los últimos 11 años. El crecimiento estuvo apoyado, nuevamente, por la elevada contribución de las exportaciones. También destacaron la buena evolución de la inversión residencial y el consumo privado.

Señales mixtas de los indicadores de actividad en EE. UU. En el ámbito del sector inmobiliario, el crecimiento de las viviendas iniciadas en abril volvió a ralentizar. Por el contrario, el índice de sentimiento de los constructores (NAHB) aumentó hasta situarse cerca del máximo del ciclo actual (70 puntos). Esta dicotomía también estuvo presente en otros ámbitos. Por ejemplo, mientras el índice de producción industrial avanzó un 1,0% intermensual en abril, la tasa de avance más alta desde 2014, el índice de sentimiento empresarial de manufacturas del estado de Nueva York volvió a descender y se emplazó en zona ligeramente contractiva. Con todo, la mayoría de indicadores todavía apuntan a un crecimiento económico significativo del país en este 2T.

China: los datos de actividad se moderan, pero mantienen el buen tono. En particular, la producción industrial avanzó en abril un considerable 6,5% interanual, 4 décimas por encima del crecimiento promedio de los últimos dos años, pero por debajo del dato de marzo (7,6%). Las ventas minoristas, por su parte, crecieron un 10,7%, un leve retroceso respecto al mes anterior (10,9%). Cabe destacar que estos datos de actividad son positivos y que esta ralentización se debe achacar a unos datos de marzo excepcionalmente altos.

Rusia acelera moderadamente su ritmo de crecimiento. Según la primera estimación, en el 1T 2017 el avance interanual fue del 0,5%, a comparar con el 0,3% anterior. A falta de disponer del desglose por componentes, los indicadores sugieren que las tendencias que se habían puesto de manifiesto en el tramo final de 2016 se mantienen: un menor deterioro de la demanda interna combinado con una aportación del sector exterior positiva.

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