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El ritmo de actividad se moderó en el cierre de 2018El ritmo de actividad se moderó en el cierre de 2018

El ritmo de actividad se moderó en el cierre de 2018. Así, la cifra de negocios del sector servicios creció un 4,6% interanual en diciembre (media móvil de tres meses), 1,1 p. p. por debajo del registro del mes anterior. Asimismo, el indicador homólogo para el sector industrial cedió 2,5 p. p. y se mantuvo estancado. Este registro es coherente con el mal comportamiento que ha mostrado el sector industrial en el 4T 2018, debido, en parte, a la evolución desfavorable del sector automovilístico, afectado por el cambio de normativa en las emisiones. Por su parte, los pedidos industriales mantuvieron un buen tono y crecieron un 8,6% (media móvil de tres meses).

El saldo comercial de bienes cerró 2018 a la baja. En concreto, el déficit comercial alcanzó en diciembre el 2,8% del PIB (acumulado de 12 meses). Esta cifra supone un deterioro de 0,7 p. p. respecto a 2017, de los que 0,4 p. p. son atribuibles a la balanza de bienes no energéticos, ante una desaceleración en las tasas de avance de las exportaciones (del 7,1% en 2017 al 2,0% en 2018) superior a la moderación en el crecimiento de las importaciones (del 7,3% de 2017 al 3,7% en 2018).

El precio de la vivienda acelera el paso. Más concretamente, el precio de tasación de la vivienda incrementó su ritmo de avance en el tramo final del año pasado, con un aumento del 1,8% en el 4T, el mayor avance intertrimestral desde el inicio de la recuperación de los precios de la vivienda en 2015. Ello situó el crecimiento en el conjunto del año 2018 en el 3,4% (2,4% en 2017). Este notable incremento del precio de la vivienda se enmarca en un contexto en el que la demanda de la vivienda sigue muy robusta (las compraventas de vivienda crecieron un 10,1% en 2018) y de mejora de los indicadores de oferta (inversión en construcción residencial, afiliados en el sector de la construcción y visados de obra nueva). En su conjunto, este dato confirma que el sector inmobiliario está en plena fase expansiva.

Histórica contracción del crédito dudoso del sector bancario en 2018. El crédito dudoso se contrajo un 28,0% anual gracias, sobre todo, a las ventas de carteras y la desconsolidación del negocio inmobiliario de varias entidades, aunque también a una menor entrada en mora apoyada en la recuperación económica y del mercado laboral. Así pues, la ratio de morosidad se situó en el 5,8% a finales de 2018, lejos del 13,6%, máximo histórico alcanzado en 2013. Durante el 2019 se espera que la morosidad siga reduciéndose, aunque a un ritmo menor.

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