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La aversión al riesgo continúa siendo la tónica dominante en los mercados financierosLa aversión al riesgo continúa siendo la tónica dominante en los mercados financieros

La aversión al riesgo continúa siendo la tónica dominante en los mercados financieros en una semana en la que las principales bolsas internacionales sufrieron pérdidas tanto en las economías avanzadas como en las emergentes. En concreto, la bolsa estadounidense cerró la semana con un retroceso superior al 3% y cedió todas las ganancias acumuladas a lo largo del año, mientras que las pérdidas en los principales parqués europeos fueron algo más moderadas (Ibex 35 –1,8%, PSI –2,0% y Eurostoxx 50 –2,4%). Por su parte, el índice MSCI para el conjunto de economías emergentes disminuyó un 3,3% a pesar de que las bolsas china y brasileña se desmarcaron con avances positivos. Esta última, seguramente, ya cotizaba la victoria de Bolsonaro el pasado domingo, en la elección presidencial. La aversión al riesgo también se manifestó en el mercado de renta fija con una reducción de los tipos de interés de los activos refugio (los tipos estadounidenses y alemanes a 10 años se redujeron en 11 p. b.) y las primas de riesgo periféricas mostraron un comportamiento dispar (mientras que la prima de riesgo española descendió 6 p. b., la italiana se incrementó en 7 p. b.). Por último, el mercado de divisas se mostró algo más estable, aunque el dólar siguió apreciándose respecto a la mayoría de divisas y el euro se situó alrededor de los 1,14 dólares.

El BCE mantiene una visión positiva del escenario y confirma el fin del QE. Como se esperaba, en la reunión del pasado jueves, el BCE no modificó los parámetros de su política monetaria y reiteró que espera continuar con la hoja de ruta anunciada el pasado junio. Esta decisión se basó en una visión positiva del escenario macroeconómico (con un equilibrio entre un entorno externo menos favorable y el buen desempeño de la demanda doméstica) y en la confianza en la convergencia de la inflación hacia el objetivo. Así, se espera que las compras netas de activos terminen en diciembre de 2018 y que no se modifiquen los tipos de interés oficiales antes de la última parte de 2019. Además, el BCE continuará comprando activos por un largo periodo de tiempo al mantener el tamaño de su balance constante (reinvertirá los bonos en balance que vayan venciendo).

S&P mantiene el rating de Italia pero empeora su perspectiva. La agencia mantuvo la nota crediticia soberana en BBB, pero rebajó la perspectiva de estable a negativa. Esta revisión se sumó a la reciente rebaja de Moody’s y refleja los riesgos que genera la mayor laxitud de la senda de déficit público propuesta por el Gobierno.

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