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La aversión al riesgo continúa siendo la tónica dominante en los mercados financierosLa aversión al riesgo continúa siendo la tónica dominante en los mercados financieros

La aversión al riesgo continúa siendo la tónica dominante en los mercados financieros en una semana caracterizada por las pérdidas generalizadas en las bolsas internacionales. Así, en EE. UU., el índice S&P 500 retrocedió más de un 3,5%, lastrado principalmente por el sector tecnológico. En los parqués europeos, las bolsas también retrocedieron, aunque de forma algo más moderada. Por su parte, el índice MSCI para el conjunto de economías emergentes retrocedió un 1,7% arrastrado, principalmente, por las bolsas latinoamericanas (índice MSCI de Latinoamérica –4,1%). En el mercado de renta fija, la semana estuvo marcada por las continuas tensiones entre Italia y la UE (véase la sección de Economía europea), con movimientos de ida y vuelta en las primas de riesgo periféricas, que cerraron sin apenas cambios. Por último, en el mercado de materias primas, el precio del barril de Brent continuó la senda bajista y cerró en mínimos anuales alrededor de los 59 dólares.

El Banco Central Europeo (BCE) reafirma que el QE terminará en diciembre. Las actas de la reunión del BCE del pasado octubre confirman la intención de poner fin a las compras netas de activos el próximo diciembre. Los miembros del Consejo de Gobierno (CG) mantienen una visión positiva del escenario macroeconómico de la eurozona y atribuyen la moderación del crecimiento en los últimos trimestres a factores puntuales (como la adaptación del sector automovilístico a la nueva normativa de emisiones), un entorno exterior menos favorable y el retorno a tasas de crecimiento más acordes con el potencial. Frente a esta desaceleración, y a pesar de reconocer que, a nivel exterior, el mapa de riesgos está sesgado a la baja, el CG destacó la solidez de la demanda interna de la eurozona, lo que garantiza una expansión sostenida y la convergencia gradual de la inflación al objetivo del BCE (cerca pero por debajo del 2%). Así, se espera que la institución monetaria termine las compras netas de activos en diciembre, pero que, en adelante, mantenga ancladas las condiciones financieras en un terreno acomodaticio al reinvertir el principal de los bonos en balance que vayan venciendo y reiterar la intención de no modificar los tipos oficiales al menos hasta pasado el verano de 2019.

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