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La Comisión Europea rebajó las previsiones de crecimiento para la eurozona, aunque estas se mantienen en un sólido nivelLa Comisión Europea rebajó las previsiones de crecimiento para la eurozona, aunque estas se mantienen en un sólido nivelLa Comisión Europea rebajó las previsiones de crecimiento para la eurozona, aunque estas se mantienen en un sólido nivelLa Comisión Europea rebajó las previsiones de crecimiento para la eurozona, aunque estas se mantienen en un sólido nivel

La Comisión Europea rebajó las previsiones de crecimiento para la eurozona, aunque estas se mantienen en un sólido nivel. En la actualización de verano de su escenario económico, la Comisión revisó a la baja (–0,2 p. p.) su previsión de crecimiento para la eurozona hasta el 2,1% para 2018 y mantuvo las previsiones para 2019 en el 2,0%. Asimismo, la institución europea señaló que la actividad en la eurozona mantendrá un ritmo de crecimiento sostenido gracias a las condiciones monetarias acomodaticias, las mejoras del mercado laboral y el dinamismo exterior. No obstante, destacó la escalada de tensiones comerciales con EE. UU. como un riesgo importante a corto y medio plazo.

La producción industrial de la eurozona repuntó en mayo. El índice aumentó un 2,3% interanual, 0,5 p. p. por encima del avance de abril. Por países, destacó el crecimiento registrado en Alemania (3,0% interanual) e Italia (2,3%), que compensaron la caída temporal del índice en Francia (–0,8% interanual, debido a las huelgas en el país galo). Así, el dato se suma a otros indicadores que apuntan a una buena tendencia de crecimiento de la eurozona durante el pasado 2T.

Economía portuguesa

La nueva concesión de crédito al sector privado mantiene la trayectoria de recuperación en los cinco primeros meses del año. Las nuevas operaciones de crédito para la compra de vivienda continuaron creciendo de forma robusta (+25,7% interanual hasta mayo, en el acumulado del año). Asimismo, el nuevo crédito al consumo creció un 18,1% interanual, y la concesión de crédito a empresas aumentó un 11,6% (2,7% para las pymes y 26,0% para las grandes empresas). Todo ello refleja la recuperación de la actividad económica.

La inflación de junio aumentó hasta el 1,5%, 5 décimas por encima del registro de mayo. El repunte estuvo aupado por el incremento en el precio de transportes, restaurantes y hoteles, así como por el componente del gasto de vivienda. Por su parte, la inflación subyacente aumentó 4 décimas respecto al registro del mes anterior, hasta el 1,0%.

Se mantiene el deterioro del déficit comercial de bienes, que alcanzó los 5.802 millones de euros en el acumulado de enero a mayo (+7,0% con respecto al mismo periodo del año anterior), en parte, ante el empeoramiento de la balanza de bienes industriales y de consumo. Con todo, destaca el dinamismo de las exportaciones, que avanzaron un 6,2% interanual, aupadas por la venta de automóviles. Una tendencia que, a juzgar por la encuesta a las empresas elaborada por el INE, tiene visos de continuar (aunque el factor Trump es un riesgo).

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