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Informe Mensual - Coyuntura
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La economía de la eurozona mantiene el ritmo de crecimiento en la segunda mitad del año. Concretamente, el PIB de la eurozona registró un avance del 0,6% intertrimestral en el 3T, un ritmo de crecimiento elevado y similar al de la primera mitad del año, tal y como ya apuntaban los indicadores económicos. Por países, se conocieron también los datos de España (0,8% intertrimestral) y de Francia (0,5%). Dada esta firmeza que viene mostrando el ritmo de actividad, el FMI ha revisado al alza las previsiones económicas para la eurozona hasta el 2,1% en 2017 y el 1,9% en 2018 (+0,2 p. p. en ambos años), ligeramente por debajo de la previsión de CaixaBank Research (2,2% y 2,0%, respectivamente). La institución, además, señaló la solidez de la demanda interna y la aceleración de las exportaciones como factores que apoyan un crecimiento por encima del potencial. A medio plazo, no obstante, el FMI alerta de que, a falta de re­­for­­mas estructurales, la tasa de crecimiento de la eurozona se irá reduciendo paulatinamente. En concreto, apunta que los fac­­tores que mantienen el potencial de crecimiento en cotas moderadas son la baja productividad, una demografía adversa y el elevado endeudamiento público y privado. Por otro lado, también conocimos el dato de PIB del Reino Unido para el 3T 2017 que, con un avance del 0,4% intertrimestral (0,3% en el tri­­mestre anterior), se situó bastante en consonancia con lo es­­perado por el consenso de analistas. Ya en el plano político, des­­taca la victoria del partido conservador (ÖVP) y el aumento del apoyo al partido de extrema derecha (FPO) en las elecciones legislativas de Austria del pasado 15 de octubre. De hecho, se espera que ambos partidos formen coalición para gobernar. Dicha coalición se espera que aplique una agenda que ayude a reforzar el crecimiento de la economía y que no obstaculice la agenda reformista europea, sin embargo, puede generar ten­­sio­­nes en el seno de la UE en lo que se refiere a política migratoria. En Alemania, tras las elecciones legislativas del 24 de septiembre, el partido de centro-derecha de Angela Merkel (CDU) ha empezado a negociar la formación de una coalición de go­­bierno con los liberales (FDP) y los verdes, aunque las discusiones se prevén complicadas dadas las marcadas diferencias en ciertas políticas. Por último, Italia ha aprobado finalmente la nue­­va ley electoral, conocida como Rosalletum, la cual combina un sistema de representación directa (para el 36% de los es­­caños) y proporcional (para el 64% restante). Esta reforma allana el camino para la celebración de elecciones a principios de 2018 y se espera que favorezca a los partidos tradicionales frente a los populistas, al estar los primeros dispuestos a formar coaliciones de gobierno.

Los indicadores de actividad apuntan a que el ritmo de crecimiento se mantiene en el último trimestre del año. Los primeros indicadores disponibles para el 4T 2017 sugieren que la economía de la eurozona mantiene un vigoroso ritmo de crecimiento. En este sentido, el índice de sentimiento empresarial compuesto (PMI) para el conjunto de la eurozona se situó en los 55,9 puntos en octubre, un registro similar al del 3T (56,0) y en zona claramente expansiva (por encima de los 50 puntos). Asimismo, el índice de sentimiento económico (ESI) alcanzó los 114 puntos en octubre, el nivel más alto desde 2001. Por países, destaca especialmente Francia, con un índice PMI compuesto que en octubre alcanzó los 57,5 puntos, la cuota más alta desde mayo de 2011. Por su parte, en Alemania, el índice se situó por encima del promedio del 3T (56,0) y el indicador de sentimiento empresarial IFO volvió a alcanzar el nivel más alto registrado.

El consumo de los hogares sigue empujando el crecimiento de la economía. Muestra de ello es la evolución positiva de las ventas minoristas de la eurozona, las cuales registraron un avance del 1,9% interanual en agosto, un ritmo inferior al del mes anterior, pero todavía superior al promedio de 2016 (1,4%). Asimismo, el índice de confianza del consumidor de octubre se situó en los –1,0 puntos, el registro más alto desde mayo de 2007. De cara a los próximos meses, esperamos que el buen tono del consumo privado se mantenga, apoyado en las mejoras del mercado laboral y el entorno de bajos tipos de interés.

La inflación de la eurozona se va normalizando muy gradualmente con el avance de la actividad. En octubre, la inflación general de la eurozona, medida por el índice de precios al consumo armonizado (IPCA), se situó en el 1,4%, 1 décima por debajo del registro del mes anterior, debido a una menor contribución del componente energético. Por su parte, la inflación subyacente, aquella que excluye del cálculo los componentes volátiles (energía y alimentos no procesados), descendió hasta el 1,1%, un registro 0,2 p. p. inferior al del mes anterior. Esperamos que en los próximos meses la inflación subyacente, indicativa de las tendencias inflacionistas a medio plazo, prosiga con su recuperación gradual de la mano del crecimiento de la actividad y las me­­joras en el mercado laboral.

Las condiciones financieras se mantienen acomodaticias y apoyan el avance de la demanda interna. La encuesta de prés­­tamos bancarios del BCE para el 3T 2017 muestra que la demanda de crédito en la eurozona aumentó en todos los segmentos, apoyada entre otros por el entorno de bajos tipos de interés. Según la misma encuesta, además, los hogares dispusieron de más facilidades para acceder a préstamos al consumo y para la compra de vivienda. Las empresas, por su parte, continuaron beneficiándose de la relajación de los criterios de aprobación de préstamos de trimestres anteriores. De cara al 4T, las entidades de crédito esperan que la demanda de crédito vuelva a aumentar, mientras que anticipan una reducción de los estándares para la concesión de préstamos a hogares. Todo ello es indicativo de que las condiciones financieras seguirán apoyando el avance de la demanda interna.

El nivel de deuda pública de la eurozona continúa reduciéndose gradualmente. Mientras el déficit público promedio de la eurozona se situó en el 1,2% del PIB en el 2T 2017, 3 décimas por debajo del registro del mismo periodo de 2016, la deuda pública se mantiene cerca del 90% del PIB. Concretamente, en el 2T 2017, la deuda pública se situó en el 89,1% del PIB, cerca de 2 p. p. por debajo del nivel del 2T 2016 (90,8%). Esta gradual reducción de la deuda pública, no obstante, esconde comportamientos dispares entre países. Por un lado, el nivel de deuda pública se ha reducido considerablemente (en 3 p. p. de PIB o más) en Grecia, Países Bajos, Alemania, Austria y Bélgica. En otros países, como Italia, Portugal o Francia, los niveles de endeudamiento público se han mantenido estables o incluso han aumentado. En este sentido, dado que este segundo grupo tiene unos niveles de deuda pública elevados, es importante que se encauce una reducción de la deuda hasta situarla en niveles más sostenibles, especialmente ahora que los vientos soplan a favor.

Portugal

La economía portuguesa mantiene el dinamismo. Tras el crecimiento del 3,0% interanual en el 2T 2017, los indicadores disponibles hasta la fecha apuntan al mantenimiento del buen tono de la actividad en la segunda mitad del año. En este sentido, destaca el indicador coincidente de actividad del Banco de Portugal, que recoge la evolución de los indicadores de alta fre­­cuen­­cia de la economía lusa, y que volvió a aumentar en septiembre (+3,9% interanual), manteniendo así la tendencia al alza iniciada en 2016. Asimismo, el índice de sentimiento económico (ESI) para octubre alcanzó los 114,4 puntos, un registro superior al del promedio de la primera mitad del año (111,5 puntos) (30/10). Por el lado de la demanda, el subindicador coincidente de consumo privado del Banco de Portugal avanzó un 2,6% interanual en septiembre, un ritmo similar al de la primera mitad del año, mientras que la confianza del consumidor se mantiene en niveles históricamente elevados. En definitiva, el conjunto de indicadores sugiere que las perspectivas de crecimiento económico se mantienen positivas. Dada esta evolución, el Banco de Portugal, en su Boletín Económico de octubre, ha mantenido las previsiones de crecimiento del PIB para 2017 (2,5%) y 2018 (2,0%).

El saldo por cuenta corriente de Portugal se mantiene en te­­rreno positivo. En particular, el superávit por cuenta corriente (acumulado de 12 meses) alcanzó los 980 millones de euros en agosto, un registro superior a los 787 millones de euros de agos­­to de 2016 y equivalente al 0,5% del PIB. En términos de composición, esta mejora se produjo gracias al mayor superávit de la balanza de servicios y al menor déficit en la balanza de rentas, que compensaron el mayor déficit de bienes. En este sentido, el deterioro se explica por el aumento de las importaciones energéticas (fruto del en­­carecimiento del precio del petróleo) y el de bienes intermedios y de equipo (a la par de la recuperación de la inversión).

El contexto económico favorable también se refleja en la evo­­lución del crédito. En agosto, la nueva concesión de crédito a los hogares para la compra de vivienda mantuvo la tendencia al alza iniciada en 2015 y aumentó un 39,2% interanual en el acumulado del año, reflejando la recuperación de la demanda del sector inmobiliario. Por su parte, el nuevo crédito al consumo, si bien ralentizó su ritmo de crecimiento, continuó creciendo con vigor (7,6% interanual). Por el lado de la oferta, la concesión de nuevo crédito tanto a pequeñas como a grandes empresas sigue acusando el proceso de desapalancamiento que todavía está llevando a cabo el sector privado. En concreto, la deuda de empresas portuguesas no financieras se ha reducido considerablemente desde su nivel máximo alcan­­zado en 2013, aunque se mantiene aún en niveles elevados (111,4% del PIB en el 1T 2017) y por encima del promedio de la eurozona (104,2%).

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