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La inflación de EE. UU. rompió la tendencia alcista de los últimos meses, aunque todavía se mantiene en un nivel elevadoLa inflación de EE. UU. rompió la tendencia alcista de los últimos meses, aunque todavía se mantiene en un nivel elevado

La inflación de EE. UU. rompió la tendencia alcista de los últimos meses, aunque todavía se mantiene en un nivel elevado. En concreto, la inflación general se emplazó en el 2,5% en agosto, 2 décimas por debajo del registro del mes anterior, pero claramente por encima del 2,1% promedio de 2017. Por su parte, la inflación subyacente, que no toma en consideración la energía y los alimentos, se situó en el 2,2% (2,4% en julio). Esta moderación se debió, en parte, a la disipación de algunos factores temporales (como el desvanecimiento del efecto de base de los precios de telefonía inalámbrica). Con todo, la fortaleza de la actividad económica de EE. UU. seguirá presionando al alza los precios, lo que apoyará la intención de la Fed de continuar con las subidas de tipos (en septiembre y diciembre, según CaixaBank Research).

En China los indicadores de actividad no despejan las dudas. En particular, el crecimiento de la producción industrial se aceleró 1 décima en agosto (6,1% en términos interanuales), pero continúa tratándose de un registro discreto (el crecimiento promedio en 2017 fue del 6,5%). Una lectura similar se puede hacer de las ventas minoristas que crecieron un 9,0%, 2 décimas por encima de julio pero claramente por debajo del promedio de 2017 (10,2%).

Primeras señales de reconducción macroeconómica en Turquía. Tras crecer un 7,3% interanual en el 1T 2018, el crecimiento en el 2T fue del 5,2%. La desaceleración económica se debió principalmente al menor empuje de la demanda interna (consumo privado e inversión, no así consumo público). Se trata de solo un primer paso hacia el inevitable ajuste macroeconómico que, vía la parada de financiación exterior y el endurecimiento de la política monetaria, comportará un parón apreciable del ritmo de actividad en los próximos trimestres. En esa línea, el Banco Central de Turquía subió su tipo de referencia 625 p. b., hasta el 24,0% (véase la sección de Mercados), una medida esperada y necesaria dado el descontrol inflacionista del país (en agosto, la inflación fue del 17,9%).

Rusia gana tracción a medida que avanza 2018. En el 2T 2018, el PIB ruso creció un 1,9% interanual, por encima de lo previsto y del aumento del 1,3% del trimestre anterior. Aunque la cifra está algo sesgada al alza por un efecto base, confirma que el ritmo de actividad de la economía rusa, clara beneficiaria del incremento del precio del petróleo, se está recuperando.

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