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Las tensiones comerciales dominan en el ánimo inversorLas tensiones comerciales dominan en el ánimo inversor

Las tensiones comerciales dominan en el ánimo inversor. Las restricciones impuestas a Huawei por EE. UU. (véase la sección de Economía internacional) y las nuevas amenazas arancelarias añadieron más dudas a los inversores sobre el futuro de las relaciones comerciales entre EE. UU. y China y su impacto en el crecimiento económico mundial. Ello generó un incremento de la aversión por el riesgo y de la volatilidad. Así, las principales bolsas occidentales sumaron una nueva semana de pérdidas generalizadas (S&P 500 –1,2% y EuroStoxx 50 –2,2%), siendo los sectores tecnológico, autos e industria los que presentaron mayores caídas. En el bloque emergente, se mantuvieron las cesiones (MSCI EM –1,0%), aunque fueron de menor magnitud que la semana anterior. Por su parte, la demanda de activos refugio se intensificó y presionó los tipos de interés soberanos de EE. UU. y Alemania a cotas mínimas. Asimismo, las primas de riesgo de la periferia de la eurozona se mantuvieron estables, con el tipo de interés del bono español a 10 años en mínimos históricos. En el mercado de materias primas, el precio del barril de Brent cayó cerca de un 5% en el conjunto de la semana próximo a los 69 dólares, debido al repunte de los temores por el crecimiento de la demanda mundial.

Los principales bancos centrales se muestran algo preocupados por la baja inflación. Tal y como muestran las actas de las últimas reuniones del BCE y de la Fed, los miembros de ambas instituciones discutieron sobre el incumplimiento sostenido de sus objetivos de inflación. En el BCE, algunos miembros se mostraron preocupados por el descenso de las expectativas de inflación, así como por los últimos datos publicados. Sin embargo, coincidieron en que la mayor tasa de crecimiento de los salarios se traducirá tarde o temprano en un aumento más sólido de los precios. Sobre el escenario macroeconómico, el BCE mantuvo una visión relativamente positiva, aunque destacó la prevalencia de los riesgos bajistas. Por su parte, en la Fed, fueron diversos los miembros que consideraron que las moderadas presiones inflacionistas se deben a factores temporales y esperan que se desvanezcan en los próximos meses. Por todo ello, tanto el BCE como la Fed dejaron entrever que no cambiarán los principales parámetros de la política monetaria próximamente.

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