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Los indicadores de actividad apuntan a una desaceleración muy suave en el 3TLos indicadores de actividad apuntan a una desaceleración muy suave en el 3T

Los indicadores de actividad apuntan a una desaceleración muy suave en el 3T. Así pues, la tasa de crecimiento del PIB que publicará el INE esta semana prevemos que se sitúe en torno al +0,5% intertrimestral, solo ligeramente por debajo del dato del 2T. Las cifras de negocios para los sectores de servicios e industria publicadas la semana pasada mostraron un crecimiento del 7,2% y un 6,6% interanual (en media móvil de tres meses), respectivamente, registros cómodamente por encima de los promedios de la primera mitad del año (del 6,0% en el caso de servicios y del 5,7% en el de industria). Por su parte, los pedidos industriales, un indicador adelantado de la evolución del sector, crecieron a un ritmo similar al de los últimos tres meses (5,2%).

La tasa de paro se redujo de manera significativa en el 3T, hasta el 14,6% (–1,8 puntos por debajo de un año atrás y el registro más bajo desde el 4T 2008). Por su parte, el empleo creció en 478.800 personas en los últimos cuatro trimestres, un avance del 2,5% interanual, ligeramente inferior al observado en el primer semestre (2,6%), pero en línea con la paulatina desaceleración prevista. De cara a los próximos trimestres, esperamos que la buena evolución del mercado laboral persista, aunque con una tendencia de mejora algo más gradual, en consonancia con la esperada suavización del ritmo de crecimiento económico.

Signos de estabilización en la cartera crediticia. En concreto, el crédito a los hogares registró un crecimiento positivo en septiembre (+0,2% interanual), tras ocho años de contracción. Este avance se debió, en gran medida, al fuerte crecimiento del crédito al consumo (+13,0%), que compensó la caída de la cartera de crédito para la compra de vivienda (–1,7%). Por su parte, el crédito concedido a las sociedades no financieras cayó un 5,2% interanual. Con todo, es relevante mencionar que ello es debido, en gran parte, a la venta de carteras de crédito dudoso y a las estrategias de desconsolidación del negocio inmobiliario por parte de algunas entidades financieras. Corrigiendo por estos efectos, la caída se situó en el 0,7% interanual en agosto. Estas estrategias de saneamiento de los balances están ayudando a mejorar la tasa de morosidad del sector (en el 6,32% en agosto).

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