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Los indicadores de sentimiento empresarial apuntan a que el buen ritmo de actividad de la eurozona se mantiene en el 1T 2018Los indicadores de sentimiento empresarial apuntan a que el buen ritmo de actividad de la eurozona se mantiene en el 1T 2018Los indicadores de sentimiento empresarial apuntan a que el buen ritmo de actividad de la eurozona se mantiene en el 1T 2018Los indicadores de sentimiento empresarial apuntan a que el buen ritmo de actividad de la eurozona se mantiene en el 1T 2018

Los indicadores de sentimiento empresarial apuntan a que el buen ritmo de actividad de la eurozona se mantiene en el 1T 2018. Concretamente, el índice PMI compuesto se situó en los 57,1 puntos en el primer trimestre del año, un registro similar al del trimestre anterior (57,2). En Francia, el índice se situó 1,4 puntos por debajo del registro del 4T 2017. Sin embargo, los 57,7 puntos actuales siguen situando el PMI francés en una zona cómodamente expansiva (muy por encima de los 50 puntos). En general, los buenos registros apuntan a una continuación del buen ritmo de crecimiento en la eurozona en el 1T 2018.

La confianza del consumidor en la eurozona se conserva en niveles elevados. En marzo, el índice de confianza del consumidor elaborado por la Comisión Europea mantuvo el mismo registro que el mes anterior (0,1 puntos). Este dato se encuentra muy por encima del promedio de 2017 (–2,5) y sugiere que el consumo privado se mantiene como uno de los pilares de la expansión económica de la eurozona en el 1T 2018.

Prosigue la mejora del saldo por cuenta corriente de la eurozona. Así, en el acumulado de 12 meses hasta enero de 2018, el superávit se situó en el 3,6% del PIB, 3 décimas por encima del dato registrado en el mismo periodo del año anterior. Esta mejora se debió a un mayor superávit de la balanza de servicios y un menor déficit de rentas que más que compensaron el deterioro en el superávit de la balanza de bienes. De cara a los próximos meses, prevemos que esta mejora tenga continuidad apoyada en la mejora de las perspectivas de crecimiento globales (y a pesar de los recientes movimientos proteccionistas lanzados por el presidente estadounidense).

Economía portuguesa

Los indicadores económicos apuntan a un crecimiento vigoroso a principios de año, aunque algo menor que en 2017. En concreto, el indicador de actividad económica de enero avanzó un 2,8% interanual. Se trata de un registro significativo, a pesar de situarse 0,1 p. p. por debajo del de diciembre, en parte, debido a la ralentización del volumen de negocio en la industria. Por su parte, el indicador de clima económico se estabilizó en los 1,9 puntos en febrero por tercer mes consecutivo.

El mercado inmobiliario mostró un gran dinamismo en 2017. Así, el precio de la vivienda (según el índice de precios IPH) aumentó un 9,2% en el promedio del año pasado (7,1% en 2016). En el último trimestre del año, la tasa de variación interanual fue del 10,5%, la mayor en todo el año. Por su parte, en 2017, el total de compraventas ha sido el más elevado de los últimos nueve años (153.300).

La contracción del crédito al sector privado no financiero se moderó de nuevo en enero (–1,8% interanual). El crédito al consumo aceleró el ritmo de crecimiento (12,6% interanual), mientras que el crédito a la vivienda se ralentizó ligeramente (–2,0% interanual). Por otro lado, la contracción del crédito de las sociedades no financieras mejoró notablemente, hasta el –2,7% interanual, frente al –5,2 de diciembre de 2017.

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