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Menor crecimiento mundial y tendencia al alza de la inflación estadounidenseMenor crecimiento mundial y tendencia al alza de la inflación estadounidense

La OCDE rebaja sus previsiones de crecimiento. La institución cree que el crecimiento de la economía mundial se mantendrá al mismo nivel que en 2015 (3,0%), 3 décimas por debajo de lo que preveía en noviembre. En particular, destaca la rebaja en la mayoría de economías avanzadas: de 4 décimas en la eurozona, hasta el 1,4% (1,5% en 2015), y de 5 décimas en EE. UU., hasta el 2,0% (2,4% en 2015). Asimismo, la institución incorpora en su escenario un aumento de los riesgos de inestabilidad financiera y un incremento de la vulnerabilidad de algunas economías emergentes.

La inflación de EE. UU. se situó en el 1,4% en enero, 7 décimas por encima del registro del mes anterior. El rebote en el avance interanual del IPC se debió a la gradual desaparición del efecto base procedente de la caída del precio del petróleo. Por su parte, la inflación subyacente se situó en un sólido 2,2%. En términos intermensuales, el IPC general se mantuvo plano a causa la nueva caída del componente energético (-2,8% intermensual), pero el avance intermensual del IPC subyacente se aceleró, favorecido por un crecimiento generalizado de todos los componentes. Sin duda, es un dato positivo después de la debilidad de la actividad del país en el tramo final de 2015.

Debilidad de las exportaciones chinas y leve repunte de la inflación en enero. El descenso de las exportaciones nominales de China se aceleró en términos interanuales, hasta el -11,4%. En la misma línea, las importaciones siguieron disminuyendo (-18,6%): aunque sea consecuencia, en parte, de la caída del precio de las materias primas, también muestra la debilidad de la demanda interna. Por su parte, los precios subieron un 1,8% interanual, 2 décimas por encima del registro de diciembre, favorecidos por el incremento de los precios de los alimentos con anticipación al Año Nuevo chino. En este sentido, es importante comentar que los indicadores de actividad de los meses de enero y febrero deben analizarse con precaución, a causa de las distorsiones que genera el cambio de fecha de las festividades del Año Nuevo.

La caída de las ventas a China afecta al saldo comercial de Japón. El saldo comercial de enero fue negativo a causa del descenso de las exportaciones a China (-17,5% interanual) y, en menor medida, a EE. UU. y a Europa (-5,3% y -3,6%, respectivamente). Aunque el dato sufre las distorsiones típicas del Año Nuevo chino, preocupa la tendencia a la baja de las ventas al gigante asiático.

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