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Precio del crudo: el rompecabezas del impacto del recorte de la OPEPPrecio del crudo: el rompecabezas del impacto del recorte de la OPEP

La reciente caída del precio del petróleo, que situó puntualmente el barril de Brent por debajo de los 50 dólares y cerca de su nivel anterior al anuncio del acuerdo de la OPEP en noviembre de 2016, ha reanimado las dudas sobre el impacto de este último y, más ampliamente, so­­bre la capacidad del cartel petrolero de sostener un alza del precio del crudo. De hecho, a pesar de que la OPEP acordó en mayo prolongar el recorte de la producción hasta principios de 2018, el precio del petróleo se mantiene en un rango cercano a los 50 dólares.

Las dudas sobre el impacto del recorte de la OPEP emanan principalmente de la persistencia de las existencias de crudo en EE. UU. en niveles históricamente muy elevados (con más de 500 millones de barriles), una señal que el mer­­­­cado ha interpretado como indicativa de que el recorte de la OPEP no era suficiente para reducir el exceso de oferta (por el lado de la demanda no se han producido cambios significativos en los últimos meses). En general, se utilizan tres argumentos para explicar el limitado im­­pacto del acuerdo de la OPEP.

La primera línea argumental cuestiona si la implementación del recorte está siendo efectiva. Sin embargo, el nivel de cumplimiento ha sido muy alto hasta la fecha (alcanzó un 90% en abril, aunque con diferencias entre los países miembros de la OPEP). Como consecuencia, la producción de crudo de los países de la OPEP bajó de los 32 millones de barriles por día (mbd) en abril (frente a los más de 34 que se alcanzaron a finales de 2016), un nivel en consonancia con lo acordado el pasado mes de noviembre (véase el primer gráfico). También se observa un cumplimiento elevado por parte de los otros grandes productores que participan en el acuerdo y no son miembros de la OPEP, como Rusia, por ejemplo.

El segundo argumento que se utiliza para explicar el limitado impacto del acuerdo de la OPEP es que el repunte de la producción en EE. UU., en particular la de petróleo no convencional, podría haber compensado el recorte de la organización. Sin embargo, aunque a largo plazo es un argumento totalmente pertinente, a corto plazo parece complicado que el repunte del shale pueda compensar totalmente la reducción de la producción implementada por los otros grandes productores. Así, desde enero, la producción de productos petrolíferos1 en EE. UU. ha aumentado «solo» en 270.000 barriles por día, mientras que los países de la OPEP han recortado su producción de crudo en más de 1,2 mbd respecto al nivel de referencia del acuerdo y más de 2 mbd desde el máximo alcanzado a finales de 2016, justo antes de la implementación del recorte. No obstante, de aquí a finales de 2018, la agencia estadounidense de información energética prevé que la producción de productos petrolíferos en EE. UU. aumente 1,63 mbd.

Finalmente, una última explicación es que, a pesar del recorte de la producción, las exportaciones de la OPEP se han mantenido en niveles muy elevados. De hecho, entre enero y abril, las exportaciones de crudo de la OPEP solo disminuyeron en 460.000 barriles al día en promedio si comparamos con el mismo periodo de 2016 (véase el segundo gráfico).

Sin embargo, en los próximos meses cabe esperar que las exportaciones de crudo de la OPEP vayan disminuyendo a medida que las existencias en estos países se reducen, lo que debería acabar presionando el precio del petróleo al alza. De hecho, en abril ya se observó una caída de 1,12 mbd en las exportaciones de crudo de los países de la OPEP. Con todo, aunque a corto plazo el efecto del recorte debería empezar a presionar el precio del crudo al alza, a largo plazo las dinámicas de oferta, en particular el repunte del shale en EE. UU., siguen sugiriendo un aumento gradual y relativamente limitado.

1. Los productos petrolíferos son los productos que se obtienen a partir del procesamiento del crudo, del gas natural y otros compuestos de hidrocarbono. Además de la gasolina, incluyen, por ejemplo, el gas licuado de petróleo, el queroseno o los lubricantes.

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