Coyuntura


  • Comportamiento errático en los mercados financieros globales

    Los mercados siguen agitados. El endurecimiento de las condiciones financieras en EE. UU. va ganando peso en el escenario macrofinanciero mundial y, en mayo, penalizó a los mercados de las economías emergentes, que sufrieron importantes retrocesos de sus bolsas y vieron cómo se depreciaban sus divisas. Las economías avanzadas, en cambio, empezaron con un tono más positivo, con ganancias moderadas en las bolsas y tipos de interés relativamente estables, pero la volatilidad también se impuso en la segunda mitad del mes. Así, en EE. UU., los tipos de interés repuntaron con fuerza para, luego, deshacer el movimiento en cuestión de días y terminar en niveles inferiores a los del cierre de abril. Por su parte, Europa sufrió un episodio de aversión al riesgo provocado por la incertidumbre alrededor de la formación de gobierno en Italia. La deuda alemana actuó como activo refugio y su tipo de interés a 10 años disminuyó en más de 20 p. b., mientras que las primas de riesgo periféricas viraron fuertemente al alza. Con esta mayor inestabilidad financiera en el trasfondo, en junio, la política monetaria volverá a escena de la mano de la Fed y el BCE, que deberán seguir manteniendo un equilibrio entre la necesidad de ir retirando el estímulo monetario (por el tono positivo de la economía y el riesgo de acumular desequilibrios financieros a medio plazo) y la importancia de hacerlo a una velocidad lo suficientemente gradual como para que la volatilidad se mantenga contenida.

    Los mercados financieros emergentes digieren el endurecimiento de las condiciones financieras globales. Por segundo mes consecutivo, las cotizaciones financieras emergentes se vieron penalizadas por la consolidación de un entorno de mayores tipos de interés en EE. UU. Por un lado, en el mercado de divisas, el dólar ganó fuerza y prácticamente todas las monedas emergentes se depreciaron marcadamente y perdieron los avances conseguidos desde enero de 2018 (de hecho, entre las principales divisas, solo las de Colombia, Tailandia, China y Malasia se mantienen en positivo en lo que va de año, frente a las 18 que lo conseguían hace dos meses). Por otro lado, las bolsas emergentes también sufrieron y la mayoría de índices cerraron el mes con pérdidas significativas (el índice de MSCI para el conjunto de los emergentes retrocedió más de un 3%). Por regiones, la más penalizada fue América Latina, cuyo índice MSCI perdió un 14,3%, lastrado especialmente por el retroceso del 7,5% de la bolsa mexicana, mientras que el índice MSCI para el conjunto de las bolsas asiáticas emergentes registró pérdidas en torno al 1,5%.

    Algunos emergentes sufren más que otros. En este contexto de cierta debilidad de las cotizaciones emergentes, Argentina y Turquía salieron especialmente perjudicadas. Por un lado, en Argentina el peso sufrió una depreciación de cerca del 17% pese a la defensa que intentó el banco central, con un primer aumento del tipo de referencia del 27,25% al 30,25% a finales de abril y otro hasta el 40% a principios de mayo. Así, el Gobierno terminó por solicitar ayuda financiera al Fondo Monetario Internacional y el mes terminó con una estabilización de la caída del peso y cierta recuperación en la bolsa argentina (el índice Merval, que llegó a retroceder más de un 11%, terminó el mes con unas pérdidas del 4,8%). Por otro lado, en Turquía, la lira se depreció algo más de un 10% frente al dólar, mientras que la bolsa de Estambul retrocedió cerca de un 3% después de haber caído cerca de un 6% a principios de mes. De este modo, el peso argentino y

  • Repunte de los riesgos en un entorno de crecimiento favorable

    El crecimiento en la eurozona se modera en el 1T. Tras finalizar el año con muy buen pie, los datos del PIB que hemos conocido este mes muestran que el crecimiento de la eurozona se ha moderado en el 1T 2018, tal y como ya apuntaban los indicadores de actividad. Así, en el 1T 2018, el área creció un 0,4% intertrimestral (2,5% interanual), 3 décimas por debajo del registro del trimestre anterior. Entrando en el detalle por países, destacó la ralentización en Alemania y Francia, cuyas tasas de crecimiento intertrimestral se situaron entre 3 y 4 décimas por debajo de las del 4T 2017. Estos bajos registros se pueden atribuir, al menos en parte, a una serie de factores temporales que han pesado sobre la evolución de la actividad. Destacamos en particular las condiciones meteorológicas especialmente adversas en el norte de Europa y las huelgas en Alemania. En el caso de Alemania, además, es muy probable que el impasse político que atravesó el país durante el 1T también pesara sobre el crecimiento. Así, el detalle por componentes del crecimiento del PIB del 1T de Alemania muestra que, mientras que el consumo privado y la inversión mantuvieron una dinámica muy favorable, hecho que reafirma el buen clima de confianza, el registro decepcionante se explica, en parte, por una caída brusca del consumo público, hecho que prevemos que se enderece en los próximos trimestres toda vez que el país dispone de un nuevo Gobierno. De esta forma, a medida que estos factores de índole temporal se vayan disipando, desde CaixaBank Research esperamos que el ritmo de crecimiento vuelva a coger cierto impulso en los próximos trimestres. Ello se debe a que la economía sigue beneficiándose del apoyo ofrecido por una política monetaria muy acomodaticia, una política fiscal neutra, o que incluso puede tornarse expansiva en algunos casos, y de un contexto favorable de crecimiento global.

    Italia y el precio del petróleo, los dos principales focos de riesgo. Aunque las perspectivas de la eurozona se mantienen favorables, hay ciertos factores de riesgo que han tomado relieve durante el último mes y que podrían entorpecer la evolución de la economía. En Italia, la decisión del presidente de la República de bloquear la formación del Gobierno generó un repunte de la incertidumbre en los mercados por el temor de que si se tuvieran que repetir elecciones, estas se centrarían en la relación de Italia con la UE. Sin embargo, las últimas noticias sugieren que M5S y LN podrán finalmente formar gobierno. El acuerdo de gobierno entre ambos partidos contempla, entre otras medidas, un fuerte impulso fiscal y la intención de mantener un pulso con Bruselas respecto a las reglas fiscales y la contribución de Italia al presupuesto europeo. Todo ello ha generado dudas sobre la sostenibilidad de la deuda pública italiana, cuya prima de riesgo ha repuntado y ha llegado a situarse por encima de los 270 p. b. y ha afectado a las primas de riesgo de otros países de la periferia (por ejemplo, la prima de riesgo de Portugal se ha situado por encima de los 170 p. b.). Por su parte, la retirada de los EE. UU. del acuerdo nuclear con Irán ha generado un notable repunte del precio del petróleo. Aunque prevemos que este repunte sea temporal (Arabia Saudí y Rusia pueden compensar un posible recorte de producción de Irán), de prolongarse, podría erosionar ligeramente el crecimiento en los próximos trimestres.

    Los indicadores de actividad se mantienen en cotas moderadas. Así, el cuadro de indicadores apunta a que el crecimiento

  • La actividad económica sigue avanzando a buen ritmo a pesar del aumento de los riesgos bajistas

    Los indicadores de actividad global siguen mostrando un tono positivo en el 2T. El índice de sentimiento empresarial (PMI) global refleja esta tendencia. Si bien se ha producido un leve retroceso del indicador después de que en febrero alcanzara su valor máximo en casi tres años y medio, en abril repuntó ligeramente, y se sitúa en una clara zona expansiva, tanto en los países avanzados como en los emergentes. A nivel sectorial, el índice manufacturero y el de servicios también siguen apuntando a avances notables de la actividad. Los datos económicos globales avalan, por tanto, el escenario previsto por CaixaBank Research para el 2018, el cual prevé un mantenimiento del crecimiento mundial en registros cercanos al 4%.

    No obstante, están aumentando los riesgos bajistas. A pesar de la buena tónica observada en lo que llevamos de año, las tensiones geopolíticas han aumentado en los últimos meses, sesgando las previsiones a la baja. Así, si bien se ha atenuado en las últimas semanas, aún se mantiene el temor a que se produzca una guerra comercial después de que EE. UU. amenazara con adoptar una actitud más proteccionista. En el plano político destaca también la incertidumbre en Italia y la decisión de EE. UU. de abandonar el acuerdo nuclear con Irán. Esta última actuación ha producido un aumento de la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio, región clave para el suministro de petróleo, lo que ha presionado el precio del oro negro al alza (puntualmente alcanzó los 80 dólares por barril). Además de las tensiones de naturaleza política, destacan también los riesgos macrofinancieros que adolecen ciertos países emergentes y que se han puesto de manifiesto este mes con la crisis cambiaria experimentada por Argentina y el fuerte desplome de la lira turca. Finalmente, también debe tenerse en cuenta el potencial efecto negativo que un endurecimiento de las condiciones financieras globales mayor del esperado podría tener en el crecimiento, en especial en los emergentes con mayores vulnerabilidades (para más detalle, véase el artículo «Emergentes frágiles: Argentina y Turquía, ni casos excepcionales, ni los primeros de muchos otros» en este mismo Informe Mensual).

    ESTADOS UNIDOS

    Los indicadores económicos siguen apuntando a un crecimiento sólido. Después del buen dato de crecimiento del PIB del 1T 2018, los indicadores económicos disponibles para el 2T avalan la continuidad de esta buena tónica. Así, los índices de sentimiento empresarial (ISM) de manufacturas y de servicios se situaron en los 55,7 y 55,2 puntos, respectivamente. Estos datos apuntan al mantenimiento del buen ritmo de crecimiento de la actividad secundaria y terciaria, a pesar de que ambos índices han retrocedido moderadamente en el último mes. Los fuertes avances de la producción industrial y de las ventas al por menor registrados en abril también apuntan a un crecimiento dinámico de la actividad y del consumo privado en el 2T del año.

    Rozando el pleno empleo. Los datos del mercado laboral siguen destacando por su dinamismo. Así, en el mes de abril, la tasa de actividad se situó en el 62,8% y se crearon 164.000 puestos de trabajo (superando el registro del mes anterior). Esta última cifra destaca especialmente, ya que se encuentra por encima de lo que se considera el nivel de creación de empleo de equilibrio, dado el punto cíclico en el que se encuentra la economía estadounidense, que se sitúa entre 75.000 y 125.000 puestos de trabajo. Además, la tasa de paro descendió al 3,9%, tras seis meses de estancamiento en el 4,1%. Finalmente, los salarios avanzaron un significativo 2,6% interanual

  • Resiliencia en un entorno menos favorable

    El desempeño de la economía española se mantiene muy robusto a pesar de la moderación del crecimiento en la eurozona y las turbulencias financieras. En concreto, el ritmo de crecimiento del PIB se mantuvo en un elevado 0,7% intertrimestral en el 1T, un avance similar al registrado en el segundo semestre de 2017, de modo que la desaceleración puntual observada en la mayoría de economías europeas no se dio en el caso español. De cara a los próximos trimestres, prevemos que el ritmo de crecimiento permanecerá en niveles sólidos, aunque se moderará suavemente, tal y como ya empiezan a señalar los indicadores adelantados de actividad. En efecto, el índice de sentimiento empresarial PMI compuesto se situó en el mes de abril en los 55,4 puntos, un nivel ligeramente inferior al promedio del 1T (56,5), pero claramente por encima del nivel 50 a partir del que se suelen observar tasas de crecimiento positivas. En parte, la desaceleración del crecimiento es resultado del aumento del precio del petróleo, que perjudica a las economías dependientes de las importaciones de crudo como la española. Si bien esperamos que el precio del petróleo se modere en los próximos meses, ya que parte de los factores que lo impulsaron al alza eran temporales, no se puede descartar que se mantenga en cotas más elevadas de las previstas, lo que erosionaría el crecimiento del PIB. Asimismo, la mayor volatilidad en los mercados financieros y el repunte de la prima de riesgo española también podrían afectar negativamente el crecimiento de la economía española en caso de que perduraran en el tiempo. Sin embargo, como lo más probable es que estos fenómenos sean de carácter transitorio, mantenemos inalterada nuestra previsión de crecimiento del PIB para 2018 en el 2,8%.

    El consumo privado y la inversión residencial avanzan con vigor. El desglose del PIB del 1T muestra que el crecimiento del consumo de los hogares se aceleró, confirmando así que la ralentización del tramo final de 2017 fue puntual. En los próximos trimestres prevemos que la dinámica positiva del consumo privado continuará gracias a las favorables condiciones financieras y a la creación de ocupación. La inversión, por su parte, evolucionó favorablemente en su conjunto en el 1T, aunque con diferencias muy notables por componentes. Por un lado, la inversión en bienes de equipo descendió (–1,6% intertrimestral), un retroceso que contrasta con los datos positivos de sentimiento económico registrados a lo largo del mes. Sin embargo, este componente del PIB es muy volátil y no hace variar nuestra visión de que la inversión empresarial sigue teniendo un amplio recorrido al alza, en parte porque las perspectivas de demanda a las que se enfrentan las empresas siguen siendo positivas y, sobre todo, porque dado que la utilización de la capacidad producida es ya elevada, para poder aumentar la producción, será necesario que la inversión mantenga un buen ritmo de crecimiento. Por su parte, la inversión en construcción avanzó de forma notable (2,4% intertrimestral) gracias al repunte de la construcción de vivienda residencial (3,5% intertrimestral). Un dato que corrobora que el nuevo ciclo alcista del sector inmobiliario se va afianzando. Así, el precio de la vivienda que publica el Ministerio de Fomento (basado en precios de tasación) avanzó un 2,7% interanual en el 1T y las compraventas de viviendas crecieron un robusto 14,5% interanual en los tres primeros meses del año.

    El mercado de trabajo evoluciona positivamente, pero pierde algo de impulso. El número de afiliados a la Seguridad Social subió de forma considerable en el mes de abril (+176.373 personas),

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