Coyuntura


  • La actividad de la eurozona avanza a menor ritmo

    La expansión global continúa a un ritmo más moderado. Así lo sugieren los indicadores de actividad globales más recientes, como el índice de sentimiento empresarial (PMI) compuesto global, que todavía se encuentra en zona expansiva (por encima de los 50 puntos) pero disminuyó hasta los 52,7 puntos en diciembre, el registro más bajo desde septiembre de 2016. Asimismo, el índice IIF Growth Tracker, que trata de estimar el crecimiento de los emergentes, sumó cinco meses consecutivos a la baja en diciembre, aunque todavía apunta a ritmos de crecimiento sólidos. Esta moderación del ritmo de actividad global de los últimos meses se explica por una conjunción de factores. Concretamente, elementos de carácter idiosincrático en economías avanzadas (particularmente en Europa) se han sumado al endurecimiento de las condiciones financieras globales, el deterioro de la confianza por las tensiones comerciales y la incertidumbre sobre el verdadero grado de desaceleración de la economía china. Dado que esperamos que estos factores se mantengan en los próximos trimestres, ello avala un escenario de crecimiento más moderado para este 2019 (del 3,4%, según CaixaBank Research). En la misma línea apunta el FMI, que, en su actualización de previsiones económicas de enero, revisó ligeramente a la baja sus proyecciones de crecimiento económico global para 2019, hasta el 3,5% (–0,2 p. p.), y para 2020, hasta el 3,6% (–0,1 p. p.). Asimismo, el Fondo señaló que la escalada de tensiones comerciales sigue siendo una fuente de riesgo, aunque la tregua de 90 días entre EE. UU. y China a la introducción de nuevos aranceles y el tono razonablemente positivo en las negociaciones posteriores han apaciguado las preocupaciones sobre una guerra comercial.

    La incertidumbre alrededor del brexit no recede. La Cámara de los Comunes del Reino Unido rechazó por amplia mayoría el acuerdo de salida que el Gobierno había acordado con la UE (véase el tercer gráfico adjunto). Tras la votación, la primera ministra Theresa May, del partido conservador, debe idear un plan alternativo que consiga los apoyos parlamentarios suficientes. Con el fin de lograr el apoyo del ala más euroescéptica de su partido y del partido irlandés DUP, la primera ministra ha optado por intentar negociar con Bruselas nuevas concesiones en la cláusula backstop sobre Irlanda. En este contexto, las dificultades existentes para lograr una mayoría en el Parlamento aumentan la probabilidad de que el Reino Unido termine pidiendo una extensión de las negociaciones más allá del día del brexit (29 de marzo) y abren la posibilidad a un gran número de alternativas: desde la ratificación de un acuerdo de salida enmendado, a un brexit más suave (por ejemplo, una unión aduanera permanente) o a un segundo referéndum. Por otro lado, los eventos de las últimas semanas (como la aprobación en la Cámara de los Comunes de varias enmiendas) sugieren que hay una clara mayoría en el Parlamento británico en favor de evitar una salida de la Unión sin acuerdo.

    La actividad de la eurozona avanza a menor ritmo. Concretamente, el PIB de la eurozona registró un crecimiento del 0,2% intertrimestral (1,2% interanual) en el último trimestre del año, una cifra en consonancia con lo esperado por CaixaBank Research y que se suma a la ralentización gradual del crecimiento de los últimos trimestres. Para el conjunto de 2018, la economía se expandió un 1,8%, un ritmo favorable pero lejos del excepcional crecimiento registrado en 2017 (2,5%). En parte, ello refleja un entorno externo menos favorable, la presencia de lastres temporales que están siendo

  • La firmeza de la demanda interna compensa un entorno exterior menos favorable

    La economía española modera muy paulatinamente su ritmo de crecimiento. El PIB acabó el año con buen tono, creciendo en el 4T un 0,7% intertrimestral y un 2,4% interanual. Así pues, para el conjunto del año 2018 la economía española avanzó un 2,5% (3,0% en 2017) y, en consonancia con lo esperado por el conjunto de los analistas, confirmó la desaceleración gradual de la actividad hacia cotas de crecimiento más sostenibles. Por componentes, la demanda interna fue el principal sostén del crecimiento (+2,9 p. p.) y compensó la contribución negativa neta del sector exterior (–0,4 p. p.), lastrado por un contexto internacional que se ha deteriorado por las tensiones comerciales entre EE. UU. y China y las incertidumbres a nivel europeo (brexit, el conflicto entre Italia y la Comisión Europea, lastres sobre el crecimiento de la eurozona, etc.). Para 2019, esperamos que la actividad continúe avanzando a un ritmo algo más moderado que en los últimos años, pero en cotas superiores a las de la mayoría de países de la eurozona. La actividad estará respaldada por el crecimiento robusto del empleo y unas condiciones financieras todavía acomodaticias en la eurozona, que continuarán apoyando el consumo y la inversión. Sin embargo, la persistencia de un entorno exterior menos favorable y rodeado de incertidumbres de naturaleza geopolítica y macrofinanciera sugiere que la demanda externa mantendrá una contribución neta al crecimiento muy limitada.

    Los indicadores de actividad dan señales mixtas. Por un lado, distintos indicadores reflejan un menor dinamismo de la industria, fruto del desempeño negativo de los sectores energético (sector muy volátil) y automovilístico, este último afectado por la nueva regulación europea sobre emisiones y por el clima de tensiones comerciales. En particular, en noviembre el índice de producción industrial retrocedió un 2,6% interanual (desestacionalizado y corregido por efectos de calendario) y la cifra de negocios del sector cayó un 2,7% interanual (media móvil de tres meses). Asimismo, en diciembre, el índice PMI para el sector manufacturero perdió 1,5 puntos hasta alcanzar los 51,1 puntos. Por el contrario, los indicadores en el sector servicios mostraron un buen tono, con un aumento de la cifra de negocios en noviembre (+6,1% interanual) y un índice PMI de servicios que se mantuvo en diciembre en unos confortables 54,0 puntos por tercer mes consecutivo.

    El mercado laboral acabó el año 2018 con mucho brío. Según datos de la encuesta de población activa (EPA), el número de ocupados aumentó en 566.000 personas en el 4T (acumulado de cuatro trimestres), una cifra similar al aumento de afiliados a la Seguridad Social en el mismo periodo (564.000). Así, el ritmo de creación de empleo según la EPA se aceleró hasta el 3,0% interanual en el 4T 2018 tras varios trimestres de ligera desaceleración (2,5% en el 3T 2018), en parte por el giro que ha dado la creación de empleo público, que aumentó un 4,4% interanual (+3,0% interanual en el 4T 2017). Por su parte, el desempleo bajó de forma muy significativa en 2018, hasta el 14,4% en el 4T 2018 (una disminución de 2,1 p. p. en los últimos cuatro trimestres). De cara a 2019, se espera que la buena evolución del mercado laboral perdure, pero que, tras un final de año excepcionalmente bueno, pierda algo de intensidad en consonancia con la esperada suavización del ritmo de crecimiento de la economía española.

    La inflación se modera por el precio de la energía. En enero, la inflación general se desaceleró hasta el 1,0%, una cifra 0,2 p. p. inferior a la del mes de

  • El sosiego vuelve a los mercados

    La volatilidad disminuye en el inicio del año. Tras un final de 2018 marcado por las pérdidas bursátiles, los primeros compases de 2019 trajeron algo de calma a los mercados financieros, que moderaron su inquietud gracias a las negociaciones para reconducir las tensiones comerciales entre EE. UU. y China, y a las muestras de mayor paciencia por parte de los principales bancos centrales. En concreto, la Fed dio señales de pausar la senda de incrementos de tipos (al menos en los próximos meses, en tanto que evalúa el impacto del endurecimiento monetario realizado hasta la fecha), mientras que el BCE reiteró la intención de mantener unas condiciones financieras acomodaticias en la eurozona. Así, en enero, la estabilidad fue la nota dominante en los mercados de renta fija, donde los tipos de interés soberanos se mantuvieron en cotas moderadas e incluso flexionaron algo a la baja, mientras que en el mercado de divisas se produjo una cierta depreciación del dólar estadounidense. Por otro lado, este sosiego del sentimiento inversor se reflejó positivamente tanto en las bolsas, donde los índices de las principales economías avanzadas y emergentes avanzaron con firmeza, como en los mercados de materias primas, en los que destacó la recuperación del precio del petróleo tras su fuerte caída a finales de 2018.

    Las bolsas empiezan el año en positivo. La mejora del sentimiento inversor, junto con la publicación de beneficios empresariales referentes al 4T 2018 razonablemente positivos (especialmente en EE. UU.), auparon al alza y de manera generalizada los principales índices bursátiles internacionales en enero. Así, en EE. UU., el índice S&P 500 avanzó cerca de un 8% en el conjunto del mes, en cambio en los principales parqués de la eurozona las ganancias se situaron alrededor del 6% (Eurostoxx 50 +5,3%, DAX +5,8%, CAC +5,5%, Ibex 35 +6,1% y PSI 20 +8,4%). Las bolsas de las economías emergentes también registraron avances importantes (índice MSCI para el conjunto del bloque +8,7%), especialmente en América Latina (índice MSCI de América Latina +14,9%), donde destacó el auge de la bolsa de Brasil (índice Bovespa +10,8%), pero también en las economías asiáticas (índice MSCI de Asia emergente +7,3%).

    El BCE mantendrá unas condiciones financieras acomodaticias. Tras poner fin a las compras netas de activos el pasado diciembre, el BCE mantuvo inalterados los parámetros de su política monetaria en su primera reunión del año y la centró en evaluar el estado del ciclo económico de la eurozona. Ante la persistencia de incertidumbres alrededor de las tensiones geopolíticas globales, las vulnerabilidades en algunas economías emergentes y los repuntes de volatilidad financiera, el BCE señaló que el mapa de riesgos ha empeorado y ha pasado de considerarlo «equilibrado» a «sesgado a la baja». Además, el BCE también se mostró cauto ante unos últimos indicadores de actividad más débiles de lo esperado. Aunque Draghi reiteró que la probabilidad de recesión es baja y que las perspectivas a medio plazo siguen bien respaldadas en la solidez de la demanda doméstica, también señaló que es probable que, a corto plazo, el crecimiento se muestre menos dinámico. Ante esta valoración del escenario, pues, el BCE reiteró la intención de mantener un entorno financiero acomodaticio mediante unos tipos de interés oficiales fijos en sus niveles actuales y la reinversión, por un largo periodo de tiempo, de aquellos activos en balance que vayan venciendo.

    La Fed pausa las subidas de tipos. En su primera reunión de 2019, la Fed mantuvo los tipos de interés en el rango 2,25%-2,50%, con una decisión ampliamente esperada tras haber aumentado

  • El crecimiento global baja una marcha

    La expansión global continúa a un ritmo más moderado. Así lo sugieren los indicadores de actividad globales más recientes, como el índice de sentimiento empresarial (PMI) compuesto global, que todavía se encuentra en zona expansiva (por encima de los 50 puntos) pero disminuyó hasta los 52,7 puntos en diciembre, el registro más bajo desde septiembre de 2016. Asimismo, el índice IIF Growth Tracker, que trata de estimar el crecimiento de los emergentes, sumó cinco meses consecutivos a la baja en diciembre, aunque todavía apunta a ritmos de crecimiento sólidos. Esta moderación del ritmo de actividad global de los últimos meses se explica por una conjunción de factores. Concretamente, elementos de carácter idiosincrático en economías avanzadas (particularmente en Europa) se han sumado al endurecimiento de las condiciones financieras globales, el deterioro de la confianza por las tensiones comerciales y la incertidumbre sobre el verdadero grado de desaceleración de la economía china. Dado que esperamos que estos factores se mantengan en los próximos trimestres, ello avala un escenario de crecimiento más moderado para este 2019 (del 3,4%, según CaixaBank Research). En la misma línea apunta el FMI, que, en su actualización de previsiones económicas de enero, revisó ligeramente a la baja sus proyecciones de crecimiento económico global para 2019, hasta el 3,5% (–0,2 p. p.), y para 2020, hasta el 3,6% (–0,1 p. p.). Asimismo, el Fondo señaló que la escalada de tensiones comerciales sigue siendo una fuente de riesgo, aunque la tregua de 90 días entre EE. UU. y China a la introducción de nuevos aranceles y el tono razonablemente positivo en las negociaciones posteriores han apaciguado las preocupaciones sobre una guerra comercial.

    La incertidumbre alrededor del brexit no recede. La Cámara de los Comunes del Reino Unido rechazó por amplia mayoría el acuerdo de salida que el Gobierno había acordado con la UE (véase el tercer gráfico adjunto). Tras la votación, la primera ministra Theresa May, del partido conservador, debe idear un plan alternativo que consiga los apoyos parlamentarios suficientes. Con el fin de lograr el apoyo del ala más euroescéptica de su partido y del partido irlandés DUP, la primera ministra ha optado por intentar negociar con Bruselas nuevas concesiones en la cláusula backstop sobre Irlanda. En este contexto, las dificultades existentes para lograr una mayoría en el Parlamento aumentan la probabilidad de que el Reino Unido termine pidiendo una extensión de las negociaciones más allá del día del brexit (29 de marzo) y abren la posibilidad a un gran número de alternativas: desde la ratificación de un acuerdo de salida enmendado, a un brexit más suave (por ejemplo, una unión aduanera permanente) o a un segundo referéndum. Por otro lado, los eventos de las últimas semanas (como la aprobación en la Cámara de los Comunes de varias enmiendas) sugieren que hay una clara mayoría en el Parlamento británico en favor de evitar una salida de la Unión sin acuerdo.

    EUROZONA

    La actividad de la eurozona avanza a menor ritmo. Concretamente, el PIB de la eurozona registró un crecimiento del 0,2% intertrimestral (1,2% interanual) en el último trimestre del año, una cifra en consonancia con lo esperado por CaixaBank Research y que se suma a la ralentización gradual del crecimiento de los últimos trimestres. Para el conjunto de 2018, la economía se expandió un 1,8%, un ritmo favorable pero lejos del excepcional crecimiento registrado en 2017 (2,5%). En parte, ello refleja un entorno externo menos favorable, la presencia de lastres temporales que

Páginas