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Una de cal y otra de arenaUna de cal y otra de arenaUna de cal y otra de arenaUna de cal y otra de arena

Una de cal y otra de arena. El crecimiento de las ventas minoristas se aceleró en febrero con un avance interanual del 2,8% (2,2% en enero), muy por encima del promedio de 2018 (1,6%), lo que refleja el dinamismo del consumo privado en la eurozona. Ello contrastó con las dificultades que continúa atravesando el sector industrial. En concreto, la producción industrial en Alemania avanzó un 0,7% intermensual en febrero gracias al repunte de la construcción, pero si excluimos dicho componente, cayó un 0,4% (crecimiento intermensual del 0,0% en enero), debido a los problemas del sector del automóvil. El mercado laboral, por su parte, no ofreció grandes novedades: la tasa de desempleo se ha estabilizado en el 7,8%.

La inflación en la eurozona se moderó en marzo hasta el 1,4%, 1 décima por debajo del registro del mes anterior. Ello se debió, en gran medida, a la desaceleración de la inflación subyacente, que excluye los precios energéticos y de alimentos no elaborados, que avanzó un 1,0% interanual, 2 décimas por debajo del mes anterior, ante la moderación del componente de bienes industriales y de servicios. De cara a los próximos meses, esperamos que la inflación subyacente se mantenga en los niveles actuales, por debajo del objetivo del BCE (~2%).

La posición inversora internacional neta (PIIN) de la eurozona continuó mejorando en 2018. La PIIN se situó en el –3,8% del PIB a final de año, lo que representó una mejora de 3,3 p. p. respecto al 2017 (–7,1%). Esta mejora se vio apoyada tanto por el superávit por cuenta corriente de 2018 como por un efecto de valoración favorable durante el año.

Economía portuguesa

La deuda pública siguió reduciéndose en febrero (en porcentaje de PIB). De hecho, la deuda pública según el criterio de Maastricht aumentó en 1.200 millones de euros durante el mes, hasta los 249.263 millones. El Tesoro emitió, principalmente, títulos a corto plazo. En términos de PIB, sin embargo, el stock de deuda pública representaba el 119,6% del PIB, 1,9 p. p. por debajo del registro a diciembre de 2018. Por su parte, si se excluyen los depósitos de las Administraciones públicas, la deuda pública se situó en 227.737 millones de euros, equivalente al 109,3% del PIB (–4 p. p. respecto al final de 2018).

La morosidad disminuyó sustancialmente en 2018. En concreto, la ratio de morosidad del sector privado se redujo del 14,6% en 2017 al 10,5% en 2018, gracias a una reducción del crédito dudoso del 29,0% anual. El segmento que más contribuyó a la mejora fue el de empresas, cuyo crédito dudoso se contrajo 7.000 millones de euros durante el año, lo que situó la ratio de morosidad empresarial en el 18,5% (–6,7 p. p.). La notable mejora en la morosidad durante 2018 se explica, en gran medida, por el mayor dinamismo en las ventas de carteras de créditos dudosos, tendencia que se mantendrá durante el 2019.

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