India

Resumen

La India se perfila como la economía que más crece a nivel global entre las grandes economías, registrando un crecimiento promedio del PIB superior al 7,0% en el periodo pospandemia. En los próximos años, es probable que el crecimiento de la economía india se vaya moderando levemente.

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Previsiones
2020 2021 2022 2023 2024 2025 2026 2027
Crecimiento PIB (%) -5,8 9,7 7,6 9,2 6,5 6,6 6,2 6,4
Inflación IPC (%)* 6,6 5,1 6,7 5,7 4,9 2,8 4,0 4,0
Saldo fiscal (% del PIB) -12,9 -9,4 -9,0 -7,4 -7,9 -7,1 -7,2 -7,1
Deuda pública (% del PIB) 88,4 83,5 82,2 80,7 81,6 81,4 80,8 80,0
Tipo de interés de referencia (%)* 4,3 4,0 5,0 6,5 6,5 5,8 5,2 5,0
Tipo de cambio (INR/USD)* 74,1 73,9 78,6 82,6 83,7 87,1 90,0 90,0
Saldo corriente (% del PIB) 0,9 -1,2 -2,0 -0,7 -0,6 -1,0 -1,4 -1,6
Deuda externa (% del PIB) 19,0 18,3 18,4 17,5 17,8 17,5 17,1 16,4

Notas: Los datos se refieren al año fiscal, entre abril y marzo. Asimismo, por ejemplo, el dato para 2024 representa el año fiscal 2024-2025. (*) Promedio anual. Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos de Thomson Reuters Datastream.

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Perspectivas

India, la economía estrella de 2025. La India se perfila como la economía que más crece a nivel global entre las grandes economías, registrando un crecimiento promedio del PIB superior al 7,0% en el periodo pospandemia. En los próximos años, es probable que el crecimiento de la economía india se vaya moderando levemente. Esperamos un crecimiento cercano al 6,5%, ante un entorno global fragmentado, donde se ve afectada por unos aranceles todavía entre los más elevados en sus exportaciones a EE. UU. (a pesar de que las recientes negociaciones podrían reducir el «arancel recíproco» del 25% al 18%, y eliminar el gravamen adicional del 25%) y la elevada competitividad de las exportaciones de China. Aun así, y aunque haya mostrado algunas señales de desaceleración a final de 2025, el crecimiento reciente ha sido mejor de lo esperado (8,2% interanual en el 3T), lo que deberá permitir a la economía cerrar 2025 con un crecimiento cercano al 7,0% (el año fiscal 2025 termina en marzo de 2026). En el terreno doméstico, unas políticas fiscal y monetaria expansivas deberán seguir ofreciendo vientos de cola a corto plazo, a la vez que la economía india mantiene algunas ventajas estratégicas a medio plazo, como una demografía favorable y la reciente implementación de reformas estructurales, como la del mercado laboral, que favorecerá el crecimiento de la participación laboral, sobre todo femenina, y la inversión en infraestructuras clave para la economía del país.

Políticas económicas

Relajación de la política monetaria a lo largo de 2025, en un entorno de baja inflación. La caída sostenida de la inflación a lo largo de los últimos años, en un contexto de unas políticas monetaria y fiscal más conservadoras y el abaratamiento de precios de alimentos y energía, han permitido al banco central de la India (RBI) adoptar una política monetaria expansiva en 2025, reduciendo el tipo repo hasta el 5,25% (–125 p. b., el nivel más bajo en cuatro años), relajando también restricciones sobre préstamos y recortando la ratio de reservas. En adelante, se espera que el RBI mantenga una estrategia prudente y los tipos de interés de referencia permanezcan estables alrededor de los niveles actuales.

La política fiscal debería mantener un tono moderadamente expansivo. Se espera que el déficit fiscal se mantenga estable alrededor del 7%. El recorte fiscal por los cambios introducidos en el impuesto sobre bienes y servicios y el elevado nivel de gasto en infraestructuras debería seguir apoyando la demanda interna. En este entorno, a pesar de unos niveles de déficit y de deuda pública (sobre el 80% del PIB) elevados, la situación es estable, ya que la mayor parte de la deuda del país está en manos domésticas. Asimismo, la combinación de unas políticas monetaria y fiscal prudentes, de una inflación contenida y de un crecimiento elevado refuerza un panorama de estabilidad macroeconómica en el país.

Una economía robusta en el frente externo. El déficit por cuenta corriente de la India se debería mantener contenido, por debajo del umbral del 2% del PIB considerado por el RBI como sostenible. Por un lado, las barreras comerciales (en concreto, los aranceles impuestos por EE. UU.), una demanda interna robusta y el aumento de precios de metales contribuirán a un empeoramiento del déficit externo. Por otro lado, la reducción de los precios del petróleo y la depreciación de la rupia (ha caído a mínimos históricos frente al dólar en 2025, cerca de 90 rupias por dólar) ofrecerán algún apoyo a corto plazo. En este contexto, ante una inflación contenida y amplias reservas, el RBI cuenta con suficientes grados de libertad para ajustar su política monetaria ante posibles cambios en el entorno macrofinanciero.

Tipo de cambio

Tras una depreciación de la rupia cercana al 5% en 2025, la tendencia ha seguido, al inicio de 2026, situando el tipo de cambio ligeramente por encima de las 90 rupias por dólar. Algunos factores de presión bajista sobre la rupia probablemente persistirán a lo largo de 2026, como un déficit comercial en aumento, aunque aún contenido, y un entorno global volátil que sigue condicionando los flujos de inversión hacia las economías emergentes. Las intervenciones regulares del banco central deberán permitir estabilizar la moneda, y esperamos que el tipo de cambio se mantenga cercano a las 90 rupias.

Riesgos

Los riesgos para la economía india se presentan sesgados a la baja. Entre otros, destacamos los siguientes:

  • El sector exportador ante un ciclo difícil. Aunque la exposición del país a la economía estadounidense es relativamente baja (alrededor del 2% del PIB), la India se enfrenta a uno de los aranceles más altos sobre sus exportaciones a EE. UU., lo que reduce la competitividad frente a otros países asiáticos (y en concreto frente a China) y dificulta el desarrollo del sector manufacturero, en un momento clave para la economía india. En positivo, nuevos acuerdos comerciales (con el Reino Unido y la UE) y la implementación efectiva de las reformas estructurales a nivel interno podrían impulsar las exportaciones y los flujos de inversión.
  • Las tensiones geoeconómicas y la incertidumbre pueden agravar la posición externa. Una mayor escalada de las tensiones comerciales y el aumento de la incertidumbre podrían generar condiciones financieras más estrictas y repuntes de precios de las importaciones, en particular de materias primas energéticas y alimentos. Asimismo, un deterioro de los índices de confianza podría lastrar el consumo y la inversión a nivel interno.
  • Cambio climático. Unos patrones climáticos más impredecibles traen riesgos adicionales a corto plazo, con un impacto potencial elevado en los cultivos y los precios de los alimentos. La economía de la India es altamente vulnerable al cambio climático. El sector agrícola emplea más del 40% de la fuerza laboral del país y más del 60% vive en zonas rurales. Todo esto exigirá en los próximos años unas políticas de adaptación, como la preparación ante desastres naturales, la mejora de las infraestructuras y el apoyo al sector agrícola, lo que representa unos costes potenciales hasta 2030 cercanos al 18% del PIB, según estimaciones de las autoridades del país.

Calificación crediticia soberana

Agencia de calificación Rating* Última modificación Perspectiva Última modificación
Standard&Poors

BBB

30/08/25 Estable 30/08/25
Moody's

Baa3

30/09/25 Estable 05/10/21
FitchRatings

BBB-

30/08/25 Estable 10/06/22
Grado de inversión Grado especulativo
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