Oriente Próximo calienta la inflación en EE. UU.

La inflación general de EE. UU. subió hasta el 3,3% interanual en marzo, el nivel más alto desde mayo de 2024, y la núcleo avanzó ligeramente hasta el 2,6%. El aumento de la inflación general se debió al incremento de los precios energéticos como consecuencia del conflicto en Oriente Próximo, mientras que las presiones inflacionistas se mantuvieron más contenidas en el resto de los componentes, sugiriendo que, por ahora, el traspaso del aumento de la energía al de la cesta de consumo no se ha producido. Sin embargo, entre el descenso limitado de la inflación en los últimos cuatro meses, junto con el nuevo repunte de la energía, la Fed probablemente vuelva a mantener los tipos de interés en la próxima reunión del 29 de abril. No obstante, la Fed también corre el riesgo de que mayores precios puedan generar un enfriamiento indeseado de la actividad, especialmente dada la actual fragilidad del mercado laboral como punto de partida. Por lo tanto, el elevado grado de incertidumbre sigue favoreciendo una estrategia de «esperar y ver» la evolución de la economía.

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Datos

  • La inflación general subió hasta el 3,3% interanual en marzo (+0,9 p. p. hasta el nivel más alto desde mayo de 2024), y la núcleo (sin alimentos ni energía) avanzó ligeramente hasta el 2,6% (+0,1 p. p.).
  • En términos intermensuales y desestacionalizados, la inflación general aumentó 0,6 p. p. en marzo hasta el 0,9%, mientras que la núcleo se mantuvo estable en el 0,2%.

Valoración

  • El aumento de la inflación ya se preveía debido al incremento de los precios energéticos como consecuencia del conflicto en Oriente Próximo. El consenso de analistas situaba su previsión incluso 
    1 décima por encima del dato publicado, tanto para la general como para la núcleo.
  • El desglose muestra que el aumento de la inflación general se debió al incremento de los precios energéticos (12,5% interanual, el mayor aumento desde 2022). En particular, la gasolina y el combustible aumentaron un 19% y un 44%, respectivamente (21% y 30% en términos intermensuales y desestacionalizados, máxima variación intermensual histórica registrada para la gasolina).
  • Más allá del aumento del precio de la energía, las presiones inflacionistas se mantuvieron en general más contenidas, sugiriendo que, por ahora, el traspaso del aumento de la energía al resto de los componentes de la cesta de consumo no se ha producido:
    • La inflación de los alimentos se moderó del 3,1% al 2,7% y, en términos intermensuales, se mantuvo estable por primera vez en los últimos 12 meses en contraste con continuados incrementos mensuales. Este componente será clave para monitorizar el traspaso de la energía, especialmente por el aumento de precios de los fertilizantes.
    • La inflación de los bienes industriales no energéticos repuntó ligeramente hasta el 1,2% y se mantiene por debajo de los máximos observados hace unos meses por el efecto de los aranceles (1,5% en septiembre de 2025). Por productos, se moderaron los precios de los muebles y artículos del hogar, en contraste con el continuado aumento para la ropa y el calzado.
    • La inflación de servicios, el componente de mayor peso y persistencia dentro de la cesta de consumo, repuntó 1 décima hasta el 3%, un registro similar al promedio de los últimos seis meses. En un contexto de estabilidad generalizada, el ligero repunte estuvo impulsado por la mayor inflación de los servicios de transporte, especialmente viajes aéreos, también previsible dado el aumento de la energía.
  • En conjunto, si excluimos el repunte de la energía, el dato de marzo dibujó un panorama de presiones inflacionistas similar al de los meses anteriores: una inflación por debajo del 3%, pero que avanza muy lentamente hacia el objetivo del 2% de la Fed, y que, en consecuencia, limita el margen que tiene el banco central para seguir bajando los tipos de interés.
  • Así, entre el descenso limitado de la inflación en los últimos cuatro meses y el nuevo repunte de la energía y el riesgo de que, si el conflicto se alarga e intensifica, pueda traspasarse al resto de componentes y generar efectos de segunda ronda, la Fed probablemente vuelva a mantener los tipos de interés en la próxima reunión del 29 de abril.
  • No obstante, la Fed corre el riesgo de que mayores precios puedan generar un enfriamiento indeseado de la actividad, especialmente dada la actual fragilidad del mercado laboral como punto de partida. Por lo tanto, el elevado grado de incertidumbre sigue favoreciendo una estrategia de «esperar y ver» la evolución de la economía.
  • La publicación del dato apenas alteró las expectativas de los mercados de futuros sobre los tipos de interés, que ya descontaban una Fed en pausa durante el resto de 2026 y que retomaría las bajadas de tipos hacia mediados de 2027. Hubo también escasas reacciones en los demás activos financieros, más atentos a la evolución de eventos en Oriente Próximo: los tipos soberanos aumentaron en torno a 4 p. b. a lo largo de la curva y los índices bursátiles se tomaron una pausa tras el rally de los días previos.

EE. UU.: IPC

Last actualization: 12 September 2025 - 15:00
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