El BCE mantiene los tipos y traslada la presión a los datos

El BCE dejó el tipo de interés depo en el 2,25%. La decisión fue unánime, pero también hubo discusión sobre la conveniencia de subir tipos. El BCE presentó una descripción equilibrada del escenario, destacando en positivo los últimos datos de actividad e inflación y recalcando que el conflicto en Oriente Próximo genera mucha incertidumbre y deja un balance de riesgos negativo. Con todo, la rueda de prensa de Lagarde posterior a la reunión tuvo un cierto crescendo hawkish y, en una sesión en la que el petróleo Brent ha vuelto a tocar los 100 dólares por barril, los mercados apuestan con convicción a una subida de tipos en septiembre (tipo depo en el 2,50% con más de un 90% de probabilidad cotizada).

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Puntos clave

  • El BCE mantuvo los tipos de interés (depo en el 2,25%). La decisión fue unánime y, aunque se planteó la cuestión de una subida de tipos, la conclusión fue que la política monetaria actual mantiene al BCE en buena posición para navegar la incertidumbre del conflicto en Oriente Próximo.
  • Lagarde se puso el traje de búho con el que combate la polarización entre “palomas” y “halcones” (incluso llevaba el broche de un búho en la solapa de la americana) y presentó una descripción equilibrada de la situación:
    • En el último mes, la economía y la geopolítica han traído tanto dinámicas benignas (datos positivos en inflación y actividad, distensión más rápida de lo esperado de los precios energéticos tras el acuerdo entre EE. UU. e Irán, ausencia de efectos de segunda ronda en la inflación) como nuevos deterioros del escenario.
    • En conjunto, Lagarde señaló que la economía ha vuelto a la base de la que partía a principios de junio, tanto en previsiones como en el balance de riesgos.
  • Así, la dirección de la política monetaria en los próximos meses dependerá de la evolución de los datos. Lo dijo literalmente Lagarde: la carga de la prueba no está ni en la defensa de mantener los tipos ni en la propuesta de subirlos, sino que la tienen los datos. Y recordó que habrá una buena batería de datos antes de la siguiente reunión del 10 de septiembre (incluyendo el PIB del 2T 2026 y PMIs e inflación de julio y agosto).
  • Con todo, hubo un cierto crescendo hawish a lo largo de la rueda de prensa:
    • Lagarde reconoció que, ahora mismo, el escenario benigno del BCE parece bastante improbable1 y, sobre la ruptura del acuerdo EE. UU.-Irán habló de “once burned, twice shy”, lo que sugiere menor confianza en una resolución sostenible del conflicto.
    • Además, recalcó que los mercados financieros entienden la función de reacción del BCE, algo que puede interpretarse como una validación de las expectativas del mercado (que recogen entre dos y tres incrementos más de tipos) dado el entorno hoy en día.
  • Tras la reunión, los mercados apuntan a un incremento de tipos en septiembre (depo al 2,25% con una probabilidad del 90%), otro en diciembre (depo al 2,75%, también con un 90% de probabilidad) y una subida final en la primavera del 2027 (un depo al 3,00% cotiza con un 70% de probabilidad).
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    Cabe recordar que el BCE baraja cuatro escenarios: benigno, base, adverso y severo (de menor a mayor tensión en los precios energéticos). El benigno es el único en el que las proyecciones del BCE pueden situar la inflación de vuelta al 2% en 2027 sin la necesidad de subir el tipo depo al 2,50% o 2,75%.

Escenario económico

  • El BCE valoró positivamente los últimos datos de actividad e inflación, con una recuperación de la actividad de los servicios, la resistencia de las manufacturas (reforzada por una demanda precautoria) y una inflación subyacente contenida, sin señales de efectos de segunda ronda y con un crecimiento salarial que sigue desacelerándose según lo previsto.
  • A la vez, el conflicto en Oriente Próximo hace que la incertidumbre siga siendo muy elevada y su impacto sobre la inflación todavía no se ha materializado plenamente. El BCE prevé un crecimiento económico modesto en los próximos meses (aunque se mantiene optimista a medio plazo, destacando que “los drivers fundamentales del crecimiento siguen intactos”). Además, proyecta que la inflación siga claramente por encima del objetivo hasta mediados de 2027, cuando debería disminuir con la caída interanual de la energía.
  • Respecto a las condiciones financieras, se han tensionado moderadamente y “acorde con la subida de tipos de junio del BCE”.
  • El balance de riesgos sigue siendo negativo, sesgado hacia un menor crecimiento (dominan las amenazas de disrupción de oferta, turbulencias financieras y deterioro del sentimiento) y una mayor inflación (por los efectos indirectos y de segunda ronda del shock energético y, también, por eventos meteorológicos extremos, como las recientes olas de calor).

Política monetaria

  • El BCE mantuvo el tipo depo en el 2,25%, el refi en el 2,40% y el de la facilidad marginal de crédito (MLF) en el 2,65%.
  • El BCE reiteró su compromiso con la estrategia de “tomar decisiones reunión a reunión y según la evolución de los datos”, sin dar orientación sobre la evolución futura de su política monetaria y rechazando comprometerse con ninguna senda de tipos de interés.
  • Por otro lado, Lagarde explicó que en la reunión de hoy no se han discutido los requisitos mínimos de reservas, pero que habrá una discusión en alguna de las siguientes reuniones (hace unas semanas, algunas noticias de prensa apuntaban a la posibilidad de que el BCE los suba del 1% al 2%, algo que contribuiría a reducir las pérdidas por pagos de intereses que ha sufrido en los últimos años).
  • Por último, Lagarde también habló de su futuro al frente del BCE. Sin descartar una salida prematura (su mandato vence en octubre de 2027), dijo que no se irá antes de 2027 y defendió “ser un capitán que no abandona el barco cuando hay nubarrones en el horizonte”.

Reacción de los mercados

La reunión transcurrió en una sesión de risk-off y no modificó las tendencias de unos mercados en los que, hoy, subían los tipos soberanos de manera generalizada (entre 3 y 5 p. b.), caían las bolsas (entre 1% y 2%) y el euro bajaba a los 1,13 dólares, todo empujado por el retorno del petróleo Brent a los 100 dólares por barril.

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  • Banco Central Europeo (BCE)