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El tono mixto se impone en los mercados financieros, a la espera de las citas de la Fed y el G-20El tono mixto se impone en los mercados financieros, a la espera de las citas de la Fed y el G-20

El tono mixto se impone en los mercados financieros, a la espera de las citas de la Fed y el G-20. La semana pasada estuvo marcada por los contrastes, puesto que los inversores se debatieron entre las renovadas dudas sobre el crecimiento global, debido, sobre todo, a la incertidumbre en el plano comercial (y a la espera del encuentro entre los presidentes de EE. UU. y China en la cumbre del G-20 a finales de mes), y las crecientes expectativas de una flexibilización monetaria por parte de la Fed (cuya reunión se celebrará este martes y miércoles). Este sentimiento mixto se reflejó en un avance modesto de los principales índices bursátiles (S&P 500 +0,5% y MSCI EM +0,8%). Por su parte, la bolsa argentina repuntó cerca de un 14% ante el aumento de probabilidades de continuidad del Gobierno de Macri. En el mercado de renta fija, la cautela de los inversores favoreció que los tipos soberanos americanos y alemanes continuaran fluctuando en zona de mínimos, mientras que las primas de riesgo de Portugal y de España se mantuvieron en niveles muy bajos. El diferencial de Italia permaneció elevado por la incertidumbre en torno al compromiso del país con las normas fiscales de la UE. En el mercado de materias primas, el precio del Brent fluctuó con mayor intensidad, para finalmente situarse en los 62 dólares por barril. Distintos elementos generaron esta mayor intensidad: las dudas sobre el crecimiento global, la incertidumbre alrededor del futuro acuerdo de producción de la OPEP y sus aliados, y el aumento de las tensiones entre EE. UU. e Irán tras el sabotaje de algunas embarcaciones petrolíferas en el estrecho de Ormuz (enclave estratégico por el que se transporta el 20% del petróleo mundial).

Los flujos de capitales hacia las economías emergentes descendieron en mayo, fruto de la intensificación de la disputa comercial entre EE. UU. y China. Concretamente, según el Instituto Internacional de Finanzas, en mayo, se produjo una salida de capital por valor de 5.700 millones de dólares desde el conjunto de estas economías. Este movimiento contrastaría con las entradas observadas en los meses precedentes (con un promedio mensual de entradas de 35.300 millones de dólares entre marzo y abril).

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