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Leve mejora del sentimiento económico globalLeve mejora del sentimiento económico globalLeve mejora del sentimiento económico globalLeve mejora del sentimiento económico global

Leve mejora del sentimiento económico global. En noviembre, el indicador compuesto PMI aumentó (51,5 puntos), situándose en el máximo valor de los últimos cuatro meses. La mejora se produjo tanto en los servicios como en las manufacturas, que se emplazaron por encima del umbral de los 50 puntos por primera vez desde abril. Estos datos encajan con la leve recuperación prevista en 2020 (de un crecimiento del PIB del 2,9% en 2019 al 3,2% en 2020, según CaixaBank Research).

La demanda interna se mantiene como principal artífice del crecimiento de la eurozona en el 3T 2019. Eurostat confirmó que la economía de la eurozona avanzó un 1,2% interanual (0,2% intertrimestral) en el 3T. Por componentes, la demanda interna volvió a contribuir de manera notable al avance interanual: 2,2 p. p. (2,4 p. p. en el 2T). Ello se debió a la resiliencia tanto del consumo privado como de la inversión. En cambio, la demanda externa volvió a pesar en negativo al avance económico: contribución de –1,0 p.p. (–1,2 p. p. en el 2T). En este contexto, las ventas minoristas de la eurozona moderaron su avance en octubre, lo que apunta a un comienzo lento del consumo privado en el 4T. Aun así, queda por ver si esta caída se compensa con un mayor crecimiento en noviembre ante la mayor implantación del Black Friday.

Economía portuguesa

La prolongación de los bajos tipos de interés puede debilitar la estabilidad financiera, según el Informe de estabilidad del Banco de Portugal. En concreto, esta situación supone un alivio para los agentes económicos más endeudados, pero pone en peligro la estabilidad financiera. puesto que genera incentivos a la toma de mayores riesgos en la búsqueda de inversiones más rentables. Asimismo, el informe también destaca la desaceleración de la economía europea, el endurecimiento de los estándares de crédito, la exposición a ciertos países (especialmente economías dependientes de las materias primas) y el cambio climático como riesgos para la estabilidad financiera del país.

La deuda pública cayó ligeramente en octubre, hasta los 251.376 millones de euros, 900 millones menos que en septiembre. A esta evolución ha contribuido el reembolso anticipado de 2.000 millones de euros relacionados con el préstamo otorgado por el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF), que se ha compensado en parte por la emisión de Bonos del Tesoro por valor de 1.700 millones. Con esta operación, el Estado portugués ha reducido los gastos por intereses, ya que el coste del préstamo EFSF es superior al del rendimiento promedio de los bonos emitidos. En términos de PIB, la deuda pública se emplazó en el 119,2%, esto es –3,0 p. p. por debajo del registro de 2018.

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