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Los países de la UE han tomado una serie de medidas económicas para luchar contra la crisis del COVID-19Los países de la UE han tomado una serie de medidas económicas para luchar contra la crisis del COVID-19

Los países de la UE han tomado una serie de medidas económicas para luchar contra la crisis del COVID-19. Tras las medidas de contención del virus, que se espera que tendrán un impacto negativo importante para las economías, la UE ha anunciado una flexibilización de sus reglas presupuestarias para que los Estados miembros puedan responder a la crisis. En este contexto, los países del bloque han comunicado unas medidas presupuestarias de apoyo a empresas y empleados, y garantías de crédito para las empresas. En concreto, destacan las garantías de crédito de los estados alemán y francés (de 500.000 y 300.000 millones de euros, respectivamente). Esperamos que los países de la UE anuncien más medidas económicas a lo largo de los próximos días.

El sentimiento empresarial alemán ya se ve afectado por la crisis del COVID-19. El índice de sentimiento empresarial elaborado por el Instituto Ifo, que fue publicado de forma preliminar y cubre los días del 2 al 18 de marzo, cayó más de 8 puntos, hasta el 87,7. Se trata de la mayor caída desde 1991. Dado que las encuestas empezaron a principios de marzo, cuando todavía se esperaba que el virus permanecería relativamente contenido en China y que no afectaría de manera directa a los países europeos, es de esperar que la caída del índice sea todavía más importante cuando se publique el dato final. En todo caso, este nivel ya apunta a un impacto económico contundente del virus.

Economía portuguesa

El Gobierno anunció medidas importantes para mitigar el impacto de la epidemia del COVID-19. Aunque todavía no se dispone de mucho detalle, estas incluyen, entre otras, líneas de crédito a empresas, aplazamientos en el pago de impuestos, medidas para la protección del empleo y para el fortalecimiento del servicio nacional de salud. Asimismo, prevemos una ampliación en las políticas de estímulo a medida que se vaya constatando la afectación del país a la emergencia del coronavirus.

Algunos indicadores ya empiezan a reflejar el efecto del COVID-19. El indicador de clima económico se estabilizó en febrero (en el 2,2%), sin embargo, ello fue consecuencia de la importante mejora del sector de la construcción, puesto que en el resto de los sectores ya se observó un deterioro. Especialmente, el sector industrial, que probablemente ya reflejó algunos efectos de la reducción de la demanda externa europea como resultado de la crisis del coronavirus. Por otro lado, los indicadores de consumo privado de febrero todavía sugerían avances sólidos, una tendencia que se romperá en los próximos meses como consecuencia de la pandemia.

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