Sector público

La desigualdad salarial en España vuelve a la casilla prepandemia

El análisis de los ingresos salariales en tiempo real muestra que en 2022 se ha deshecho el impacto de la pandemia en la desigualdad y que esta ya alcanza un nivel muy parecido al que existía antes de la pandemia. 

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Jose G. Montalvo
Marta Reynal-Querol
Ruben Durante
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La crisis económica desatada por la pandemia de la COVID-19 impactó fuertemente en los ingresos de los españoles. En pocas semanas, 600.000 trabajadores perdieron sus puestos de trabajo y más de 3,5 millones se acogieron a expedientes de regulación temporal de em­­pleo (ERTE). Las olas posteriores del coronavirus siguieron condicionando intensamente la situación del mercado laboral. Sin embargo, dos años después, la situación ha cam­­biado de forma sustancial: en el 1T 2022, el nivel de empleo (20,08 millones de ocupados) ya es superior al pre­­vio a la pandemia y la tasa de paro, del 13,6%, es 1 punto inferior a la tasa prepandemia.

En este artículo analizamos el impacto que tuvo la pandemia de la COVID-19 en la desigualdad de ingresos en España mediante la utilización de datos masivos de nóminas do­­miciliadas en CaixaBank completamente anonimizadas, así como las transferencias públicas percibidas por los trabajadores (subsidios de paro y ERTE). Estos datos se procesan a gran velocidad mediante técnicas de big data y permiten un análisis con un alto nivel de representatividad y granularidad.1 Esta información nos permite concluir que la recuperación del mercado laboral ha permitido borrar el impacto de la pandemia en la desigualdad de ingresos salariales en España en abril de 2022.

Este estudio es parte de un proyecto de colaboración con investigadores de la Universitat Pompeu Fabra, el Institute of Political Economy and Governance (IPEG) y CaixaBank Research que ha permitido realizar un seguimiento de la evolución de la desigualdad mes a mes desde el inicio de la pandemia. Los resultados ampliados con distintos indicadores de desigualdad para toda la po­­blación o diferentes subgrupos, así como diversas publicaciones, están disponibles en este apartado de nuestra web: https://inequality-tracker.caixabankresearch.com/.

  • 1. Para más referencia sobre la representatividad de los datos, véase Aspachs, O., Durante, R., Graziano, A., Mestres, J., Reynal-Querol, M. y Montalvo, JG (2021). «Tracking the impact of COVID-19 on economic inequality at high frequency». PLOS one, 16(3), en https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0249121.
Vuelta a la situación prepandemia en la desigualdad de ingresos

El análisis de los ingresos salariales en tiempo real muestra que en 2022 se ha deshecho el impacto de la pandemia en la desigualdad y su nivel ya es muy parecido al que existía antes de la pandemia. Concretamente, el índice de Gini2 en España en abril de 2022 se sitúa 0,4 puntos por debajo del nivel de febrero de 2020, justo antes del inicio de las restricciones.

La vuelta a una situación de desigualdad salarial similar a la de febrero de 2020 es un hito remarcable, porque la pandemia afectó fuertemente a las nóminas de los trabajadores. La desigualdad en España, medida por el índice de Gini, aumentó en 10,8 puntos en tan solo dos meses, de febrero a abril de 2020 antes de las transferencias públicas (véase el primer gráfico). A lo largo de los siguientes me­­ses, a medida que se relajaban las restricciones a la movilidad, el incremento de la desigualdad fue moderándose, pero seguía siendo elevado, por encima de los 4 puntos en la segunda mitad de 2020. No fue hasta la primavera de 2021, con una mayor reactivación económica, que se aceleró la reducción de la desigualdad.

Las transferencias públicas jugaron un papel clave para contener ese aumento de la desigualdad, dado que las ayudas permitieron, en el momento álgido de la crisis, re­­ducir la desigualdad en un 80% aproximadamente. Concretamente, el aumento de la desigualdad de ingresos salariales teniendo en cuenta las transferencias públicas entre febrero y abril de 2020 fue de 2,4 puntos en España, en lugar de los casi 11 puntos de incremento de la desigualdad únicamente salarial. Dos años después, en abril de 2022, el aumento de la desigualdad se ha reducido completamente. Un detalle curioso es que la desigualdad antes de las transferencias públicas en abril de 2022 ha caído incluso algo más que incluyendo las ayudas, al contrario de lo ocurrido durante toda la pandemia. Si bien la diferencia entre una y otra es pequeña, muestra cómo la fuerte mejoría del mercado de trabajo ha sido el principal factor detrás de esta mejora.

  • 2. El índice de Gini es el índice de referencia para analizar el nivel de desigualdad salarial. Puede presentar valores entre 0 y 100. Las cifras más ele­­vadas reflejan mayores niveles de desigualdad, y viceversa. La variación en el índice de Gini respecto a febrero de 2020 está corregida por la variación estacional media experimentada durante el mismo periodo de los años 2018 y 2019.
La desigualdad vuelve a la casilla de salida en España
¿El impacto de la pandemia en la desigualdad de ingresos se ha borrado para todo el mundo?

Otra buena noticia es que todos los colectivos vuelven a la casilla prepandemia en términos de desigualdad salarial. En abril de 2022 ya desapareció casi la totalidad del incremento de la desigualdad de ingresos para trabajadores de distintas franjas de edad, para las mujeres y los hombres, y para los nacidos en España o en el extranjero. Para la ma­­yoría de los colectivos, la desigualdad es incluso menor a la existente antes de la pandemia (véase el segundo gráfico).

España: evolución del índice de Gini

Y esto es así pese a que el impacto de la crisis económica derivada de la COVID-19 fue muy distinto para cada colectivo, aumentando más entre aquellos con mayor precariedad laboral. En abril de 2020, momento de mayor impacto de la COVID-19 en la actividad económica, el índice de Gini antes de las transferencias públicas aumentó en 16,3 puntos para los jóvenes (de 16 a 29 años), 11 puntos para los adultos (de 30 a 49 años) y 7 puntos para los mayores (de 50 a 64 años). Asimismo, la desigualdad entre los trabajadores nacidos en el extranjero se incrementó en 15,4 puntos respecto al nivel prepandemia, mientras que para los nacidos en España aumentaba en 9,8 puntos. El incremento de la desigualdad de ingresos salariales entre febrero y abril de 2020 fue más similar entre sexos, con un aumento de 11,4 puntos para las mujeres y de 10,4 puntos para los hombres.

El impacto de la pandemia en la desigualdad de ingresos ¿se ha borrado en toda España?

Todas las comunidades autónomas (CC. AA.) han vuelto a una situación en términos de desigualdad salarial muy similar a la previa a la pandemia. Y esto a pesar de que la crisis económica derivada de la pandemia impactó más fuertemente en regiones como las Baleares y Canarias, con incrementos del índice de Gini de 18,8 y 16,2 puntos, respectivamente, entre febrero y abril de 2020, o en Cataluña, donde aumentó en unos 11 puntos. Estas diferencias entre regiones se deben a que la pandemia afectó más a la actividad económica de sectores turísticos como la hostelería y la restauración, así como a zonas más urbanas.3

Dos años después, en 2022, todas las CC. AA. se acercan ya a la situación inicial en términos de desigualdad salarial, y algunas se encuentran en una situación incluso mejor que justo antes de la pandemia (entre ellas, las regiones más turísticas).

  • 3. Para más detalle, véase el artículo «Factores que explican la diferente presión sobre la desigualdad a nivel regional» en el Dossier del IM10/2021.
España: evolución del índice de Gini desde el inicio de la pandemia para distintos colectivos
¿Cómo hemos vuelto a la casilla prepandemia?: con una respuesta de políticas públicas sin precedentes y gracias a los ERTE

La rápida y amplia respuesta de las políticas públicas llevadas a cabo para paliar el efecto de la pandemia es la primera clave que explica su rápida recuperación. Los trabajadores se quedaron sin poder trabajar por causas ajenas a su voluntad, pero mantuvieron sus puestos de trabajo gracias a los dispositivos de ERTE. Los ERTE también permitieron mantener parte de los ingresos salariales y forman parte esencial del conjunto de medidas de apoyo a empresas y familias que conformaron la importante respuesta de políticas públicas para hacer frente a la crisis derivada de la COVID-19.4

Por otra parte, la fuerte recuperación económica a la salida de la crisis en España ha permitido que haya 20,08 millones de españoles trabajando en el 1T 2022, 614.000 más que en el 1T 2019. El impulso que lleva a la reanudación de la actividad ha implicado que el aumento del empleo favorezca a colectivos que normalmente tenían más dificultades para encontrar trabajo, como jóvenes, mujeres o inmigrantes.

  • 4. Para más detalle, véase el artículo «Medidas económicas para contrarrestar el impacto de la COVID-19 en España» en el IM04/2020.
Reducir la desigualdad en España continúa siendo un objetivo clave

A pesar de la mejora en el ámbito de la desigualdad de ingresos de los trabajadores durante la pasada crisis, no deberíamos caer en la complacencia. Cuando estalló la pandemia todavía no se había recuperado el nivel de desigualdad previo a la crisis financiera y, por tanto, es necesario seguir reduciéndolo. El dinamismo en la creación de empleo, como hemos visto en esta salida de pandemia, es un elemento clave para conseguirlo: más y mejores puestos de trabajo para todos los colectivos permiten una reducción real y efectiva de la desigualdad de ingresos. Por otra parte, es necesario reforzar las políticas encaminadas a reducir la desigualdad. En este sentido, el ingreso mínimo vital es una política pública esencial para las familias con pocos recursos y con poca vinculación al mercado laboral. Sin embargo, la introducción de una política de esta envergadura hace necesario evaluarla, como ya está previsto hacer, y sobre todo ajustarla una vez se conozcan los resultados de estas evaluaciones para mejorar su eficacia.

España: evolución del índice de Gini desde el inicio de la pandemia por comunidades autónomas

Asimismo, en 2022 el conflicto bélico en Ucrania y los cuellos de botella tensionan al alza los precios de las materias primas y, de rebote, los precios de cada vez más productos de la cesta de consumo. La situación económica que se vislumbra es compleja, con impactos muy distintos por sectores y grupos poblacionales, por lo que no podemos bajar la guardia.5 La utilidad de seguir en tiempo real el impacto de una crisis mediante la evolución de la desigualdad o de otros indicadores económicos no pierde relevancia, sobre todo porque este seguimiento permite ajustar con mayor rapidez la respuesta de política eco­­nómica y tomar medidas para proteger los colectivos más vulnerables, tal y como se ha realizado con éxito durante la crisis de la COVID-19.

  • 5. Para más detalle, véase el artículo «La economía española ante la guerra en Ucrania» en Las Claves del Mes del IM03/2022.
Jose G. Montalvo
Marta Reynal-Querol
Ruben Durante
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