El crecimiento del PIB sorprende al alza en el último trimestre de 2025
El crecimiento del PIB sorprende al alza en el último tramo del año. El PIB creció un 0,8% intertrimestral en el 4T 2025, un registro 0,2 p. p. superior al del trimestre anterior y por encima del avance del 0,3% registrado en el conjunto de la eurozona.
Dato
- En términos intertrimestrales, el PIB avanzó un 0,8% en el 4T 2025 (0,6% en el 3T). En términos interanuales, el PIB creció un 2,6% (2,7% en el 3T).
- La demanda interna aportó 3,6 p. p. al crecimiento interanual del PIB (0,3 p. p. menos que el trimestre anterior), mientras que la demanda externa restó 1,0 p. p. (contribución negativa de 1,2 p. p. en el 3T). En términos intertrimestrales, la demanda interna aportó 1,0 p. p. al crecimiento del PIB y la demanda externa dedujo 0,2 p. p.
- El crecimiento del PIB en el conjunto de 2025 en relación con 2024 es de un 2,8%.
- El número de horas trabajadas creció un 2,2% interanual en el 4T y los ocupados crecieron un 2,7%. En el conjunto de 2025, las horas trabajadas anotaron un avance del 2,1% y los ocupados un 2,7%.
- La productividad por hora trabajada aumentó un 0,4% interanual en el 4T 2025, pero cayó un 0,1% por ocupado. En el conjunto de 2025 la productividad por hora trabajada creció un 0,7%, mientras que por ocupado se mantuvo estancada.
Principales mensajes y valoración
- El crecimiento del PIB sorprende al alza en el último tramo del año. El PIB creció un 0,8% intertrimestral en el 4T 2025, un registro 0,2 p. p. superior al del trimestre anterior y por encima del avance del 0,3% registrado en el conjunto de la eurozona. El crecimiento en el 4T ha superado la previsión que teníamos para este trimestre, aunque el conjunto de indicadores más recientes ya apuntaba a riesgos al alza sobre ella. En este sentido, nuestro modelo de nowcasting con los datos de actividad más recientes ya sugería un ritmo de crecimiento muy similar al dato publicado hoy. Asimismo, el desglose nos arroja una composición del crecimiento favorable, con una economía que crece impulsada por el avance del consumo privado, la inversión y las exportaciones, aunque la fortaleza de las importaciones, que alimentan la demanda interna, redunda en una aportación negativa del sector exterior. En términos interanuales, el PIB creció un 2,6%, 0,1 p. p. por debajo del trimestre anterior.
- Como es habitual en la publicación del dato flash del PIB, el INE ha revisado el ajuste estacional de los datos entre el 1T y el 3T 2025. Como consecuencia, se ha revisado a la baja en 0,1 p. p el crecimiento intertrimestral del 1T 2025, del 0,6% al 0,5% intertrimestral.
- La demanda interna se mantiene como el principal motor de crecimiento, con una aportación de 1,0 p. p. a la variación intertrimestral del PIB. El crecimiento del PIB se ha apoyado en un avance robusto del consumo privado, del 1,0% intertrimestral, y de la inversión, del 2,2%. Por el lado del consumo privado, los indicadores más recientes, como las ventas minoristas o el indicador de consumo de CaixaBank Research, ya apuntaban a un buen desempeño de este componente en el trimestre. Por el lado de la inversión, destaca el fuerte crecimiento de la inversión en equipo de transporte (+6,7% intertrimestral), que no obstante sigue siendo el componente más rezagado al situarse aún un 6,8% por debajo del nivel del 4T 2019 (único componente de la inversión que todavía no ha recuperado niveles prepandemia), y de la inversión en construcción (+2,7% intertrimestral), tanto residencial como no residencial. En contraposición, la inversión en otro equipo sufrió un ligero retroceso del 1,1% intertrimestral. Por su parte, el consumo público ha mantenido un comportamiento muy modesto con un avance del 0,1% intertrimestral. En términos interanuales, tanto el consumo privado como la inversión crecen por encima del PIB, con avances del 3,4% y del 6,8%, respectivamente, mientras que el consumo público crece más paulatinamente, un 1,7%.
- La demanda externa acusa la fortaleza de las importaciones y la atonía de las exportaciones de bienes. Las cifras del sector exterior presentan claroscuros. Por un lado, destaca el buen comportamiento de las exportaciones, que crecen un notable 0,8% intertrimestral. Por categorías, sin embargo, vemos un débil comportamiento de las exportaciones de bienes, que se mantienen estancadas en términos intertrimestrales y crecen un modesto 1,2% en términos interanuales, frente a la fortaleza de las exportaciones de servicios, que crecen un 2,3% intertrimestral y un 7,7% interanual. La debilidad de las exportaciones de bienes era, en cierta medida, de esperar, dado el impacto de la introducción de los aranceles a nuestras exportaciones a EE. UU y el poco vigor de la demanda en nuestros principales socios comerciales europeos. Por otro lado, las importaciones crecen con más fuerza, un 1,4% intertrimestral, aupadas por la fortaleza de la demanda interna, y, en particular, de la inversión, un componente que típicamente presenta un contenido importador elevado. El mayor crecimiento de las importaciones explica la contribución negativa de la demanda externa al crecimiento, lo cual no es necesariamente negativo: si este aumento de las importaciones sirve para alimentar el ciclo inversor, y este termina redundando en una mejora de la competitividad de nuestro tejido productivo, entonces el ciclo importador estaría sembrando las semillas para una mejora de la productividad futura.
- Persiste la dicotomía entre los datos de productividad por hora trabajada y por ocupado. Por hora trabajada, la productividad anota un avance del 0,4% interanual en el 4T 2025, y del 0,7% en el conjunto de 2025. Es una buena cifra, si la comparamos con el crecimiento promedio anual en el periodo 2015-2019, del 0,5%. En contraposición, la productividad por ocupado se mantuvo estancada en el conjunto de 2025, lo cual contrasta con un avance del 0,3% anual en el promedio entre el 2015 y el 2019.
- El PIB del conjunto de 2025 cerró con un avance del 2,8% respecto a 2024, un registro notable y que supera ampliamente el crecimiento del 1,5% del conjunto de la eurozona. El crecimiento, no obstante, ha sido inferior al que teníamos previsto, del 2,9%: la revisión a la baja del crecimiento intertrimestral del PIB en el 1T 2025, pese a ser de tan solo 1 décima, tiene un mayor impacto sobre la previsión de crecimiento de 2025 (dato que afecta a todos los trimestres subsiguientes) que la sorpresa positiva del dato del 4T.
- La sorpresa positiva del dato de crecimiento del PIB del 4T genera un efecto arrastre al alza sobre la previsión de crecimiento de 2026, al dejar el punto de partida en un nivel superior al esperado previamente. De este modo, la introducción del dato introduce sesgos al alza sobre nuestra previsión de crecimiento de 2026, actualmente en el 2,1%.
Última actualización: 30 enero 2026 - 11:25