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La Comisión Europea revisa sus previsiones a la bajaLa Comisión Europea revisa sus previsiones a la bajaLa Comisión Europea revisa sus previsiones a la baja

La Comisión Europea revisa sus previsiones a la baja. El mensaje principal de las previsiones de otoño es el de una ralentización general de la economía europea en 2019, sin señales de que se recupere en los próximos años. Así, la Comisión revisó sus previsiones de crecimiento para el año 2019 a la baja en 11 de los 19 países de la eurozona, y en 17 países para el año 2020. La previsión del crecimiento de la eurozona es ahora del 1,1% en 2019 (1,2% en primavera) y 1,2% en 2020 (1,5% en primavera). De los principales países, destacaron las fuertes revisiones a la baja en Alemania (–0,1 p. p. en 2019 y –0,5 p. p. en 2020) y España (–0,2 p. p. y –0,4 p. p.). La razón principal del cambio, según la Comisión, es que, mientras que los riesgos de recesión siguen siendo bajos, los factores que lastran el crecimiento europeo van a persistir. Entre estos tenemos la ralentización de la economía global y del comercio internacional y los problemas en el sector industrial mundial.

El ministro de finanzas alemán expresa su apoyo a la creación de un sistema europeo de garantía de depósitos. Olaf Scholz propone un esquema de reaseguro en el cual se usarían primero los fondos de garantía nacionales y, posteriormente, un fondo europeo proporcionaría liquidez hasta un límite. En caso de mayores necesidades, los Estados miembros podrían proporcionar financiación adicional. Asimismo, el ministro destaca que el fondo europeo podría llegar a absorber pérdidas limitadas, pero siempre condicionado a la implementación previa de una serie de medidas como la introducción de requisitos de capital para los inversores de deuda pública, la armonización de los procedimientos de insolvencia y resolución bancaria, y una uniformización del impuesto de sociedades para la banca.

Economía portuguesa

El mercado laboral se mantiene robusto en el 3T. En concreto, la población ocupada aumentó en un 0,9% interanual (+45.000 personas). Aunque ello representa una desaceleración con respecto al promedio de 2018 (2,3%), está en consonancia con la ralentización de la actividad económica. La creación de empleo se debió exclusivamente al sector servicios (+74.200 personas), ya que la población empleada en la industria y la agricultura disminuyó ligeramente. Por su parte, la tasa de desempleo descendió levemente, hasta situarse en el 6,1% en el 3T. Por otro lado, la población activa aumentó de forma notable (157.000 personas), en gran parte, como consecuencia del aumento de la población activa extranjera. En este contexto, la retribución bruta por empleado (sin la paga de Navidad y vacaciones, entre otros) aumentó en un 2,8% interanual en el 3T (promedio de 1.039 euros).

El déficit comercial se deteriora nuevamente. Así, el déficit comercial de bienes ascendió a 20.900 millones de euros en septiembre (acumulado de 12 meses), un registro equivalente al 9,9% del PIB. El deterioro (4.600 millones en los últimos 12 meses) refleja un crecimiento de las importaciones (8,0% interanual acumulado de 12 meses) muy superior al de las exportaciones (2,2%).

La deuda pública aumentó ligeramente en septiembre hasta los 252.296 millones de euros, solo 0,2 millones más que en agosto. En términos de PIB, el stock de deuda pública equivale al 119,7% del PIB, esto es 2,5 p. p. por debajo del registro de finales de 2018.

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