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Las medidas de distanciamiento social tienen un impacto muy severo sobre la economía española en el 1T 2020Las medidas de distanciamiento social tienen un impacto muy severo sobre la economía española en el 1T 2020

Las medidas de distanciamiento social tienen un impacto muy severo sobre la economía española en el 1T 2020. En términos intertrimestrales el PIB retrocedió un 5,2% en el 1T 2020 (–4,1% interanual), lo que supone el mayor retroceso desde que empezó la serie histórica en 1995. De esta cifra, se puede inferir que durante las dos últimas semanas de marzo, cuando estaba vigente el estado de alarma, la caída del PIB fue del 30% aproximadamente. Así, de cara al 2T, prevemos descensos de la actividad superiores a los del 1T, puesto que se verán afectadas más semanas por las restricciones asociadas al estado de alarma. Por componentes, destaca la fuerte caída del consumo privado (–7,5% intertrimestral) y de la inversión (–5,8% intertrimestral). Por el contrario, el consumo público incrementó su ritmo de avance intertrimestral, hasta el +1,8% (+1,1 p. p. más que en el 4T 2019), en consonancia con el mayor esfuerzo que están realizando las Administraciones públicas ante la crisis, en especial en el ámbito sanitario. En este contexto, la inflación general se situó en el –0,7% en abril (0,0% en marzo), ante la fuerte caída del precio del petróleo y los efectos deflacionistas de la COVID-19 en los servicios afectados (inflación, –4,3%, por ejemplo, en distribución de agua, electricidad o gas), que pesan más que los efectos inflacionistas sobre los alimentos (+4,0%).

El Gobierno presenta el Plan Presupuestario 2020 a Bruselas. La actualización del cuadro macroeconómico incorpora el impacto de la COVID-19 en la economía en forma de “V” asimétrica, con una fuerte caída de la actividad en el primer semestre y una recuperación progresiva posterior. En concreto, el Gobierno prevé una contracción del PIB del 9,2% en el cómputo anual de 2020 y un rebote del 6,8% en 2021. Esta actualización incluye una estimación de los gastos excepcionales derivados de la pandemia (de 28.400 millones de euros), lo cual implicaría un déficit fiscal del 10,3% del PIB en 2020 y un incremento de la deuda pública hasta el 115% del PIB

La EPA del 1T 2020 empieza a reflejar el impacto de la COVID-19 en el mercado laboral. La ocupación disminuyó en 285.600 personas en el primer trimestre del año (–1,4% intertrimestral, –0,4% en términos desestacionalizados). Por otra parte, la EPA contabilizó 562.900 personas ocupadas que no trabajaron (los trabajadores afectados por un ERTE se consideran ocupados si la suspensión de empleo es inferior a tres meses). Así, el número de horas efectivamente trabajadas disminuyó un 4,25% intertrimestral. Por su parte, el paro aumentó en 121.000 personas en el 1T y la población activa se redujo en 164.400 personas, cifra excepcionalmente elevada puesto que parte de los que perdieron el trabajo se consideraron inactivos al no poder buscar empleo. Como resultado, la tasa de paro aumentó hasta el 14,4% en el 1T (+0,6 p. p. respecto al 4T 2019). Es importante recordar que todas estas cifras de la EPA son promedios de todas las semanas del trimestre y, por lo tanto, enmascaran el deterioro que se produjo en el tramo final del mismo. De cara a los próximos trimestres, se espera que el impacto de la COVID-19 se haga mucho más patente.

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