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Las medidas fiscales y monetarias alientan el ánimo de los inversoresLas medidas fiscales y monetarias alientan el ánimo de los inversores

Las medidas fiscales y monetarias alientan el ánimo de los inversores. La semana pasada se intensificaron los anuncios de nuevos paquetes de apoyo fiscal en gran parte de los países desarrollados (véase la sección de Economía europea e internacional), así como la ampliación de las medidas monetarias de los principales bancos centrales (véase la siguiente noticia). La suma de ambas fuerzas, fiscal y monetaria, fue bien recibida por los inversores y eclipsó la publicación de los primeros datos de actividad que muestran el elevado impacto económico de la COVID-19. Así, tras varias semanas de aversión al riesgo, los mercados se estabilizaron y mostraron un mejor sentimiento. Los principales índices bursátiles experimentaron alzas semanales muy notables (S&P 500 +10,3%, EuroStoxx 50 7,1%, Ibex +5,2%, PSI +7,4% y MSCI Emerging Markets +4,9%), rebotando desde mínimos. Por su parte, en los mercados de renta fija, los anuncios de la Fed y el BCE se tradujeron en descensos de los tipos soberanos a ambos lados del Atlántico, así como de las primas de riesgo soberanas de la eurozona. Asimismo, en el mercado de divisas, las medidas de la Fed y la mejora del sentimiento propiciaron la mayor cesión del dólar desde 2009 respecto al resto de divisas: el euro se apreció hasta los 1,11 dólares y las presiones bajistas sobre las monedas emergentes se aliviaron, excepto en el caso del peso mexicano que siguió debilitándose después de que S&P rebajara el rating del país (de BBB+ a BBB, con perspectiva negativa). Por último, en los mercados de materias primas, el precio del Brent se mantuvo relativamente estable alrededor de los 25 dólares, a pesar de las noticias que apuntan a un exceso de acumulación de inventarios.

Los bancos centrales continúan desplegando su catálogo de medidas. Con la intención de evitar un mayor tensionamiento de las condiciones financieras y promover el flujo de crédito a los hogares y negocios de EE. UU., la Reserva Federal anunció la semana pasada que comprará tanta deuda soberana y titulizaciones hipotecarias como considere necesario. Además, relajó los estándares para poder acceder a dos facilidades de crédito anunciadas la semana anterior (Commercial Paper Funding Facility y Money Market Mutual Fund Liquidity Facility) y comunicó que, bajo ciertos requisitos, adquiriría deuda corporativa directamente de los emisores y en el mercado secundario. Por su parte, el BCE clarificó que los 750.000 millones de euros de compras de activos del nuevo programa para hacer frente a la COVID-19 (el llamado PEPP) no estarán sujetos a los límites del 33% por emisión y emisor. Así, garantizó su plena capacidad para evitar tensiones en activos, jurisdicciones y momentos del tiempo concretos.

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