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Los indicadores de sentimiento económico muestran el desplome de la actividad en abrilLos indicadores de sentimiento económico muestran el desplome de la actividad en abril

Los indicadores de sentimiento económico muestran el desplome de la actividad en abril. El índice PMI para el sector de las manufacturas cayó en picado: desde los 45,7 puntos en marzo hasta los 30,8 puntos en abril, el nivel más bajo desde diciembre de 2008. Asimismo, el indicador homólogo del sector servicios ahondó aún más en su declive tras alcanzar un mínimo histórico el mes anterior y alcanzó los 7,1 puntos. Estos registros son indicativos de una caída de la actividad en abril mayor que la de marzo. Por su parte, la producción industrial cayó un 12,2% interanual en marzo, un descenso que no se veía desde septiembre de 2009.

Marcado descenso de la afiliación y aumento del paro en abril. La afiliación a la Seguridad Social disminuyó en 691.000 personas en abril (en términos desestacionalizados) y se situó en 18.459.000 personas en el promedio del mes. Por su parte, el número de parados aumentó en 370.000 personas en abril (en términos desestacionalizados) y se situó en los 3,8 millones. A estos dos colectivos se deben añadir los 3,4 millones de empleados afectados por ERTE (el 24,2% de los afiliados en el régimen general) que continúan afiliados a la S. S. y no se contabilizan como parados (a pesar de recibir una prestación de desempleo). Casi la mitad de los ERTE (47%) afectan a empleados en servicios de restauración, hostelería y comercio. Este uso masivo de ERTE, nunca experimentado en España, tiene el objetivo de que el cese temporal de la actividad económica conlleve la menor pérdida de empleo posible.

La COVID-19 provoca una caída récord del turismo en marzo. En el mes en el que se decretó el estado de alarma y se iniciaron las restricciones a los desplazamientos llegaron tan solo 2,0 millones de turistas internacionales a España, un 64,3% menos que en marzo de 2019. El desplome fue generalizado por país de procedencia.

Cae la demanda de crédito de los hogares, mientras que se dispara la de las empresas. En marzo, el crédito de nueva concesión a los hogares cayó un 24,4% interanual ante las restricciones a la actividad y a la movilidad asociadas al estado de alarma. En contraposición, el crédito a las empresas no financieras aumentó de manera sustancial, un 34,6% interanual, favorecido por las medidas del Gobierno para garantizar la liquidez de las empresas.

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