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Los indicadores de sentimiento empresarial siguen apuntando a una desaceleración de la economía de la eurozonaLos indicadores de sentimiento empresarial siguen apuntando a una desaceleración de la economía de la eurozonaLos indicadores de sentimiento empresarial siguen apuntando a una desaceleración de la economía de la eurozonaLos indicadores de sentimiento empresarial siguen apuntando a una desaceleración de la economía de la eurozona

Los indicadores de sentimiento empresarial siguen apuntando a una desaceleración de la economía de la eurozona. En septiembre, el PMI compuesto de la eurozona cayó hasta los 50,4 puntos (51,9 en agosto), justo por encima del umbral de los 50 puntos que separa la zona expansiva de la contractiva. Se trata del nivel más bajo desde el verano de 2013, cuando la eurozona estaba en plena recesión. Esta caída ha sido consecuencia no solo del sector manufacturero, que continuó su descenso en zona contractiva (45,6 comparado con 47,0 en agosto), sino también del sector de servicios, cuyo índice disminuyó hasta los 52,0 puntos (53,5 en agosto). Por países, destacó el notable descenso del PMI compuesto de Alemania que, por primera vez desde 2013, se encuentra en zona contractiva (49,1), sobre todo debido a un fuerte descenso del índice de manufacturas (41,4). Por otro lado, el índice de sentimiento económico de la eurozona retrocedió hasta los 101,7 puntos (103,1 en agosto), lastrado por un fuerte deterioro de la confianza en el sector industrial.

Economía portuguesa

Indicadores de sentimiento mixtos en Portugal. Por un lado, la confianza del consumidor se recuperó en septiembre, apoyada en unas mejores perspectivas en relación con la situación financiera de las familias y del país, y en una mayor capacidad para realizar compras importantes. El dinamismo del mercado laboral favorece esta evolución positiva de la confianza del consumidor (tasa de desempleo del 6,2% en agosto, la más baja desde 2002). Por otro lado, el indicador del clima económico empeoró en septiembre (2,2% interanual, –0,1 p. p. respecto al mes anterior) ante un deterioro del sentimiento tanto en la industria como en la construcción y los servicios.

La revisión estadística de las cuentas nacionales muestra un panorama más positivo de la economía portuguesa. En particular, el crecimiento del PIB fue del 3,5% en 2017 y del 2,4% en 2018, 7 y 3 décimas por encima de lo estimado previamente. En la misma línea, la capacidad de financiación de la economía en el año hasta el 2T 2019 también ha sido más favorable (en el 0,4% del PIB frente al 0,5% del 1T). Por otro lado, la tasa de ahorro de los hogares también se revisó al alza, en el 5,9% de la renta bruta disponible en el 2T 2019, 1,5 p. p. por encima de la estimación anterior.

El saldo de las Administraciones públicas mejoró en el primer semestre del año. En concreto, en el acumulado hasta junio, este se situó en el –0,8% del PIB, lo que representa una clara mejora con respecto al –2,2% registrado hace un año. Asimismo, excluyendo la transferencia de capital al Fondo de Resolución de Novo Banco, el saldo hubiera sido del +0,3% del PIB (frente al –1,4% en 2018, también excluyendo one-offs a Novo Banco). Esta mejora se explica por el sólido aumento de los ingresos frente al aumento más moderado de los gastos. En el ámbito de los gastos, cabe destacar la reducción del pago por intereses y la caída de la inversión pública. En este contexto, prevemos que las cuentas públicas sigan mejorando a lo largo del año y que el saldo se sitúe en el –0,3% del PIB en el conjunto de 2019.

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