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Los inversores optan por la prudenciaLos inversores optan por la prudencia

Los inversores optan por la prudencia. La semana pasada los inversores se debatieron entre el flujo de datos económicos y publicaciones de resultados empresariales mejores de lo esperado por un lado, y las noticias de la propagación del coronavirus en China por el otro. Finalmente, los temores del impacto económico del nuevo virus en un escenario de leve recuperación del crecimiento global se impusieron en el ánimo de los inversores. Esta cautela se reflejó en las principales bolsas europeas (EuroStoxx –0,8%, Ibex –1,2% y PSI –0,4%) y en las americanas (S&P 500 –1,0%), a pesar del inicio favorable de la campaña de resultados empresariales del 4T 2019. En la misma línea, los tipos soberanos de EE. UU. y de los principales países de la eurozona descendieron a niveles de diciembre, guiados por el aumento de la incertidumbre. Por su parte, el deterioro del sentimiento inversor también afectó al precio del petróleo, que descendió un 6%, hasta los 61 dólares (barril de calidad Brent), a pesar de las interrupciones de suministro en Libia e Irak.

El BCE mejora levemente su visión del escenario económico y oficializa una revisión estratégica. En su reunión del pasado 23 de enero, el BCE inició el año con un mensaje de continuidad en el plano de la política monetaria. En concreto, ante la perspectiva de un crecimiento modesto y unas presiones inflacionistas contenidas, la presidenta Christine Lagarde y el resto del Consejo de Gobierno (CG) reiteraron su compromiso con las compras de activos iniciadas en noviembre (20.000 millones de euros mensuales), así como la intención de no modificar los tipos de interés (depo –0,50%, Refi 0,00% y MLF +0,25%) hasta observar una recuperación robusta de la inflación. En este contexto, sin embargo, los miembros del CG se mostraron más optimistas en el escenario económico previsto, gracias a las menores incertidumbres a nivel global (especialmente, tras el acuerdo comercial entre EE. UU. y China), a la estabilización de algunos indicadores económicos y a la resiliencia que mantienen la demanda doméstica y el sector servicios. Por otro lado, el CG oficializó los principales trazos de la revisión estratégica que llevará a cabo a lo largo de 2020. En ella, el BCE se centrará en reevaluar la definición cuantitativa de la estabilidad de precios (actualmente, «una inflación por debajo pero cerca del 2%»), los instrumentos de política monetaria y aspectos más operacionales (como el papel del pilar monetario o distintos elementos de comunicación). Además, el BCE también se preguntará por el papel que puede jugar en temas como la lucha contra el cambio climático o la estabilidad financiera.

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