El BCE insinúa sus cartas, sin comprometerse

El BCE mantuvo los tipos de interés en su reunión del 30 de abril (depo en el 2,00%). La decisión fue unánime, pero deja entrever la posibilidad de una subida de tipos en junio. El BCE presentó una visión más pesimista del escenario, con el conflicto en Oriente Próximo acentuando los riesgos de una mayor inflación y una actividad más débil. Estos impactos ya se empiezan a visibilizar en los datos y, aunque el BCE decidió tomarse un poco más de tiempo para evaluar la situación, la propia presidenta Lagarde dio algunas pistas que insinúan la intención de subir tipos. Tras la reunión, los mercados mantienen una probabilidad del 90% a favor de que el BCE incremente el tipo depo hasta el 2,25% en junio.

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Puntos clave

  • El BCE mantuvo los tipos de interés (depo en el 2,00%). La decisión fue unánime, aunque la propia presidenta Lagarde reconoció que se había debatido la posibilidad de incrementar los tipos.
  • El BCE sostuvo una comunicación equilibrada, destacando tanto los riesgos alcistas sobre la inflación como los bajistas sobre la actividad generados por el conflicto en Oriente Próximo. También rechazó anticipar futuras subidas de tipos, reiterando una toma de decisiones “reunión a reunión, según evolucionen los datos” y “sin comprometerse con sendas futuras de tipos”.
  • Sin embargo, Lagarde indicó que la eurozona se está alejando del escenario base, de lo que se infiere que se acerca al escenario “adverso” que maneja el BCE (aunque Lagarde no lo quisiera explicitar). En este escenario, el banco central apunta a una inflación del 3,5% en 2026 y del 2,1% en 2027 (y lo hace bajo el supuesto [basado en expectativas de mercado] de dos incrementos de tipos).
  • Finalmente, Lagarde terminó dando pistas más claras sobre una posible subida de tipos en junio. A la reflexión del cambio de escenario, añadió que “sé la dirección [de política monetaria] hacia la que vamos, pero ya veremos”, y reconoció que las próximas semanas serán un buen momento para reevaluar la situación. Además, Lagarde describió los movimientos de las cotizaciones financieras (que han ido descontando entre una y tres subidas de tipos) como evidencia de que los mercados entienden la función de reacción del BCE.
  • Tras la reunión, los mercados apuntan a un incremento de tipos en junio (depo al 2,25% con una probabilidad del 90%) y otros dos más en lo que queda de año (el depo terminaría en el 2,75%).

Escenario económico

  • El BCE presentó una visión más pesimista del escenario, con el conflicto en Oriente Próximo como principal responsable de que se estén intensificando los riesgos sobre la inflación (al alza) y la actividad económica (a la baja).
  • A pesar de recordar que la eurozona encara esta situación desde un buen punto de partida (inflación en el 2% a principios de año, actividad económica resiliente y política monetaria bien posicionada [es decir, neutral]), el BCE enfatizó que el conflicto entre Irán y EE. UU. e Israel supone un shock negativo de oferta, con consecuencias persistentes y que ya está produciendo un endurecimiento de las condiciones financieras.
  • Más en detalle, el BCE remarcó que los últimos indicadores ya reflejan el lastre del conflicto sobre la actividad, con una desaceleración del crecimiento, un deterioro de la confianza y presiones sobre las cadenas de suministros. Además, el BCE prevé que el encarecimiento de la energía pese sobre el consumo y la inversión de hogares y empresas.
  • Respecto a la inflación, el BCE destacó que la guerra en Oriente Próximo mantendrá la inflación “bien por encima del 2% en los próximos meses. La guerra ya ha generado un efecto directo (en abril, la energía añadió 1 p. p. al conjunto de la inflación, elevándola al 3,0%) y hay señales de algunos efectos indirectos. En positivo, el BCE no ve indicios de efectos de segunda ronda y las expectativas de inflación de largo plazo siguen ancladas en el 2%.
  • En este escenario, el BCE defendió empujar la agenda estructural europea (Unión de Ahorro e Inversiones, transición energética, euro digital, simplificación y harmonización regulatoria, etc.) y que la respuesta de la política fiscal sea focalizada y temporal, sin eliminar las señales de precios en los mercados energéticos.

Política monetaria

  • El BCE ha mantenido el tipo depo en el 2,00%, el refi en el 2,15% y el de la facilidad marginal de crédito (MLF) en el 2,40% desde junio de 2025, niveles que estimamos “neutrales” (ni estimulan ni enfrían la actividad).
  • Preguntados en la rueda de prensa, tanto Lagarde como el vicepresidente Luis de Guindos, señalaron que la liquidez del mercado es adecuada e insinuaron que la esperada revisión del marco operativo del BCE podría empezar pronto.
  • Esta fue la última reunión del vicepresidente de Guindos, cuyo mandato vence en mayo y será reemplazado por el actual gobernador del banco central de Croacia, Boris Vujčić.

Reacción de los mercados

Los mercados tuvieron cierta indecisión en su lectura hawkish/dovish de la reunión del BCE, pero sin sufrir grandes movimientos. En conjunto, la sesión de hoy fue de menos a más y estuvo dominada por los vaivenes del precio del petróleo (el Brent llegó a superar los 126 dólares por barril a lo largo de la mañana, para luego distenderse hacia los 114 dólares) y la reacción consiguiente del resto de activos. Acercándose al momento de cierre en Europa, los mercados conseguían recuperarse de las turbulencias iniciales: las principales bolsas avanzaban cerca de un 1%, los tipos de interés soberanos de la eurozona caían casi 10 p. b. (tanto en la periferia como en el núcleo) y el euro fluctuaba, sin grandes cambios, alrededor de los 1,17 dólares.

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  • Banco Central Europeo (BCE)