Análisis de coyuntura

La economía española se mantiene resiliente en un entorno incierto

Los indicadores más recientes dibujan una economía con una notable capacidad de resistencia ante el enquistamiento del conflicto en el Golfo Pérsico. Entre los distintos canales a través de los que este puede afectar a la economía, el impacto más visible hasta el momento se está produciendo vía inflación, a través del encarecimiento energético.

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CaixaBank Research

Los indicadores más recientes dibujan una economía con una notable capacidad de resistencia ante el enquistamiento del conflicto en el Golfo Pérsico. Entre los distintos canales a través de los que este puede afectar a la economía, el impacto más visible hasta el momento se está produciendo vía inflación, a través del encarecimiento energético: el repunte del precio del crudo se ha trasladado parcialmente a los precios de los carburantes, especialmente al del gasóleo, lo que está presionando moderadamente al alza la inflación y podría reducir el dinamismo que ha mostrado el consumo si el episodio se prolongara. Con todo, el arranque de 2026 está siendo algo más favorable de lo previsto y los primeros indicadores del 2T, con sus matices, apuntan a que la actividad mantiene un ritmo notable de crecimiento.

El PIB sorprende al alza en el 1T y confirma la resiliencia de la demanda interna

El PIB creció en el 1T 2026 un 0,6% intertrimestral, 2 décimas menos que en el 4T 2025 pero ligeramente por encima del 0,5% intertrimestral que preveíamos. El avance se sustentó en la fortaleza de la demanda interna, que aportó 0,4 p. p. al crecimiento intertrimestral, impulsada principalmente por el consumo privado. La inversión moderó su crecimiento en términos intertrimestrales, hasta el 0,4%, pero el fuerte avance de los últimos trimestres mantiene el avance en términos inter-anuales por encima del 5%. Por su parte, la demanda externa también contribuyó en positivo, con 0,2 p. p., aunque esta aportación se debió a que las importaciones cayeron más que las exportaciones. En ambos casos, fue el segmento de bienes el que provocó las caídas, algo que no sorprende dado el entorno de mayor proteccionismo comercial y las tensiones en el Golfo Pérsico. En contraposición, las exportaciones de servicios mantuvieron un buen tono.

Se mantiene un ritmo de avance moderado en el inicio del 2T

Aún disponemos de pocos indicadores para el 2T. Con datos hasta abril, de momento observamos que el empleo sigue creciendo a un buen ritmo, mientras que los indicadores de sentimiento empiezan a recoger el impacto de la crisis en Irán. Así, en abril el PMI para el sector servicios se desplomó, afectado por el menor clima de confianza, pasando de los 53,3 puntos a 47,9 puntos, y entra por primera vez desde agosto de 2023 en la zona que indica contracción en el sector marcada por los 50 puntos. En contraposición, en la industria, el PMI manufacturero repuntó con fuerza hasta los 51,7 puntos, el nivel más alto desde julio de 2025, gracias a un aumento de los pedidos por parte de los clientes para asegurar existencias, y regresó a terreno expansivo tras varios meses en la zona de contracción. Por su parte, el Monitor de Consumo de CaixaBank Research ha experimentado fuertes oscilaciones a lo largo del mes, con una caída cercana al 2,5% en la primera quincena, y un fuerte repunte en la segunda, cercano al 7%. Más allá de las fluctuaciones generadas por los efectos estacionales, como la Semana Santa, la composición del gasto sugiere que la confianza de los hogares se mantiene elevada. El consumo doméstico está siendo impulsado por el gasto en partidas discrecionales, como moda, muebles y decoración, además de ocio y restauración. Así, en conjunto, los indicadores apuntan a que el ritmo de crecimiento este trimestre se podría moderar ligeramente con respecto al anterior, pero que la economía mantendría su senda de crecimiento.

La inflación se modera en abril, aunque el shock energético sigue presente

La inflación general se redujo 2 décimas en abril, hasta el 3,2%, mientras que la inflación subyacente descendió 1 décima, hasta el 2,8%. La moderación de la inflación general se explica, fundamentalmente, por el retroceso de los precios de la electricidad gracias a las rebajas impositivas. Por su parte, los carburantes siguieron presionando al alza, especialmente el gasóleo, a pesar de las medidas adoptadas. Por otro lado, los componentes no energéticos del IPC se han mantenido contenidos, lo que sugiere que, por ahora, el shock energético no se está trasladando de forma apreciable al conjunto de precios mediante efectos indirectos. Con la información disponible de marzo y abril y teniendo en cuenta la evolución reciente de los precios energéticos y las medidas adoptadas, todo apunta a que la inflación se situará por encima del 3% en el conjunto del año.

El empleo sigue creciendo de forma notable

El mercado laboral continúa mostrando un desempeño favorable. En abril, la afiliación a la Seguridad Social aumentó un 1,0% intermensual, un registro en línea con lo habitual para este mes. En términos desestacionalizados, el ritmo de crecimiento del empleo se mantuvo en niveles similares a los observados a finales de 2025 y durante el 1T, lo que apunta a continuidad en el ritmo de creación de empleo. De hecho, los datos disponibles sugieren un inicio de 2026 algo más dinámico de lo previsto: en los cuatro primeros meses del año, la afiliación ha aumentado en promedio en torno a 46.000 personas al mes (desestacionalizado), un ritmo que, de mantenerse, supondría un cierre del año de unas 550.000 altas, por encima de las 475.000 altas previstas, excluyendo el impacto de la regularización extraordinaria.

La EPA del 1T 2026 también refleja un ritmo de creación de empleo notable. Tras un 4T 2025 especialmente dinámico, el empleo aumentó un 0,4% intertrimestral, solo 2 décimas por debajo del ritmo de crecimiento promedio de los últimos años. Por su parte, la tasa de paro aumentó hasta el 10,8% en un trimestre en el que típicamente aumenta el paro, pero aun así se situó 6 décimas por debajo del registro de hace un año. En conjunto, ambas fuentes apuntan a un mercado laboral que continúa creando empleo a un ritmo sólido, aunque algo más contenido, coherente con la moderación de la actividad económica.

El turismo mantiene un crecimiento sólido en el inicio del año

Mientras que en otros ámbitos los riesgos para la actividad se inclinan a la baja, las perspectivas del sector turístico son más ambiguas. En marzo, mes de inicio de la guerra, las llegadas de turistas internacionales aumentaron un 3,3% interanual y el gasto turístico lo hizo un 5,4%, registros por encima de los de febrero, lo que indica que, por ahora, el conflicto en el Golfo Pérsico no está lastrando la evolución del sector. De este modo, el 1T 2026 se cerró con 17,5 millones de turistas internacionales (+2,5% interanual) y un gasto turístico extranjero superior a los 25.000 millones de euros (+6,3%). Aunque estos ritmos son inferiores a los excepcionales registros de 2025, de momento la reducción del turismo procedente de Asia por los ajustes en las rutas aéreas que pasan por el Golfo está siendo más que compensado por una redirección del turismo europeo hacia destinos percibidos como seguros, como España. Pero si el conflicto se enquista o escala, el sector también podría acabar viéndose afectado negativamente.

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