Francia

Resumen

La economía francesa se comportó en el 1T 2022 peor de lo previsto. Las perspectivas a corto y medio plazo vendrán condicionadas por la evolución del conflicto bélico.

Contenido disponible en
Imagen
Imagen
Perspectivas

 

Previsiones

 

Prom.
11-15

2016

2017

2018

2019

2020

2021

2022

2023

Crecimiento del PIB (%)

1,0

1,0

2,4

1,8

1,8

-8,0

7,0

2,9

2,3

Inflación IPC (%)*

1,2

0,3

1,2

2,1

1,3

0,5

2,1

2,8

1,4

Saldo fiscal (% del PIB)

-4,3

-3,6

-3,0

-2,3

-3,1

-8,9

-6,5

-5,3

-3,5

Saldo fiscal primario (% del PIB)

-2,0

-1,8

-1,2

-0,6

-1,6

-7,8

-6,9

-4,2

-2,5

Deuda pública (% del PIB)

92,5

98,0

98,1

97,8

97,5

115,0

114,6

113,7

112,9

Tipo de interés de referencia (%)*

0,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

0,9

Saldo corriente (% del PIB)

-1,0

-0,6

-0,7

-0,9

-0,8

-2,6

-0,8

-2,2

-1,0

Nota: * Promedio anual. Previsión CaixaBank Research para PIB, IPC y tipos de interés, resto variables, AMECO

Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos de AMECO, INSEE y del BCE (vía Refinitiv).

  • La economía francesa se comportó en el 1T 2022 peor de lo previsto. En el comienzo del año la economía se estancó (0,0% intertrimestral frente al 0,2% previsto) debido al retroceso del consumo privado, que descendió 1,9 p. p. respecto al 4T 2021. A priori, la economía gala parecía mejor posicionada que Alemania o Italia para sortear los efectos derivados de la guerra en Ucrania, dado que menos del 17% de sus importaciones de gas proceden de Rusia (frente a la media del 34% de la eurozona), y casi el 70% de su electricidad se genera en plantas nucleares (frente a la media del 26% de la eurozona). Sin embargo, los datos del 1T 2022 han puesto de manifiesto la vulnerabilidad del gasto de las familias ante el aumento de la incertidumbre, como se observó a través del descenso de la confianza del consumidor, que registró en marzo la mayor caída de su serie histórica, superando incluso al shock que supuso la irrupción de la pandemia en 2020.
  • Las perspectivas a corto y medio plazo vendrán condicionadas por la evolución del conflicto bélico. Bajo la previsión de que la incertidumbre del escenario actual se mantendrá en niveles inusualmente elevados durante los próximos meses, estimamos que variables como el gasto de las familias y la inversión se verán negativamente afectadas. Adicionalmente, la extensión de los cuellos de botella en las cadenas de suministros globales, que podría agravarse más de lo previsto ante el nuevo episodio de confinamientos en algunas de las regiones industriales de China, será un factor clave para la evolución de la actividad industrial francesa.
  • Por otro lado, las elecciones presidenciales de abril dieron la victoria en segunda vuelta a Emmanuel Macron, lo que asegura la continuidad de una política europeísta que buscaría avanzar en la unidad de Europa a todos los niveles reforzando el eje franco-alemán. Sin embargo, las presidenciales pusieron de manifiesto que los partidos populistas y antisistema de todo signo, con un 52,3% de los votos en primera vuelta, capitalizan la fuga de votantes sufrida por las formaciones históricas de centroderecha y del centro-izquierda, que apenas recibieron el 7,0% de los votos en la primera vuelta. Esta tendencia del voto advierte de la posibilidad de un parlamento muy fragmentado tras las elecciones de junio, con una composición política que puede entorpecer el mandato de Macron en su siguiente legislatura, lo que abriría un periodo de inestabilidad política en la segunda economía del euro ante las dificultades que encontraría Macron para sacar adelante su agenda.
  • En balance, la incertidumbre que rodea al escenario es mucho más elevada de lo habitual, lo que introduce riesgos a la baja significativos a nuestra previsión actual de crecimiento del 2,9% para el conjunto de 2022.