El turismo español encara un crecimiento más sostenible en 2026
En 2025, el turismo consolidó su normalización tras el rebote pospandemia, alcanzando niveles récord de actividad y rentabilidad. Según nuestras estimaciones, el PIB turístico creció un 2,7%, moderándose frente al 6,0% de 2024, pero dando paso a una fase de expansión con unos ritmos más sostenibles y aún superiores a los prepandemia. El turismo internacional volvió a marcar máximos históricos, con 97 millones de llegadas (+3,5%) y un gasto de 135.000 millones de euros (+7,0%), situando a España como segunda potencia mundial tanto en llegadas (tras Francia) como en gasto (tras EE. UU.). El sector hotelero mantuvo ocupaciones históricas y mejoró su rentabilidad, con especial dinamismo en los destinos rurales frente a los tradicionales. Las perspectivas siguen siendo favorables: se prevé que el PIB turístico crezca entre un 2,5% y un 2,7% anual en 2026-2027, ligeramente por encima del ritmo de la economía.
Normalización del sector tras un ciclo pospandemia excepcional
La economía española mantuvo un notable dinamismo en 2025, con un crecimiento del PIB en torno al 3,0% interanual, apenas moderándose respecto al 3,5% anotado en 2024. Esta gradual normalización del crecimiento se produce en una fase del ciclo marcada por la fortaleza de la demanda interna, que compensa la moderación de la demanda externa, y en el que la mayoría de las ramas económicas crecen por encima de su media de largo plazo.1
En este contexto, el PIB turístico también se ha ralentizado, con un crecimiento del 2,8% interanual en el 3T frente al 4,8% en el 3T 2024, en línea con nuestras expectativas de gradual normalización tras el extraordinario crecimiento registrado entre 2022 y 2024, impulsado por la fortísima recuperación pospandemia. Para el conjunto de 2025 estimamos un avance del 2,7% frente al 6,0% de 2024.
Las perspectivas para los próximos años siguen siendo positivas. Se espera que el elevado nivel de ahorro y el aumento de la renta disponible de los hogares sostengan la demanda en los principales mercados emisores. Nuestras estimaciones apuntan a un crecimiento del PIB turístico del 2,5% en 2026 y del 2,7% en 2027, ritmos comparables a los de 2025 y que suponen retomar los niveles a los que hubiera llevado la senda de expansión observada en el periodo 2018-2019, tal y como se refleja en el gráfico de la página siguiente. Según nuestras proyecciones, el peso del sector alcanzará en 2026 el 12,8% del PIB frente al 12,6% de 2019, alcanzando el 12,9% en 2027.2
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Para un análisis más pormenorizado del momento que atraviesa la economía española desde el punto de vista de sus sectores de actividad, véase «La economía española, en expansión transversal», Observatorio Sectorial 2S 2025. Según el informe, más del 70% de los sectores analizados están creciendo por encima de su media de largo plazo.
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Las proyecciones de peso del PIB turístico incorporan el cambio en la serie histórica en la cuenta satélite de turismo del INE. Anteriormente a este cambio, la previsión era del 13,1% para 2026 y del 13,3% para 2027.
El turismo internacional bate récords en España por tercer año consecutivo
El turismo internacional volvió a marcar registros históricos en 2025. No obstante, tal y como anticipábamos, el ritmo de crecimiento de los indicadores de demanda extranjera se ha moderado tras varios años de intenso dinamismo.
En términos de llegadas, España recibió 91,5 millones de turistas internacionales entre enero y noviembre, casi 3 millones más que en el mismo periodo del año anterior. La temporada de verano fue especialmente exitosa para el sector y se batió un nuevo récord: solo entre junio y septiembre llegaron 41,4 millones de turistas del extranjero, unos 750.000 más que en 2024, y 3,8 millones más que en 2019. Con todo, el incremento de las llegadas se moderó de forma significativa en 2025. Para el conjunto del año, estimamos que las llegadas crecerán un 3,5%, hasta alcanzar los 97 millones de turistas, frente al aumento del 10% registrado en 2024.
Por mercados de origen, la ralentización de las llegadas es generalizada, con la única excepción de los turistas portugueses (+14% interanual entre enero y noviembre). En el extremo opuesto, belgas y franceses corrigen a la baja tras los crecimientos de dos dígitos registrados en 2024. Por su parte, el turismo de larga distancia (categorizado como «Resto del mundo» y «Resto de América» en el gráfico adjunto) también muestra un comportamiento débil, aunque consolida las fuertes ganancias del año anterior, cuando anotó incrementos cercanos al 20% en el caso de «Resto del mundo», que recoge principalmente al turista asiático. En cualquier caso, conviene recordar que todos los mercados, salvo los nórdicos (y los rusos, por el contexto de la guerra en Ucrania), se encuentran en máximos históricos de llegadas. El hecho de que la ralentización sea tan generalizada sugiere que no se debe a factores externos concretos, sino que, simplemente, se normaliza la expansión.
El crecimiento de las llegadas de turistas extranjeros se modera de forma generalizada entre mercados de origen
El gasto medio por turista internacional se situó cerca de los 1.400 euros en 2025, un 3,2% más que en 2024
En términos de gasto, el sector ingresó alrededor de 134.000 millones de euros por parte de los turistas extranjeros en los últimos 12 meses hasta noviembre, lo que supone un crecimiento del 6,9% interanual, frente al 17,5% en el mismo periodo de 2024.
El gasto medio por persona3 se situó cerca de los 1.400 euros de media hasta noviembre, lo que supone un incremento del 3,2%, por debajo del 5,7% registrado en el mismo periodo de 2024, pero similar al comportamiento de la inflación turística (véase el gráfico de la página siguiente). Este comportamiento se corresponde con unas estancias ligeramente más cortas (7,1 días de media, 1 décima menos que en 2024), y con un avance del gasto diario por turista (195 euros) del 4,6%.
Según el indicador de gasto turístico extranjero de CaixaBank Research, la mayor parte de la debilidad se concentró en la partida de alojamiento (–3,6% interanual en el año hasta noviembre), mientras que el comercio y el ocio (11,6%) y la restauración (14,5%) siguieron creciendo con fuerza y compensando ese menor gasto en alojamiento.
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El gasto medio por persona y viaje calculado por el INE intenta capturar el gasto total de los viajeros incluyendo el transporte a España.
El crecimiento del gasto turístico se desacelera en línea con la corrección de la inflación
Andalucía lideró el crecimiento del turismo internacional en el verano de 2025
El análisis de la temporada alta de verano permite extraer conclusiones relevantes por regiones. Todas las zonas tradicionalmente más atractivas para el turismo internacional superaron las cifras de 2024 y obtuvieron nuevos máximos históricos, aunque el ritmo de crecimiento se moderó tras las tasas de dos dígitos registradas el año anterior.
Entre ellas, Andalucía se consolida como la gran ganadora: fue la región en la que más se incrementó la llegada de turistas extranjeros en el verano de 2025, con 300.000 visitantes adicionales hasta alcanzar los 6,2 millones, situándose como la tercera región más visitada tras Baleares y Cataluña. Por el contrario, Cataluña recibió 8,6 millones de turistas internacionales en el verano de 2025, por debajo de los 8,7 millones de 2024 y de los 8,9 millones registrados en 2019. De hecho, ha dejado de ser la región más visitada en la temporada estival, cediendo el liderazgo a Baleares.
El turista español vuelve a los destinos internacionales
Las tendencias que comenzaban a perfilarse en 2024 se consolidaron en 2025 en lo que respecta al comportamiento del turista residente y revelan dos dinámicas diferenciadas. Por un lado, disminuye su presencia en los destinos nacionales, con caídas tanto en el número de viajes (–5,8% interanual) como en las pernoctaciones (–3,9%), situándose estas últimas incluso por debajo de los niveles prepandemia.4 El gasto total retrocede un 0,4% como consecuencia del descenso de los viajeros, si bien el gasto medio por persona crece un 5,6%. En contraste, los viajes al extranjero por parte de los españoles mantienen una tendencia expansiva: los desplazamientos aumentan un 4,7% y el gasto total, un 8,5%.
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El dato de pernoctaciones de la encuesta de turismo residente del INE incluye todo tipo de alojamiento, no solo las pernoctaciones hoteleras.
Comportamiento del turista residente en 2025
El sector hotelero mantiene los niveles de ocupación y su rentabilidad mejora
En 2025, las pernoctaciones hoteleras se han mantenido en niveles récord, muy similares a los de 2024, consolidando una demanda un 6% superior al periodo prepandemia. No obstante, el ritmo de crecimiento se ha moderado de forma notable: hasta noviembre, las pernoctaciones apenas aumentaron un 0,9% interanual, frente al 5,0% del año anterior. Esta desaceleración afecta a todos los tipos de turista, aunque es más acusada en el residente, que retrocede un 0,2%, mientras que el no residente crece un 1,5%. Por origen de los turistas extranjeros, destaca el descenso de las estancias de algunas nacionalidades que son claves para el sector, como los turistas franceses, alemanes e italianos, que concentran el 20% del total de estancias.
A pesar de esta estabilización, la ocupación se mantiene elevada y en máximos: en torno al 70% en el año y cerca del 77% en los meses de verano, superando ligeramente el excelente registro de 2024. Además, la rentabilidad del sector sigue al alza: el índice RevPAR creció un 6,4%, por encima de la inflación, aunque menos que en 2024 (9,8%).
Por regiones, la ocupación hotelera aumentó de forma generalizada, salvo en Extremadura y en la Comunidad Valenciana. Destacan los fuertes incrementos en destinos menos habituales para el turismo extranjero, como La Rioja, Navarra o Galicia. Ahora bien, ¿hasta qué punto esta mayor ocupación se traduce en una mejora de la rentabilidad hotelera? El análisis conjunto de ocupación y rentabilidad que se recoge en los gráficos de la página siguiente muestra la relación positiva esperada: donde sube la ocupación, mejora la rentabilidad. Sin embargo, hay casos que merecen atención. En positivo figura La Rioja, que registra el mayor crecimiento tanto en ocupación como en RevPAR. En el extremo opuesto, Extremadura y la Comunidad Valenciana registran descensos en ocupación y apenas mejoras en rentabilidad (en Extremadura, incluso cae). Navarra, con un fuerte incremento en ocupación –el segundo más alto–, presenta, sin embargo, un aumento en RevPAR relativamente moderado.
Sector hotelero: la demanda no residente sigue aumentando, así como la ocupación y la rentabilidad
¿Qué tendencias turísticas pospandemia perduran en España cinco años después?
Tras constatar la normalización del sector turístico después de la pandemia, uno de los interrogantes naturales que cabe plantearse es si las tendencias que se han venido observando en los primeros años después del shock de la COVID-19 se han revertido o si, por el contrario, se han consolidado.
En primer lugar, el sector turístico ha mostrado una creciente desestacionalización de su actividad a lo largo del año tras el estallido de la pandemia.5 Los gráficos siguientes comparan para cada mes del año las llegadas de turistas y las ratios de ocupación en 2024 y 2025 frente al periodo prepandemia. Como es habitual, los meses de junio a septiembre concentran el mayor volumen, pero se observa que la actividad fuera de temporada alta gana peso. Aunque esta tendencia se mantuvo en 2025, no se puede decir que se haya acelerado respecto a 2024, sino que el proceso de desestacionalización del sector sigue siendo muy gradual.
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La reducción de la estacionalidad del sector es un proceso gradual que se ha observado desde hace décadas, pero que parece haberse acelerado en los últimos años. Para un análisis en profundidad de este proceso y de sus causas, véase el artículo «¿Qué factores han contribuido a la desestacionalización del gasto turístico en España?» en el Informe Sectorial de Turismo 1S 2025.
Se mantiene la tendencia a la desestacionalización de la actividad turística en España
Una de las tendencias más destacadas tras la pandemia ha sido el creciente interés por destinos no tradicionales, vinculados al denominado turismo verde o rural, frente a los clásicos destinos de sol y playa, habitualmente más masificados y que concentran la mayor parte de la oferta turística en España.
Las tendencias hacia una gradual desestacionalización de la actividad turística y hacia la diversificación de destinos se mantienen
Por último, otras de las grandes tendencias pospandemia ha sido el auge del turismo de lujo en nuestro país, lo que lo convierte en un segmento estratégico por su elevada contribución al gasto y su capacidad para impulsar el valor añadido del sector. En este sentido, este informe contiene el artículo «Radiografía del turismo de lujo internacional en España», donde profundizamos en las características, origen y comportamiento de este tipo de turista a partir de datos agregados y anonimizados de pagos con tarjetas extranjeras en TPV de CaixaBank.