Documentos de trabajo


  • EE. UU.: del ciclo al largo plazo

    Documento de trabajo

    Clàudia Canals, Adrià Morron

    Tras más de 100 meses de expansión (la segunda fase de crecimiento más larga de los últimos 170 años), EE. UU. se encuentra en un punto maduro del ciclo económico.

    Esta madurez queda corroborada por una batería de indicadores que señalan que el mercado laboral se encuentra en pleno empleo y otros que, de manera más amplia, reflejan un uso intensivo y acorde con el potencial de la capacidad productiva de la economía en agregado.

    La curva de tipos de interés soberanos también respalda la visión de que EE. UU. se encuentra en una fase madura del ciclo. A pesar de que su aplanamiento ha alimentado el debate sobre la proximidad de una recesión, la interpretación de las señales de la curva de tipos es más compleja de lo que aparenta. Así, nuestro análisis sugiere que el aplanamiento apunta a una desaceleración de la economía pero que la probabilidad de recesión todavía es contenida.

    A largo plazo, tras la disipación de los factores de empuje cíclicos, la economía pasará a depender en mayor medida de los factores de fondo que determinan su capacidad de crecimiento: número de trabajadores, productividad, capital físico y capital humano.Las tendencias de las últimas décadas, relacionadas con el envejecimiento de la población, un menor avance de la productividad y la incertidumbre alrededor de nuevas revoluciones tecnológicas, sugieren que el crecimiento de largo plazo de la economía de EE. UU. podría situarse alrededor del 1,9% anual.

  • Radiografía de las condiciones macrofinancieras en China

    Documento de trabajo

    Javier García Arenas

    En el 3T 2017, la deuda corporativa china se situó en un elevado 163% del PIB. Varias métricas sirven para poner en contexto esta cifra. Por ejemplo, valores superiores al 90% del PIB suelen ir asociados a efectos negativos para el crecimiento económico. Asimismo, según varias estimaciones, la deuda corporativa se encuentra claramente por encima del nivel sostenible a largo plazo.

    Buena parte de la deuda corporativa está emitida por empresas públicas, las cuales son menos eficientes y cuentan con unos niveles de apalancamiento elevados, aunque también es cierto que los poderes públicos podrían ayudar a dichas empresas en caso de necesidad. Cabe destacar, como otro factor de riesgo, que más de la mitad de la deuda corporativa vence a corto plazo.

    Uno de los principales talones de Aquiles del sistema financiero es la emisión de productos de gestión del patrimonio (WMP), los cuales representan un 32% del PIB. Los WMP son productos de ahorro, normalmente a corto plazo, que, en buena parte, se invierten en activos con un elevado riesgo y con un importante protagonismo del sector inmobiliario.

    Los bancos de pequeñas dimensiones han aumentado su peso en el sector bancario, pero ello lo han conseguido tomando más riesgos. En su conjunto, el sistema bancario chino es ahora más complejo y vulnerable.

    Otra muestra de la vulnerabilidad del sistema financiero chino la ofrece el espectacular aumento del shadow banking. Este sector, a través del cual se canalizan operaciones de elevado riesgo, ha aumentado un 22% anual en promedio en los últimos cinco años.

  • Retos a los que se enfrentan la Fed y el BCE

    Documento de trabajo

    Oriol Aspachs

    Ahora que las condiciones macroeconómicas se están normalizando a ambos lados del Atlántico, ha llegado el momento de que los bancos centrales desmantelen el arsenal de medidas que han implementado durante los últimos años. Sin embargo,  la incertidumbre que rodea el escenario de previsiones sigue siendo relativamente elevada, y los riesgos siguen siendo de calado. Entre ellos, destacan los de carácter macrofinanciero y los de carácter geopolítico. Además, en los últimos años, un tercer factor de riesgo que ha aparecido y que está condicionando la política monetaria de los principales bancos centrales es la elevada incertidumbre que rodea las previsiones de inflación. Valorar cada uno de los factores de riesgo adecuadamente no es sencillo, pero es imprescindible para que el proceso de normalización monetaria se pueda llevar a cabo sin sobresaltos.

    Este artículo ha sido elaborado para Funcas, “Papeles de Economía Española: El negocio bancario tras las expansiones cuantitativas”, (2018), nº 155, abril de 2018.

    Documento completo en: http://www.funcas.es/Publicaciones/Sumario.aspx?IdRef=1-01155

     

  • ¿Para cuándo una banca paneuropea?

    Documento de trabajo

    Enric Fernández, Gerard Arqué, Pau Labró, Estel Martín

    Uno de los objetivos de la unión bancaria es sentar las bases para la aparición de entidades bancarias paneuropeas. Una banca paneuropea contaría con unos balances más diversificados; sus clientes se podrían beneficiar de una oferta de financiación más estable; podría aprovechar economías de escala para mejorar su eficiencia y rentabilidad; y contribuiría a diluir el vínculo entre riesgo bancario y riesgo soberano. Esta visión, sin embargo, no se ha materializado a día de hoy. La inmensa mayoría de integraciones bancarias en los últimos años han sido domésticas y, en comparación con Estados Unidos, la presencia de entidades en varios países de la zona euro es todavía muy limitada. Para promover la creación de entidades supranacionales, este artículo subraya la necesidad de aliviar varios impedimentos que están frenando este proceso.

     

    Este artículo ha sido elaborado para el Anuario del Euro 2017 “Un futuro para la unión Monetaria”. La Fundación ICO y la Fundación de Estudios Financieros colaboran en esta publicación anual, cuyo objetivo es contribuir al conocimiento de la relevancia y el papel de la moneda única. El Anuario del Euro 2017 ha sido dirigido por Fernando Fernández Méndez de Andés (IE Business School).

     

    Documento completo en:
    http://www.fundacionico.es/wp-content/uploads/2017/07/ANUARIO-2017.pdf

Páginas